Guillermina GÓMORA ORDÓÑEZ
La caída del ánimo para invertir no es un dato más en la larga lista de indicadores económicos. Es una señal de alarma. Cuando dos de cada 10 empresarios socios de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) consideran que México es un buen lugar para invertir, es una advertencia sobre el futuro de la economía nacional.
Hay cifras que informan. Hay otras que advierten. Y hay algunas que deberían incomodar al poder. La caída del 23% de ánimo para invertir entre los empresarios socios de COPARMEX pertenece a la tercera categoría.
Que el indicador se ubique en su nivel más bajo desde 2020, debería obligar al gobierno a escuchar algo que el sector privado viene repitiendo desde hace tiempo: la inversión no se decreta, no se ordena y mucho menos se convence con discursos. La inversión llega cuando existen condiciones para confiar.
Y hoy, lo preocupante es que las empresas nos están diciendo que no quieren crecer. Están advirtiendo que no saben si pueden hacerlo con seguridad, con certeza jurídica. Ahí está el verdadero problema.
La inseguridad y la incertidumbre continúan apareciendo como obstáculos importantes para las empresas. No se trata solamente del temor a ser víctimas de un delito. La inseguridad encarece las operaciones, altera rutas. Una economía donde empresarios y emprendedores tienen que pensar primero en cómo protegerse y después en cómo crecer.
La extorsión y el cobro de piso escalaron hasta convertirse en el principal delito que afecta a los negocios afiliados. Prácticamente 1 de cada 2 empresas ha sido víctima de algún delito. El impuesto criminal se paga todos los días. Es dinero destinado a seguridad privada, vigilancia, seguros, logística y protección de mercancías. Son rutas modificadas, horarios alterados, entregas retrasadas y negocios que dejan de operar en determinadas zonas.
La delincuencia no solamente roba mercancías, roba oportunidades. Afecta al consumidor. La incertidumbre hace el resto. El mensaje es contundente. Una empresa que deja de invertir congela plazas laborales. Una pequeña empresa que sobrevive en lugar de crecer difícilmente puede incorporar tecnología, capacitar trabajadores o mejorar salarios.
Y son precisamente las pequeñas y medianas empresas las que enfrentan una paradoja particularmente cruel: se les pide formalidad, generación de empleo, productividad y competitividad, pero muchas veces se le coloca frente a un entorno donde simplemente subsistir ya es una hazaña. No se puede exigir crecimiento mientras se administra incertidumbre.
La pregunta, entonces, no debería ser por qué los empresarios están perdiendo el entusiasmo para invertir, sino qué está haciendo el Gobierno Federal para recuperar la confianza de quienes tienen el capital y la capacidad de generar crecimiento.
Ninguna ventaja estructural es suficiente cuando el inversionista percibe que las reglas pueden cambiar, que la inseguridad amenaza sus operaciones o que obtener energía, permisos y certeza jurídica puede convertirse en una carrera de obstáculos. Y ahí aparece uno de los conceptos que más se repiten en el discurso empresarial, pero que con demasiada frecuencia se interpreta como una exigencia política: certeza jurídica.
Cuando los empresarios piden certeza jurídica, están pidiendo saber bajo qué reglas van a operar mañana. Están diciendo que una inversión que requiere años para recuperarse no puede depender de decisiones improvisadas, cambios permanentes o reformas que alteren las condiciones bajo las cuales están arriesgando su capital.
Como se ha señalado desde COPARMEX, «La confianza no se decreta, se construye todos los días y se puede destruir en un día» Por eso, México necesita La ecuación es sencilla. Sin confianza no hay inversión
No se trata de pedir privilegios. Se trata de construir un entorno donde invertir. Porque Hoy, esa apuesta está perdiendo fuerza. Y cuando el empresario deja de apostar por crecer y comienza a calcular cuánto tiempo puede resistir, la economía entra en modo de contención. Y una economía que solamente intenta sobrevivir difícilmente puede construir el futuro. México no puede conformarse con que sus empresas sobrevivan.
La caída del 23% en el ánimo empresarial para invertir, no debería leerse simplemente como un porcentaje. Es un semáforo en rojo. Porque cuando el empresario deja de preguntarse “¿Cómo lograr sobrevivir?”, la economía entra en modo de contención.
Así las cosas, el Estado de derecho debería ser una certeza, no una apuesta. No estamos frente a empresarios que perdieron el apetito. Estamos frente a hombres de negocios que exigen certezas.
Vericuentos
INE contra somos
No piense mal usted, pero oootra vez, el Instituto Nacional Electoral (INE) le bateó al partido Somos la propuesta del emblema de la silueta de la República mexicana, por lo que deberá presentar un nuevo logo, el cual tendrá que analizarse y discutirse en la sesión del Consejo General del 3 de septiembre. Todo indica que el nuevo partido dirigido por Guadalupe Acosta Naranjo, ha puesto nervioso al organismo al servicio de la #4T. Emilio Álvarez Icaza, representante ante el INE de Somos, señaló que sus argumentos estaban fuera de la ley, pues hace 20 meses este órgano electoral avaló su nombre y emblema y ahora “se inventa un concepto de neutralidad semántica”. ¡Tómala!
Colosio cuestiona avances #4T
Disruptivo como lo caracteriza, Luis Donaldo Colosio Riojas, senador de Movimiento Ciudadano, cuestionó los logros del gobierno de Morena durante la apertura del periodo de sesiones en el Congreso de la Unión. El senador criticó severamente la concentración de un poder histórico sin haber resuelto las problemáticas prioritarias de México, lanzando la pregunta directa: “Si Morena lo ganó todo, entonces, teniéndolo todo, ¿qué han resuelto? Colosio Riojas denunció que problemas como la corrupción, la violencia, las desapariciones, la pobreza y la impunidad continúan presentes en México. También cuestionó el desempeño en áreas como educación, salud, seguridad y economía. El senador de MC afirmó que el poder absoluto ha servido, desde su perspectiva, para “imponer, controlar y acumular todavía más poder”, pero no para resolver las necesidades prioritarias de la población. ¡Sopas!
@guillegomora
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