Rosy RAMALES
Ahí estaba Vilma Martínez Cortés cuando el gobernador Salomón Jara Cruz envió el mensaje a funcionarias y funcionarios de su gabinete de que “nada de camionetas de lujo”, ni ropa de marca (costosa); que deben ser “sencillos”, “humildes”, “atentos”, “trabajadores”.
Lo oyó. Pero ¿lo escuchará?
Quizá la Secretaria de Bienestar, Tequio e Inclusión quede exceptuada de la ropa de marca, porque generalmente usa atuendos típicos. Por lo demás, sigue tan altiva como antes del primer mensaje del gobernador tras los resultados de la jornada de Revocación de Mandato. Ni siquiera saluda a quienes asisten a las conferencias del mandatario, que no sean parte del gabinete.
Quizás influya en ella esa barrera del protocolo de vallas y custodios que ponen para evitar el paso de reporteros a otras áreas del Palacio de Gobierno; deben salir conforme termina la mañanera sin el menor intento de acercarse a funcionarios, funcionarias. Está bien, pues por naturaleza los reporteros somos inquietos, pero las barreras se convierten en muros, en hielo, en abismos, que engrandecen al funcionariado, y a los reporteros nos hacen sentir utilizados.
En fin. Ropa de marca no se le ha visto a Vilma. Lo que sí es el exceso de oro que forma parte del atuendo regional del Istmo (el cual, por cierto, no es nada barato). La gente es muy fijada. No se detendrá a ver si es bisutería, solo se fija en que la responsable de la política social anda visitando a las personas pobres toda enjoyada y en camionetas “machuchonas” (como decía AMLO). Son detallitos que hacen la forma, y en política la forma es fondo. Lo bien arreglada y lo bonita, no se le va a quitar usando atuendos menos ostentosos.
Ahí estaba Víctor Cata, recién nombrado Secretario de Interculturalidad, Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas; su tercer cargo en lo que va del sexenio y no por eso se ha subido en un ladrillo. Siempre sonriente, de buen humor, atento, amable. Según parece, tampoco anda disputándose los reflectores, ni candidaturas a cargos populares. Debería dar unas clases al resto de compañeros y compañeras de gabinete.
Ah, eso sí, todas las funcionarias y todos los funcionarios deberán informar las obras y acciones de gobierno, primero porque eso formará parte de la evaluación de las metas a 30, 60 y 90 días, y segundo para que el “pueblo” se entere, porque el ¡“pueblo” no lo sabe! Así se quejó públicamente el gobernador Salomón Jara Cruz, al tiempo de leer la cartilla a sus colaboradoras y colaboradores a quienes ahora sí traerá “a mecate corto”, aunque tendrán permiso para hacer Tik Tok pero solo para informar de las acciones de gobierno.
!Estarán encantadas, encantados! Como se dice comúnmente,, les dio en su mero mole. Quizá ya no sean funcionarias, funcionarios de territorio, sino de Tik Tok. Cuál más anda en la onda tictoquera.
Pregunta: ¿A cuántas personas dejan de atender por estar en esta red social?
Y, por cierto, la Secretaria de Turismo, Saymy Pineda Velasco, subió a redes un video en el cual promueve las Guelaguetzas Regionales. Sale caminando en las empedradas calles del Centro Histórico de la capital oaxaqueña, ¡¡¡de zapatillas de tacón de aguja!!!!
Pregunta: ¿Eso del Tik Tok y demás videitos en redes sociales no se presta a publicitar la propia imagen del funcionario ?
Digo, para promover la acción, la obra, el programa, el evento, no hace falta que necesariamente salga a cuadro el funcionario, la funcionaria. ¿O si?
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rosyrama@hoymail.com
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