CRÓNICA EXPRÉS: Incendios forestales 

Rosy RAMALES

Hace un año, a estas alturas, ya se habían producido grandes incendios forestales en el estado de Oaxaca como el que se originó en inmediaciones del municipio de San Lucas Quiavini, el cual duró más de una semana, consumió alrededor de 700 hectáreas boscosas y dejó cinco muertos (comuneros que intentaban apagarlo).

En total, entre el 1 de enero y el 26 de diciembre de 2024, en la entidad oaxaqueña se registraron alrededor de 270 incendios forestales, que causaron daños en 160 mil 415.20 hectáreas de zonas boscosas. Y, al parecer la mayoría, se registró en los meses de sequía, los primeros del año hasta el inicio de la temporada de lluvias. 

Y en su mayoría fueron provocados por acciones humanas, principalmente por la práctica de la rosa y quema de terrenos como una forma de preparar la tierra para la siembra, que en este estado básicamente es de temporal. Otros se generaron por otras razones, como quema de basura.

Este año, 2025, parece distinto. De enero a la fecha, sí se han registrado incendios, pero al parecer han sido en menor número y no de grandes dimensiones. Habría que conocer la estadística exacta, pero la percepción es que han disminuido y que los que se han presentado, se han controlado de mejor manera.

Y qué bueno, por el bien de la entidad oaxaqueña.

La percepción social es que en la probable disminución de incendios forestales, tienen que ver las acciones emprendidas por parte de las autoridades de los distintos niveles de gobierno, sobre todo para concientizar a la ciudadanía.

Por ejemplo, el gobierno del estado, mediante la Comisión Estatal Forestal, ha venido impartiendo cursos de capacitación a autoridades municipales, comunales y ejidales, así como a grupos de personas en diferentes localidades, sobre medidas de prevención de incendios forestales y consideraciones técnicas básicas para el combate de éstos y la seguridad de combatientes.

También ha abierto brechas cortafuego y ha rehabilitado otras, sobre todo en zonas neurálgicas.

Me parece importante destacar lo anterior, porque la acción de los gobiernos en todos sus niveles y de la ciudadanía no debe ser solamente en el momento en que ocurre el incendio forestal, sino desde antes con medidas de prevención; situación que se ha entendió bien.

Y se está gestando una cultura de prevención y combate de incendios forestales, al parecer. De ser el caso, en hora buena Oaxaca.

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rosyrama@hotmail.com


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