ANDARES POLÍTICOS: La cloaca del Paso Exprés y el oportunismo de la CNDH



Benjamín TORRES UBALLE

Aquel 5 de abril del año pasado, en medio de un clima agradable, hubo muchos abrazos, apretones de manos, y amplias sonrisas. El excelente ambiente no era para menos, el presidente Enrique Peña Nieto inauguraba una obra que mucho atraía los reflectores mediáticos: el Paso Exprés en la Autopista México-Cuernavaca que vendría a solucionar los agudos congestionamientos viales del cual se quejaban los viajeros con destino a las zonas turísticas de Guerrero, en especial, Acapulco.

Junto al mandatario, estaban Gerardo Ruiz Esparza, titular de la SCT; Rosario Robles, secretaria de la Sedatu; Cuauhtémoc Blanco, alcalde de Cuernavaca –hoy mandatario morelense-; y los entonces gobernadores Graco Ramírez, de Morelos; Eruviel Ávila, del Estado de México y el vigente Héctor Astudillo de Guerrero, entre otros destacadísimos funcionarios y amigos de Enrique Peña Nieto.

La alegría en el equipo presidencial duró menos de cien días. La publicitada obra mostró su realidad el 12 de julio, cuando se formó un socavón y dos personas murieron –padre e hijo- al caer dentro de la cavidad el automóvil en que viajaban. El contratismo y sus nefastas consecuencias habían cobrado la vida de un par de ciudadanos. De inmediato el escándalo alcanzó grandes dimensiones.

Desde antes de la tragedia, vecinos de la zona advirtieron de afectaciones a causa de la obra. Incluso, la revista Proceso documentó el 15 de julio de 2017 (https://bit.ly/2ybOjhA) que, “entre la adjudicación del contrato en noviembre de 2014 y la entrega de la autopista en abril pasado, ocurrieron numerosas irregularidades en la obra, las cuales causaron alrededor de 250 accidentes, provocaron la muerte de al menos 21 personas y dispararon el costo del proyecto: de mil 45 millones de pesos acordados, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) terminó pagando 2 mil 213 millones de pesos (mdp)”. El contratismo es uno de los negocios sexenales más lucrativos, lo sabe toda la población. También, que desde hace años existen empresas favoritas e intocables.

Por ello es que no hay novedad alguna en la recomendación dada a conocer este miércoles por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) respecto al fatídico Paso Exprés:

“La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) determinó, mediante investigaciones y pruebas periciales exhaustivas, que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) es la principal responsable de todas las irregularidades derivadas de la planeación y ejecución del Paso Exprés en la autopista México-Cuernavaca, donde se formó un socavón en que perecieron dos personas”, afirma una de las partes del texto de la Comisión defensora de los derechos humanos.

Nada de lo expresado por el organismo a cargo de Raúl González Pérez sorprende, es vox pópuli que el proyecto y realización de la multicitada obra es una cloaca, un cúmulo de corrupción y de una amplia gama de perversos intereses y complicidades entre funcionarios y constructores.

Por eso ni un cabello le han tocado a Gerardo Ruiz Esparza, el soberbio secretario de Comunicaciones y Transportes, amigo del presidente Peña Nieto. Sólo han ido en contra de ciertos servidores públicos y han dejado incólumes a los peces grandes. A pesar de que el Paso Exprés sigue con fallas, la impunidad es evidente, en tanto, Ruiz Esparza sigue con la protección de Los Pinos en una especie de “No te preocupes Gerardo”, mientras los deudos de dos víctimas aún esperan una justicia verdadera y lloran a causa de la asesina corrupción e impunidad.

“Para la CNDH, la negligencia y posible corrupción durante la construcción del libramiento Paso Exprés de la autopista México Cuernavaca, atribuibles a la SCT y al Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (BANOBRAS), fueron el origen de la mencionada oquedad que costó la vida a dos personas –padre e hijo— que viajaban por la carretera el 12 de julio de 2017 y cuyo vehículo cayó en ella, y a dos personas más en diferentes situaciones”, subraya el organismo.

Si alguien tiene duda de que la protección a los amigos y leales durante el gobierno de Peña Nieto ha sido una constante, basta con recordar a la impresentable señora secretaria Rosario Robles y los señalamientos en su contra por la denominada Estafa Maestra o la “incapacidad” de las sagaces autoridades para capturar al prófugo ex gobernador de Chihuahua, César Duarte, entre otras espléndidas muestras de la generosidad que irradia la Casa Presidencial.

Cabe precisar que la CNDH tardó 15 meses en dar a conocer su postura sobre los hechos en el Paso Exprés, y convenencieramente lo hace, en un claro oportunismo político, cuando faltan sólo 50 días para que formalmente deje la Presidencia el totalmente disminuido mandatario priista, quien será recordado no sólo por la profunda corrupción durante su sexenio, sino por la grosera y ofensiva protección a cuestionados integrantes de su gabinete, como el propio Gerardo Ruiz Esparza.

STATU QUO

Finalmente las autoridades electorales confirmaron el triunfo de Martha Erika Alonso en la elección para la gubernatura de Puebla. El contendiente de Morena, Miguel Barbosa Huerta, se quedó chiflando en la loma. Se impuso la “estrategia” del esposo de doña Martha, el exgobernador Rafael Moreno Valle. Hoy beneficiario de una privilegiada curul en el Senado. ¿O fue un pacto?

@BTU15

Print Friendly, PDF & Email

Categories: Columnas

Leave A Reply