CRÓNICA POLÍTICA: ¿A Yeidckol no le cuadran los números para que gane AMLO? ¿Por eso amenaza con el “diablo”?



Rosy RAMALES

La presidenta nacional del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Yeidckol Polevnsky, ya da por hecho el triunfo de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República en base a los resultados de encuestas, donde la preferencia hacia el tabasqueño sale entre el 50 y 60%.

Para ella un resultado distinto en las urnas electorales será “fraude”. Y entonces amenaza con “el diablo”. Ya no es “el tigre”, sino ahora un ser maligno y destructor a costa de todo.

¡Qué grave! ¡Yeidckol quiere los peores escenarios para nuestro país! ¿Es mexicana? Porque los mexicanos no desearían violencia, destrucción, y prácticamente el mismo infierno gane quien gane las elecciones presidenciales del próximo domingo primero de julio.

Y por cierto, de acuerdo a la enciclopedia libre Wikipedia el 2 de marzo de 2005, “Polevnsky explicó que su nombre original es Citlali Ibáñez Camacho, pero que, debido a conflictos familiares, su madre decidió modificarlo a ‘Yeidckol’, que tiene significado hebreo y quiere decir ‘el llamado de Dios’”.

¡Imagínense! Ella, relacionada espiritualmente con el llamado a Dios, invoca “al diablo” ante una eventual derrota de López Obrador. Así reaccionó en la conferencia de prensa cuando fue cuestionada sobre el posible escenario de derrota AMLO que se plantea en un artículo publicado en un diario estadounidense.

“Tenemos preferencias entre 50% y 60%, y remontar esa diferencia no se podría hacer más que mediante un fraude, no se puede hacer de otra manera”, aseguró Yeidckol”.

Sí, pero en base a resultados de encuestas, y éstas no son infalibles.

Y bien claro lo plantea el artículo del diario estadounidense The Wall Street Journal  (WSJ) titulado “La elección de México está en juego” de Mary Anastasia O’Grady, cuando cita lo siguiente:

“Las probabilidades hoy favorecen a AMLO. Pero el voto que hizo a Donald Trump presidente de Estados Unidos, el Brexit y el referéndum colombiano sobre el acuerdo entre el presidente Juan Manuel Santos con el grupos terrorista de las FARC sorprendió a todos los encuestadores. Una derrota de AMLO no puede descartarse”.

Y no puede descartarse porque además ninguna encuesta puede estar por encima de la voluntad expresada en las urnas electorales, con todos los riesgos que amenazan al voto libre y donde también juega la alianza Morena-PT-PES porque los convenencieros seguidores de López Obrador tampoco son la madre Teresa de Calcuta y bien que han refinado en el arte de la mapachería electoral.

Sí, convenencieros, porque muchos de ellos son perredistas que patearon a AMLO cuando éste se salió del PRD tras su derrota en las elecciones presidenciales del 2012; lo dejaron solo y ahora hasta se ponen de alfombra al paso del tabasqueño porque lo ven rentable electoralmente junto con Morena.

Retomando el tema: Los mismos especialistas en encuestas, en un foro organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE) dejaron en claro que las encuestas no pronostican resultados electorales, y éstas solo sirven para prevenir estrategias en cualquier ramo. Entonces, ¿por qué insistir en el triunfo de AMLO en base a los resultados de encuestas? Cuando éstas, incluso, arrojan aún alto porcentaje de indecisos, que bien pueden volcarse por otra opción, por el mismo López Obrador o de plano engrosar la estadística del abstencionismo.

¿Por qué insistir? Cuando además se registra la manipulación del electorado a través del manejo en redes sociales, y los bots no votan.

Resulta temeraria la amenaza a parte de los mexicanos y a las autoridades electorales al invocar al “diablo” como una forma de advertir que Morena violentará el país al grado de convertirlo en un desastre si AMLO no gana la elección presidencial. O sea, ¿es a la fuerza?

¡Qué grave! Yeidckol no ve lo que hasta en el extranjero están percibiendo.

Por ejemplo, en el artículo del diario estadounidense, O’Grady refiere que una tercera derrota de López Obrador no debe ser descartada, que a pesar de tener 10 puntos de ventaja en las encuestas y contar con una base dura del electorado, “hay muchas personas que quieren que sea derrotado”.

O’Grady opina que al contrario de que el morenista sea quien acabará con la corrupción de llegar a la Presidencia de México, será  lo contrario, pues su “propio historial está manchado y tiene dificultades para transparentarlo”; además que los opositores del candidato lo ven como un “demagogo de izquierda” y con un “estilo autoritario”.

Ups. ¿Será por eso que López Obrador no termina de generar toda la confianza en el electorado? Tiene escasos cuatro días para generarla. Pero flaco favor le hace Yeidckol con sus declaraciones y amenazas apocalípticas.

Miren que decir: “¡No se atrevan a querer hacer fraude, porque se van a encontrar con el diablo!”. Si lo hay, ella se meterá “a fondo”. ¿O sea, ¿ya organiza y comanda la violencia en el país?

¡Qué grave!

Cuando existe plena seguridad de ganar las elecciones de manera contundente y por lo mismo inobjetable, no cabe ninguna amenaza. Por lo tanto, cabe preguntar: ¿Será que no le cuadran los números a Yeidckol? ¿Y lo sabe pero confía en la manipulación de la conciencia ciudadana?

El Consejo General del INE de oficio debiera amonestarla por infringir la ley electoral al estar incitando a la violencia, en vez de asegurar el 100% de una estructura electoral capacitada, leal y confiable.

Las elecciones no se ganan con encuestas, ni con amenazas; se ganan con estructura, acuerdos y con la confianza del electorado en el candidato.

De acuerdo a la información del INE (subida incluso en Twitter), Morena acreditó representantes ante el 91.1% del total de casillas a instalar en el país. Ojo, porque la falta de cubertura en el 8.9% puede hacer la diferencia entre ganar o perder.

A eso agréguele el rechazo a la de por sí imagen violenta de los morenistas y a la mala fama que tienen (con sus honrosas excepciones) en las entidades donde gobiernan municipios o donde forman parte de los Congresos Locales con bancadas que no le han hecho ningún desaire a la corrupción.

Sumen a ello la imagen de muchos candidatos morenistas, petistas y pesedistas a distintos cargos, cuya imagen de monumento a la falta de honestidad dañan a AMLO.

¿Y las plazas semivacías en los pre-cierres del presidenciable? Esas pueden ser imágenes manipuladas por sus opositores, entonces es mejor esperar los resultados de la elección, en la cual igual y AMLO gana, incluso, con más del 60%. Entonces, ¿por qué amenazar con “el diablo”?

¿Yeidckol tiene seguridad o no, de que AMLO ganará la elección? ¿Tiene seguridad o no, en sus números y en su estructura?

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Correo: rosyrama@hotmail.com 

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