CRÓNICA POLÍTICA: Cué y su buen golpe de timón a la educación

*.- La esencia del Decreto de Cué.

*.- ¿Desde cuándo lo planeó Cué?

Rosy RAMALES

Sin duda, el gobernador Gabino Cué Monteagudo tomó una gran decisión que hará historia: Devolverle al Estado la rectoría de la educación pública en Oaxaca, que desde 1992 estaba en manos de la Sección 22 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE) por virtud de una minuta derivada del decreto de ese año del entonces mandatario Heladio Ramírez López.

Fue cuando se hizo en todo el país la descentralización educativa. Y como siempre los profesores de Oaxaca mostraron resistencia. Quizá para contentarlos las autoridades estatales firmaron una minuta mediante la cual se concedía al Sindicato el derecho de nombrar a los funcionarios del IEEPO, con excepción del Director General y algunos cargos más, además de contar con un banco de plazas.

A lo largo de los años las consecuencias han sido desastrosas para Oaxaca, donde se registran altos índices de rezago educativo, y, por ende, hay generaciones completas formadas en la deficiencia. Además, al mantener el control de la estructura educativa, la Sección 22 cobró dimensiones de monstruo sin llenadera, sometiendo no solamente a sus agremiados, sino también al propio Gobierno del Estado.

Claro, también cada gobernador en turno aprovechó la desmedida hambre de poder y de dinero de los líderes, grupos y fuerzas magisteriales para usar a la Sección 22 como un brazo político electoral. Incluso, mucho se ha hablado de grupos magisteriales controlados por ex gobernadores. ¿Qué hará el Gobierno Federal al respecto?

En fin, ¿cómo iban a prosperar los descuentos a los paristas si los mismos trabajadores de la educación tenían la rectoría educativa? Un control que les permitió heredar y vender plazas, crear planteles fantasmas con nóminas efectivas, tráfico de influencias, incorporación al gremio de personas sin siquiera la educación básica terminada, concentración de plazas en una sola persona, etc. Además, sus filas fueron infiltradas por grupos radicales y hasta subversivos.

Por eso la resistencia a la implementación en el estado de Oaxaca de la reforma educativa del Presidente de México, Enrique Peña Nieto, la cual, entre otras cosas, plantea de manera esencial elevar el nivel de la educación mediante un proceso de evaluaciones. Evidentemente, dicha reforma tiende a terminar con los privilegios y al mismo tiempo, dar la oportunidad de la profesionalización y ascenso a los trabajadores de la educación esforzados y cumplidos.

Es obvio que la referida reforma también tiene fines políticos. Sin embargo, es una buena reforma desde el ángulo de garantizar el derecho a la educación de calidad a la niñez y a la juventud de nuestro país y de nuestra entidad; derecho que la Sección 22 ha negado con sus constantes paros a favor de demandas que muchas veces nada han tenido que ver con la educación, sino con contenidos políticos y hasta subversivos.

LA ESENCIA DEL DECRETO DE CUÉ

El decreto de 1992 creó al IEEPO como un organismo público descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propios. Ahora, además es descentralizado de la Administración Pública Estatal y sectorizado a la Gubernatura del Estado y con autonomía de gestión.

Y su objeto es ahora “prestar los servicios de educación inicial básica, incluyendo la indígena, especial, así como la normal y demás para la formación de maestros, en base a los principios del artículo 3º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que deriven de dicho artículo, para garantizar la calidad de la educación obligatoria, con base en el mejoramiento constante y el máximo logro académico de los educandos”.

O sea, en base a los mandatos de la reforma educativa constitucional. Por lo tanto, ya no es si quiere la Sección 22. Nada más falta que la actual LXII Legislatura concluya el proceso de la ley educativa, la cual ha estado en la congeladora. Y tenía que darse un golpe de timón para que los diputados salieran a los medios a defender la reforma educativa.

Si se fijan en el objeto no se señala a la educación media y superior; éstas quedarán en la Coordinación General que preside Fausto Díaz Montes, según versión oficial. Ello a efecto de no duplicar funciones.

Y miren, por disposición del artículo NÓVENO transitorio del Decreto de Cué (que reforma el Decreto de 1992) “se dejan sin efecto todos los actos, contratos, convenios, minutas e instrumentos de cualquier tipo” que hubiere celebrado el Gobierno del Estado de Oaxaca o el IEEPO con anterioridad a la entrada en vigor del nuevo Decreto… que se contrapongan a éste y a leyes determinadas. ¿Qué tal? Precisamente con ese transitorio se le quitó el derecho a la Sección 22 de nombrar a los funcionarios del IEEPO por virtud de una minuta.

Otro aspecto esencial del Decreto de Cué es que todo el personal administrativo y operativo del IEEPO será de confianza. El personal actual no será echado, pero adquirirá el rango de confianza. Y aquellos que tengan plaza de maestros, tendrán que regresar a dar clases y tendrán que someterse a las evaluaciones ordenadas por la reforma educativa.

Y entre otros aspectos, el Decreto de Cué permitirá elevar a unidades los escritorios de atención al bullying, convivencia familiar y derechos humanos.

¿DESDE CUÁNDO LO PLANEÓ CUÉ?

Sin duda, el Decreto de Cué tiene un contenido muy estratégico e inteligente. Pero ¿desde cuándo lo planeó? A decir verdad nunca imaginamos siquiera que el gobernador actual se atreviera a dar el golpe de timón. Y miren, de la noche a la mañana (textual) le quitó el control educativo y del presupuesto a la Sección 22.

¿Y por qué no creerlo? Porque Cué parecía estar muy vinculado a la Sección 22. Incluso, ha sido un secreto a voces el respaldo magisterial en las urnas electorales cuando en el 2010 fue electo Gobernador de Oaxaca.

Sin embargo, al final de cuentas es el mandatario estatal y como tal es su obligación velar por el bienestar de los habitantes de este estado; y en el tema educativo, velar por la educación de la niñez y juventud oaxaqueña. Es más, cuando uno escucha a sus colaboradores hablar con tanta soltura y dominio sobre el tema del Decreto de Cué, no queda duda que es una medida tomada por iniciativa propia y quizá pensada desde hace tiempo.

No obstante, también caben otras hipótesis:

Que el Gobierno Federal le hizo ver que como gobernador de una entidad federativa tenía que cumplir con los mandatos del Pacto Federal expresado en nuestra Carta Magna, pues Oaxaca no puede ser un estado de excepción.

Que el Gobierno Federal encontró hoyos en la administración de Cué y lo presionó a dar el golpe de timón para aplicar la reforma educativa en Oaxaca; de lo contrario, caería sobre él todo el peso de la fuerza del Estado.

Que el Gobierno Federal le dijo: “O te aplicas y controlas a tu aliada (la Sección 22), o te promovemos un enjuiciamiento por violaciones graves y sistemáticas a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.

Que Cué pidió el respaldo del Gobierno Federal porque solo jamás hubiera podido dar el golpe de timón, como no pudieron sus antecesores, los cuales mejor calmaban al monstruo magisterial con costales de dinero.

Como haya sido, el golpe de timón lo dio. Y hay que respaldar a Cué, por el bien de Oaxaca y del país.

***

Correo: rosyrama@hotmail.com

 

 

 


Descubre más desde Rosy Ramales

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *