Rosy RAMALES
De por sí el gobernador tenía pensado hacer algunos ajustes en su gabinete después del proceso de Revocación de Mandato. Lo tenía considerado desde agosto del año pasado.
Y no precisamente por mal desempeño de miembros de su gabinete, sino porque siempre es necesario oxigenar áreas donde el funcionario afloja el paso o simplemente no agarra el ritmo a pesar de haber rebasado la curva de aprendizaje. En otros casos, porque andan en otra frecuencia, más ocupados en el culto a la vanidad que en el servicio público.
Ahora, los resultados de la jornada de Revocación de Mandato demandan con urgencia ajustar el gabinete. Porque si bien favorecieron al gobernador Salomón Jara Cruz con amplio margen del 20% para continuar en el cargo hasta concluir su sexenio, también revelaron gran descontento ciudadano, entonces es tiempo de aceitar la maquinaria porque algo anda fallando.
Ya anunció cambios para el martes próximo.
Es como cuando llevas el coche al primer servicio: Le cambian aceite, bujías, bandas, el agua del limpia vidrios y todo lo que le suene o ya no embone por desgaste. Igual el gabinete. Depende del gobernador si hace un servicio mayor a su equipo. A estas alturas ya debe tener la lectura del por qué hay descontento ciudadano, amén de las fallas en la operación político electoral, traiciones y demás factores que influyeron en el voto adverso.
Vaya, seguramente hasta influyó el ánimo electoral interno. Cual más anda pensando en suceder al mandatario, sobre todo mujeres en la idea de la próxima candidatura por paridad y alternancia de género. Otro tanto anda enfilado rumbo a las elecciones 2027, en que en Oaxaca se elegirán diputaciones federales y locales, así como ayuntamientos.
Y por andar futureando se distraen de su función. Luego todo incendio recae en dos apagafuegos: El secretario de Gobierno, Jesús Romero López, y en la coordinadora de Comunicación Social, Elizabeth Álvarez Acosta. Error, omisión, dilación, de cada funcionario repercute política y mediáticamente.
Hay áreas muy sensibles donde en ocasiones la buena voluntad del funcionario es rebasada por diversas circunstancias: Salud y seguridad pública. Materias Talón de Aquiles. En el caso concreto, por ejemplo, cabe preguntar si un capitán de fragata (rango naval) funciona igual en el mar que en tierra. Pero al parecer el puesto depende de la federación, el abasto de medicamentos, también; y hay hospitales como el Civil cuya suficiencia parece sin arreglo.
La ciudadanía no ve si corresponde a la federación, al estado o al municipio; solamente quiere resultados. Cuestiona, incluso, inversiones en actos políticos y no en medicinas. No fue buena idea hacer dos concentraciones con motivo del Tercer Informe: Una en el Centro Cultura y de Convenciones y otra en el Auditorio Guelaguetza, donde, por cierto, los pésimos organizadores ahí mismo vociferaron la presencia de beneficiarios de programas sociales.
Los beneficiarios podrán llenar auditorios, pero ¿votan? ¿A favor o en contra?
Precisamente, en la conferencia de ayer, preguntamos a la titular de la Secretaria de Bienestar, Vilma Martínez, cuál es el impacto de los programas sociales en el resultado de la Revocación de Mandato. La pregunta no se entendió o no la formulé bien. Era en el sentido del beneficio en la imagen del gobierno, no en el sentido de un uso electivo.
Hay programas sociales realmente trascendentes como el de “Mi primera chamba”, que da la oportunidad a jóvenes oaxaqueños de tener su primer trabajo tan pronto como egresan de la carrera con el propósito de ganar la experiencia que en otras partes les exigen para contratarlos, además de recibir una beca.
Es como para elevar la simpatía hacia el gobernador, no por agradecimiento porque al final de cuentas los gobernantes están para beneficiar a la ciudadanía, sino porque el programa es algo bueno. Entonces, ¿qué está fallando? Quizá Vilma tenga la respuesta.
La obra pública, es otra área neurálgica, sobre todo en la zona metropolitana, que es donde más voto adverso arrojó la jornada de Revocación de Mandato. Aunque en el Valle Eteco la ciudadanía reveló descontento a pesar de la repavimentación de la carretera.
Y un descontento general se halla en los mega embotellamientos en los accesos a la capital oaxaqueña y a los municipios conurbados. Además, la proliferación de calles en muy malas condiciones. Quien sabe si sea responsabilidad de la Secretaría de las Infraestructuras o solamente de los municipios, los cuales, por cierto, carecen del presupuesto necesario para realizar todos los arreglos a la infraestructura urbana.
El agua es otro Talón de Aquiles en la zona metropolitana.
En fin, el gobernador acaba de anunciar que el próximo martes dará a conocer los primeros cambios en su gabinete tras la evaluación que viene haciendo de cada área, de la eficiencia de cada funcionario, funcionaria. Por cierto, la mayoría tiene un denominador común: Altivez y soberbia.
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