CRÓNICA POLÍTICA: Gobierno Federal del PAN culpable de endeudamiento de estados



*.- Desacató mandato legislativo respecto de establecer un mecanismo “ágil y sencillo” para entregar los recursos del Fondo de Reconstrucción de Entidades Federativas, y optó por un esquema crediticio privado a largo plazo

Rosy RAMALES

Cuando la Secretaría de Gobernación emite una Declaratoria de Emergencia o de Desastre Natural, las poblaciones afectadas ven la salvación inmediata porque podrán acceder a los recursos del FONDEN, cuyas reglas de operación no causan problemas a las entidades federativas solventes, pero a entidades con insuficiencia presupuestal les genera desastre financiero.

Y es que para acceder al FONDEN, el Gobierno Federal aporta el 50% y el Gobierno del Estado el otro 50% del monto requerido para atender las emergencias causadas por fenómenos naturales. Las entidades federativas ricas o por lo menos con capacidad presupuestal, aportan su porcentaje sin riesgos financieros; no así las entidades pobres y sin presupuesto suficiente.

Las entidades pobres y sin solvencia “sudan la gota gorda” para cubrir el porcentaje que les corresponde para acceder al FONDEN. Y cuando de plano no tienen (o no quieren utilizar “guardaditos”), recurren a otro Fondo, al de Reconstrucción de Entidades Federativas (FONREC), disponible de inmediato, cual “Chapulín Colorado”, para auxiliar a los estados en situación de desastre natural.

¿Cómo los auxilia? Con el FONREC los estados obtienen recursos precisamente para cubrir el 50% de la correspondiente aportación al FONDEN.

Ah, pero “no contaban con la astucia” del FONREC, pues solamente se accede a éste mediante financiamiento vía Banobras. O sea, la “ayuda” realmente es deuda pública contratada obligadamente por las entidades federativas para destinarla sobre todo a reparar los daños provocados por fenómenos naturales.

Se trata de una deuda pública contratada a fuerza al largo plazo de 20 años, durante los cuales la entidad federativa cubre principalmente intereses, que al final representan más que el capital del financiamiento bancario, quedando en garantía su parte del Fondo General de Participaciones Federales “presentes y futuros”, el cual será la fuente para pagar los intereses de la deuda.

Ja y todavía se atreven a decir que la entidad recibe “los beneficios que ofrece el Fideicomiso número 2186 Fondo de Reconstrucción de Entidades Federativas”; fideicomiso que los especialistas en la materia conocen como “bonos cupón cero”, según entendí. Y todo no es otra cosa que deuda pública para los estados.

Entonces, ¿dónde está el beneficio? Solamente en la obtención inmediata de recursos, pero a un costo muy alto, porque las entidades federativas expuestas a constantes desastres naturales, sin presupuesto financiero suficiente para aportar su 50% al FONDEN, y además pobres, ni bien acaban de contratar una deuda, y ya tienen que adquirir otra con Banobras para acceder a los recursos del FONREC. O sea, ¡deuda sobre deuda!

Y uno se pregunta: “Bueno, si tanto en FONDEN como el FONREC fueron creados por el Gobierno Federal, ¿por qué terminan tan endeudadas las entidades federativas? ¿Por el financiamiento vía banca y los esquemas del pago del mismo?

Francamente, el FONREC parece más bien un instrumento del Gobierno Federal para no perder y sí ganar a costa del endeudamiento de las entidades federativas. En conjunto todo se asemeja a negocio: Te doy FONDEN, pero aporta el 50% del total requerido para atender la emergencia, y si no tienes, recurre al otro fondo que cree para auxiliarte, pero mediante la contratación de un financiamiento vía el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras).

En fin, concluyo que entonces el culpable del endeudamiento público de las entidades federativas en situación de desastre es el Gobierno Federal. Claro, es una conclusión derivada del sentido común.

EL CULPABLE

Pero la conclusión oficial se desprende del Informe del Resultado de la Fiscalización Cuenta Pública 2011 presentado por la Auditoría Superior de la Federación, en el cual claramente se infiere la responsabilidad del Gobierno Federal en la distorsión del FONREC.

En el informe se explica lo siguiente:

“A finales de 2010, diversas entidades federativas se encontraban en una situación de emergencia, por los daños ocasionados por los huracanes Alex y Karl, y otros fenómenos naturales que habían devastado la infraestructura de diversas entidades federativas, cuyas obras de reconstrucción había que iniciar en forma inmediata y que no era posible atenderlas con los esquemas de previsión de desastres naturales y auxilio a las poblaciones afectadas que se tenían.

