Rosy RAMALES
Como ya saben, Emilio Montero Pérez salió en respaldo o en defensa del presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, luego de la sorpresiva intervención de las corporaciones estatales y federales en la policía municipal mediante el operativo Sable y la toma del control de ésta como una medida para “garantizar la paz social para la ciudadanía”.
Acciones derivadas por la quema de dos tiendas Oxxo en dicho municipio el pasado 16 de junio; hechos por los cuales la Fiscalía General de Justicia del Estado de Oaxaca en coordinación con fuerzas estatales y federales, ha capturado a unas seis personas que habrían intervenido en la destrucción de los establecimientos por ‘cobro de piso’.
Y en ese contexto, cabe preguntar: ¿Por qué Emilio sale en respaldo del munícipe? ¿De qué o de quién lo defiende?
Hasta se dio tiempo de ir a Juchitán a dar una conferencia de prensa, a la cual también fue convocada la presencia de representantes de “expresiones políticas”, de organizaciones sociales, comerciantes y de sitios de taxis; así como para mostrar músculo frente cualquier acción en contra de Sánchez Altamirano.
Pareciera que Emilio Montero trata de proteger al presidente municipal de las consecuencias de las investigaciones que realiza la FGEO en relación al incendio de las tienda Oxxo, a diversos hechos violentos ocurridos últimamente, y en relación a la proliferación de células delictivas en Juchitán de Zaragoza. O como si tratara de impedir cualquier investigación en contra de Sánchez Altamirano.
¿Eso no sería como oponerse a una determinación del Gobernador del Estado, Salomón Jara Cruz, y de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, respecto a poner orden en Juchitán de Zaragoza y reestablecer la paz pública? Evidentemente Montero dirá que no es así, porque en la conferencia él mismo aplaudió la intervención de las fuerzas federales. Pero una cosa es la postura pública, y otra la postura de trasfondo.
Por cierto, en la conferencia de prensa Emilio Montero dijo: “Aplaudimos y respaldamos la decisión del gobierno federal, aplaudimos y respaldamos la decisión del amigo Salomón Jara, que no ha olvidado que Juchitán ha sido un pueblo solidario que compartió su máximo sueño de gobernar este estado”.
Eso suena a mensaje.
Montero no debería proteger tanto a Sánchez Altamirano, porque como dice el refrán “no hagas cosas buenas que parezcan malas”. Tanta tanta férrea defensa se presta a conjeturas diversas. Por ejemplo: Que al proteger a Miguel, Emilio se protege a sí mismo.
¿Y de qué? ¿O de quiénes?
Ya de por sí se dice que Emilio sigue mandando en Juchitán de Zaragoza, política y económicamente, que es el presidente municipal de facto. Incluso, desde cuando Montero dejó la presidencia municipal juchiteca en manos de Miguel, para asumir la Dirección General del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).
Por cierto, aún cuando Emilio haya dado la conferencia el domingo, día inhábil, no deja de ser un miembro del gabinete del gobernador Jara Cruz. Entonces, su actitud parece irreverente, no solo porque siendo servidor público, también hace la función de luchador social y de abogado de Sánchez Altamirano frente a acciones ministeriales; al menos esa impresión da.
Vaya, hasta compromete al gobernador al asistir a Palacio de Gobierno acompañado de Sánchez Altamirano, cosa que sí hizo en día hábil en que debía estar cumpliendo sus funciones como titular del IEEPO. ¿O acompañó al munícipe a tratar algún asunto educativo? Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar.
Incluso, informativamente se va por la libre. Ya ven que no informó al gobernador la decisión de la suspensión de clases en Juchitán un día de los violentos días recientes.
Montero está resultando harto irreverente.
Por cierto, dicen que Emilio ya busca ser gobernador del estado. ¿Será por eso que su organización social lleva las iniciales de EMP? Bueno, todo ciudadano, ciudadana, tiene el legítimo derecho a aspirar a gobernar la entidad. Aunque si la candidatura se decide para mujer, tendrá que esperar de la sucesión que viene, a la otra.
En fin, hay muchas preguntas en torno al binomio Emilio-Miguel.
Mientras, preparan una “marcha por la paz” de Juchitán de Zaragoza, convocada para el próximo domingo. Cosa curiosa, una marcha tras la implementación de la operación Sable. ¿No debió ser al revés?
(Nota: Imagen tomada de la cuenta de X de https://x.com/CariGarcias )
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