CRÓNICA POLÍTICA: ¿Estamos preparados para un gobierno de coalición?


*.- Tiene razón Martínez Neri, es necesario consultar a las bases

Rosy RAMALES

Manlio Fabio Beltrones Rivera insiste en prever el escenario de un gobierno de coalición como producto de las elecciones presidenciales del 2018, sobre todo si fuera mínima la diferencia entre el primero y el segundo lugar como en el 2006.

Lo acaba de declarar nuevamente. Y en ese contexto llamó al Congreso de la Unión a reglamentar la referida figura, que ya está reconocida en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Concretamente dijo: “Mientras no exista una ley reglamentaria hay una gran incertidumbre de qué es lo que puede suceder. Que se diga cuáles son las reglas a las que se debe de someter un gobierno de coalición. Hablamos de la conveniencia de reconocer que el sistema político debe transformarse y construir los gobiernos de coalición, que están reconocidos en la Constitución, pero falta una ley reglamentaria que les dé vida suficiente”.

Mmm. Y cada vez que Manlio Fabio pone en el debate el escenario del gobierno de coalición, se vuelve imposible el asalto de las dudas. Por ejemplo: ¿Y esa figura es garantía para dar estabilidad política, económica y social a nuestro país tras los comicios del 2018?

Quien sabe si la reglamentación solicitada por Beltrones Rivera prevea reglas para un gobierno de coalición de manera institucional entre los partidos políticos competidores en la elección presidencial, o entre las “tribus” y grupos internos. ¿Pero y con cuáles de todos?

Nada más imagínense acordar con las “tribus” perredistas. O sea, ¿con qué PRD se constituirá el gobierno de coalición? ¿Con el PRD de los Chuchos? ¿Con el PRD de René Bejarano? ¿Con el de Miguel Ángel Mancera? Y tratándose del PAN, ¿con qué grupo interno? ¿Con el de Ricardo Anaya? ¿Con el de Margarita Zavala? ¿Con el de Rafael Moreno Valle?

Claro, si se habla de un gobierno de coalición nada más entre el primero y segundo lugar, pues el acuerdo se ajustaría entre dos: PRI y Morena. Y aunque en las filas morenistas aún no sale a flote el tribalismo, francamente es de dudarse que Andrés Manuel López Obrador quiera y acceda a co-gobernar con los priistas, sobre todo si él gana la elección presidencial.

Y si AMLO queda en segundo lugar seguramente querrá enarbolar la bandera del fraude y de la defensa del voto con el ánimo de empezar a preparar el terreno para la siguiente elección presidencial después del 2018. ¿O será posible que veamos un López Obrador conciliador dispuesto a formar parte de un gobierno de coalición con el PRI? ¿Co-gobernando con la clase política a la cual ha calificado como la mafia del poder?

Claro, igual y el PRI queda en tercer lugar. Entonces el gobierno de coalición sería entre otras fuerzas políticas, salvo que integren al tercer competidor o a todos.

Sería interesante que Manlio Fabio Beltrones haga una propuesta de reglamento para conocer las pretendidas reglas claras para constituir el gobierno de coalición.

Y aquí viene otra duda: Si bien la figura es reconocida constitucionalmente, ¿las reglas entran o no en el rango de normas electorales? Porque si entran como tales, entonces el plazo acaba de vencer (entre finales de mayo-principios de junio), pues son noventa días antes del inicio del proceso electoral para aprobar, promulgar y publicar las reglas electorales a aplicarse en el mismo.

¿Por qué la duda? Porque al final de cuentas un gobierno de coalición dependerá de los resultados de un proceso electoral. Algo así como una forma de cómo repartirse el pastel para intentar la felicidad de candidatos, partidos y grupos políticos, porque quien sabe si del pueblo. ¿Será necesaria una fórmula tal y como se hace en la asignación plurinominal?

Cabe subrayar que para el 2018 la estabilidad de nuestro país no solamente dependerá de las elecciones presidenciales, porque en ese año, además de Presidente de México, serán electos diputados y senadores al Congreso de la Unión, además de cargos locales en casi todo el territorio nacional (son alrededor de 30 entidades federativas que tendrán alguna elección concurrente con la federal).

Ups, todo un polvorín si los actores electorales no lo saben manejar.

Independientemente del aspecto electivo local, cabe preguntar: “México está preparado para un gobierno de coalición? Partidos y ciudadanos, ¿están preparados? ¿Nuestras instituciones están diseñadas para la referida figura?

EL LLAMADO DE MARTÍNEZ NERI

Ciertamente, como dice Francisco Martínez Neri, actual coordinador del Grupo Parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados Federal, es lamentable que Andrés Manuel López Obrador haya cerrado la posibilidad de la coalición electoral entre este partido y Morena para las elecciones del 2018, sobre todo presidenciales.

Y Martínez Neri planteó una idea nada descabellada: Consultar a las bases de ambos partidos políticos si van o no coaligados para los próximos comicios. Y en base a la consulta tomar acuerdos.

Claro, lo menos que deberían hacer los demócratas (perredistas y morenistas así se asumen) es consultar a la militancia, y no tomar decisiones cupulares.

Y a riesgo de no ser escuchado, Martínez Neri solicitó a López Obrador rectificar para que PRD y Morena vayan juntos para los comicios del 2018. Evidentemente, ésta y no otra, es la alianza básica garante del triunfo de la izquierda (es una clara lectura emanada del resultado de las elecciones en el Estado de México).

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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