“Consciente de la magnitud de los daños y la urgencia de apoyar a dichas entidades federativas, durante la revisión y discusión del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2011, la Cámara de Diputados (Federal) efectuó un ajuste al mismo y, dentro de las limitaciones de recursos existentes, dispuso en el anexo 12 y el artículo transitorio décimo quinto del Decreto de aprobación, que el Ejecutivo Federal llevara a cabo el programa que denominó Fondo de Reconstrucción de Entidades Federativas (denominado “El Programa” en lo sucesivo), al cual le autorizaron un gasto de 4,500,000.0 miles de pesos para destinarse a las entidades federativas afectadas, a fin de que con dichos recursos se ejecutaran, hasta en un 50.0% de su costo total, obras y acciones de reconstrucción de infraestructura estatal, vinculadas con los daños sufridos por los desastres naturales acaecidos durante 2010, todo ello, a partir de disposiciones de carácter general que debería emitir la Secretaría de Gobernación (SEGOB) a más tardar el 31 de enero de 2011…”

Pero:

La SEGOB no se ajustó a los términos aprobados por la Cámara de Diputados, consistentes en la emisión de las disposiciones de carácter general en las que se estableciera el mecanismo ágil y sencillo para la entrega de los recursos fiscales federales que por 4,500,000.0 miles de pesos fueron autorizados en “El Programa”, los criterios para su asignación, los requisitos y calendarios, entre otros, a fin de que las 18 entidades federativas con declaratoria de desastre natural acaecidos durante 2010 (Baja California, Campeche, Chiapas, Coahuila, Durango, Guerrero, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán), pudieran realizar las acciones y obras de reconstrucción por los daños que sufrieron en su infraestructura.

La SEGOB, junto con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, S.N.C. (BANOBRAS) optaron por ofrecer a las entidades federativas necesitadas un esquema crediticio privado a largo plazo, al que denominaron de “potenciación de recursos”, al margen del artículo transitorio décimo quinto del Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2011…”

Y “se autorizó que BANOBRAS otorgara créditos privados a los gobiernos de dichas entidades, a plazos de 20 años, a una tasa de interés promedio de 8.6% anual; intereses que se pagarán mensualmente con un porcentaje de sus participaciones federales durante ese periodo, al término del cual, el Gobierno Federal, utilizando los recursos de los Bonos Cupón Cero que se adquirieron al inicio, otorgará recursos públicos federales a las entidades federativas, para apoyar la liquidación del principal de los créditos recibidos.

“En 2011, de un universo de 18 entidades federativas que tuvieron declaratorias de desastres naturales, solamente siete de ellas obtuvieron recursos crediticios con ese banco de desarrollo por 6,110,443.3 miles de pesos, a una tasa de interés promedio anual de 8.6%, con lo que, al término de los 20 años, habrán pagado únicamente, por intereses, una cantidad superior en 173.4% al principal de los créditos recibidos.”

Ups. Y al parecer, desde entonces ni la Administración Federal, ni la Cámara de Diputados, han hecho algo por enmendar la distorsión en el esquema de financiamiento que ha sobre-endeudado a las entidades federativas que han padecido desastres naturales.

LOS RESPONSABLES POLÍTICOS

En 2010, cuando la Cámara de Diputados, en la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación 2011, aprobó que el Ejecutivo Federal llevara a cabo el programa que denominó Fondo de Reconstrucción de Entidades Federativas, el Presidente de México era Felipe Calderón Hinojosa, del Partido Acción Nacional (PAN).

Y el titular de la Secretaría de Gobernación del periodo comprendido del 14 de julio del 2010 al 11 de noviembre del 2011, fue Francisco Blake Mora; entonces habría sido quien desacató el mandato de la Cámara de Diputados, que lo obligaba a lo siguiente:

“A más tardar el 31 de enero de 2011 el Ejecutivo Federal, por conducto de la Secretaría de Gobernación, deberá presentar a la Cámara de Diputados las disposiciones generales para… el Fondo de Reconstrucción de Entidades Federativas, que consideren que el ejercicio de dicho… fondo… sea sencillo y permita atender oportunamente las necesidades de la población afectada por un desastre natural”

Pero la ASF concluyó que la SEGOB “no se ajustó a los térmicos aprobados por la Cámara de Diputados”.

Aunque, el directamente vinculado a cumplir era el titular del Ejecutivo Federal, quien por conducto de la SEGOB debió presentar las disposiciones generales. ¿O no?

(Francisco Blake Mora murió en un accidente aéreo en noviembre del 2011)

Hay otro dato interesante. En el Informe del Resultado de la Fiscalización de la Cuenta Pública 2011, se dice que “La SEGOB, junto con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y Banobras, optaron por ofrecer a las entidades federativas necesitadas un esquema crediticio privado a largo plazo…”

¿Quiénes eran los titulares de la SHCP y de Banobras? El panista Ernesto Cordero Arroyo en el primer caso del periodo comprendido del 9 de diciembre del 2009 al nueve de septiembre del 2011, a partir de esta fecha lo sustituyó José Antonio Meade Kuribreña hasta el 30 de noviembre del 2012. Y como Directora General de dicho banco de desarrollo estaba Georgina Kessel Martínez, quien asumió ese cargo el 7 de enero del 2011 hasta finalizar el sexenio; ella sustituyó a Alonso García Tamés.

¿Quiénes de dichos titulares fueron partícipes del establecimiento del esquema crediticio privado a largo plazo para auxiliar a las entidades afectadas por desastres naturales? Pues según las fechas, Cordero, porque Meade tomó el timón de Hacienda cuando faltaban prácticamente tres meses para concluir el sexenio de Calderón.

¿Y respecto de Banobras? Pues como que no hay mucha claridad. Pero conforme al Informe del Resultado de la Cuenta Pública 2011, que es donde se señala el desacato en torno al FONREC, Kessel.

Claro, el titular del Ejecutivo Federal siempre será el responsable directo de las maniobras financieras, sobre todo tratándose de recursos para atender desastres naturales. Ni modo que sus colaboradores actúen sin su conocimiento o aprobación.

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Correo: rosyrama@hotmail

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