*.-¿Basta con dar banderazos y acumular inauguraciones?
Rosy RAMALES
Raymundo Chagoya Villanueva asumió la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez el 1 de enero del 2025. Tras un año y ocho meses en el cargo –prácticamente la mitad de su periodo trienal 2025-2027–, la obra pública comienza a visibilizarse con fuerza en distintos puntos de la capital oaxaqueña.
Y de manera significativa en el acceso norte, donde arrancó la construcción del paso a desnivel en el monumento a Benito Juárez, en Trinidad de Viguera. Esta obra no pasa desapercibida por su tamaño e importancia, pues busca solucionar el histórico cuello de botella en la zona, agilizando el tránsito vehicular mediante carriles elevados de flujo continuo y reordenando la vialidad en el entorno.
Quizá en una próxima reforma electoral, convendría ampliar el periodo de las presidencias municipales a cuatro años. Porque en lo que asumen el cargo, hacen el plan municipal y saldan deudas de la administración anterior, se les va uno o dos años; además el presupuesto es insuficiente y los pocos recursos propios se recaudan lentamente. Las excepciones son algunos municipios del norte del país.
El proyecto del paso a desnivel no habría sido posible sin la buena relación entre el munícipe y el gobernador Salomón Jara Cruz. Es lo que Ray de manera reiterada ha reconocido como respaldo y acompañamiento del mandatario estatal, factor determinante para hacer realidad esta obra para mejorar la movilidad y reducir los tiempos de traslado de miles de personas diariamente.
Y bueno, no solo es el paso a desnivel. También hay obras en agencias y colonias, que responden a las necesidades cotidianas de “vecinas” y vecinos” como los llama Chagoya Villanueva.
Por ejemplo, durante el mes en curso, el gobierno municipal de Ray entregó la pavimentación con concreto hidráulico de la calle Genaro V. Vásquez, en Pueblo Nuevo, una obra realizada en coinversión con el gobierno estatal; y la pavimentación de la calle Pinos, en Guadalupe Victoria.
A ello se suman la nueva biblioteca de la Escuela Primaria Antequera, en Montoya, y la rehabilitación del colector sanitario y drenaje pluvial en la avenida La Campiña, en Candiani, una demanda recurrente que hoy se atiende. Además, en coinversión con el gobierno del estado, se ha anunciado la pavimentación con concreto hidráulico de esta misma avenida para mejorar la movilidad en la zona.
En San Martín Mexicapan se rehabilita el drenaje de la calle Bernardo Balbuena; en Cinco Señores comenzó la construcción del módulo de baños y vestidores de la Unidad Deportiva Los Conos.
Y en el Parque del Amor se ejecuta otra obra conjunta con el gobierno estatal, donde se construyen 120 locales para reubicar a los comerciantes que ahí se instalaron hace mucho tiempo; el proyecto les brindará condiciones más dignas y, al mismo tiempo, mejorará este espacio público para que la ciudadanía lo disfrute.




En síntesis, en la capital oaxaqueña ahora se observa una combinación de obras de movilidad, infraestructura educativa y servicios básicos.
¿Y CÓMO LO PERCIBIRÁ LA CIUDADANÍA?
A ver cómo percibe este avance la ciudadanía de Oaxaca de Juárez, las vecinas y vecinos, sobre todo quienes tienen calidad de electores que son los que evalúan en las urnas los resultados de las administraciones municipales y estatales.
Ciertamente es como la gente dice: “No basta con dar banderazos ni acumular inauguraciones”. El indicador está en concluir los proyectos en el tiempo establecido, garantizar su calidad y, sobre todo, comprobar que las obras resuelvan los problemas que motivaron los proyectos.
Como dicen en la llamada “Cuarta Transformación”, ahí está el ejemplo del pasado reciente: Obras inauguradas, pero inconclusas o mal hechas. Ocurrió sobre todo en la administración estatal anterior.
En fin, por ahora la administración municipal de Ray Chagoya muestra una dinámica visible en obra pública, lo cual si se traduce en infraestructura útil y duradera, entonces podrá hablarse de la transformación de la capital oaxaqueña.
Aunque la ciudadanía es muy fijada, y más exigente al evaluar a los gobernantes. Ahora no solo ve obras, también juzga las actitudes y el comportamiento de todo el equipo oficial y extraoficial. Vean por ejemplo lo ocurrido en la revocación de mandato del gobernador Salomón Jara Cruz: Aún con despliegue de obra pública, programas sociales y acciones de gobierno, ¡zaz!, buena parte de ciudadanos y ciudadanas le dieron revés. Y es que la gente vio cosas que no le gustaron.
Por cierto, también a ver cuál es el juicio de las urnas electorales para aquellas personas dedicadas a la política que aprovechan cuanta obra municipal o estatal para salir en la foto sin haber movido un solo dedo y siendo que su representación se ubica en otro distrito o en otra circunscripción electoral.
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