Rosy RAMALES
Finalmente, la misteriosa información “sensible” remitida por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) al Instituto Nacional Electoral (INE) no frenó el registro de todas las organizaciones ciudadanas que aspiraban a convertirse en partidos políticos nacionales. Sin embargo, sí influyó en el revés a dos: México tiene vida y Que siga la democracia.
Una opositora al régimen, y la otra oficialista.
De por sí tales organizaciones arrastraban un severo desorden en materia de ingresos, egresos y fiscalización, sumando a anomalías en la afiliación de militantes y a la cuestionable intervención de ministros de culto en sus asambleas constitutivas. Aunque para la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos previamente había avalado la solicitud, lo cual hacía suponer que cumplían con todos los requisitos.
No obstante, según se infirió del debate en el Consejo General, a la organización oficialista de plano se le pasó la mano con el financiamiento opaco y la falsificación de firmas en el procedimiento de constitución.
Las otras dos organizaciones tampoco son un ejemplo de pureza, pero sus inconsistencias no fueron determinantes para darles revés y el Consejo General les otorgó el registro: Construyendo Sociedades de Paz y Personas Sumando en 2025 para convertirse en los partidos, el primero con el nombre de PAZ y el segundo condicionado a cambiar su denominación (Somos México) y a ajustar su logotipo y colores institucionales antes de julio próximo.
Según algunos consejeros, la denominación “Somos México” “transmite una idea de pertenencia o vinculación entre una organización política y la nación mexicana”, mientras que los colores “podrían generar una confusión razonable al electorado” con los de Fuerza por México, que existe en algunas entidades federativas.
Tienen razón en cuanto a los colores (rosa y blanco), pero el argumento sobre la “pertenencia” parece más bien una justificación temerosa frente a las movilizaciones ciudadanas cristalizadas en un partido político para contender en el 2027. Es entonces, un criterio político, más que semántico. ¿O no?
En fin, el sistema cuenta con dos nuevos partidos políticos, cuyo registro empezará a surtir efectos el 1 de julio del 2026, lo que significa que empezarán a recibir las prerrogativas de ley, empezando por las ministraciones mensuales del financiamiento público que anualmente distribuye el INE.
Pero esto no aumenta la bolsa del financiamiento público para los partidos políticos nacionales en el 2026, éste se calcula y se aprueba por el INE antes de empezar el ejercicio fiscal. Para este año corresponde al importe total de $7,737,252,697.00,el cual cubre actividades ordinarias permanentes, actividades específicas, y franquicia postal y telegráfica. Suma que se va ministrando mensualmente a los partidos existentes.
Conforme a las reglas, cuando una organización ciudadana obtiene el registro como partido político nacional, el financiamiento público para actividades ordinarias permanentes que aún no haya sido ministrado, se redistribuye. El Consejo General recalculará el pastel entre los seis partidos previos y los dos debutantes, aplicando la fórmula que establece la ley.
La obtención del registro evidentemente les otorga el pase automático para participar en los procesos electorales 2026-2027 para las elecciones de diputaciones federales, gubernaturas, diputaciones locales, alcaldías de la Ciudad de México y concejalías a los ayuntamientos.
Dos nuevos partidos políticos, uno de tendencia oficialista, el PAZ, que viene siendo como el pariente de los otroras Partido Encuentro Social (PES) y Partido Encuentro Solidario (PES); ambos aliados en su momento de Morena. Incluso, el primer PES formó parte de la coalición “Juntos Haremos Historia” que postuló a Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República en el 2018.
El otro, “Somos Mx” condicionado a cambio de denominación, de tendencia totalmente opositora, identificado con la llamada “Marea Rosa”, y en el cual participan ex militantes del PRD, intelectuales, empresarios, ex funcionarios y ex consejeros del INE y personas de la sociedad civil. En su Consejo Consultivo participa la crema y nata.
Con estos dos nuevos partidos políticos hay una recomposición del tablero de fuerzas políticas cuya participación y perspectivas en el próximo proceso electoral merece un análisis aparte. Aunque todavía falta ver si hay impugnaciones ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la resolución de las mismas sobre los registros aprobados por el Consejo General del INE y sobre los registros negados.
***
Descubre más desde Rosy Ramales
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



