La nueva Constitución de Oaxaca V, VI, VII y VIII.

Por Cipriano MIRAFLORES

Si el Compromiso es una toma de conciencia de cumplir una tarea de servicio para con los demás, con la comunidad, con el municipio o con el Estado, que esta conciencia nace como uno de los valores más altos de la vida en colectivo, de una profunda reflexión de las prioridades de la vida en común, que nace del mismo corazón, o más allá, del alma misma, bien vale que esta norma ética también esté en la norma constitucional de nuestro Estado.

El compromiso para el binnigulaza de la Sierra Juárez, es un desprendimiento de su particularidad para elevarse a lo universal de la vida, es un abandono de sí mismo para ser y renacer en lo comunitario, en valores compartidos.

El Compromiso es una armadura de caballero andante, que repele todo intento de corrupción de desgano, de inactividad, por el contrario, es energía, es voluntad, es fe para poder cumplir con el Compromiso adquirido.

En el Compromiso, una vez adquirido, no vale la mala fortuna, la mala racha, la pobreza o la abundancia de bienes. He visto, con enorme admiracion, el desprendimiento de un único bien, con tal de cumplir con el Compromiso para con el pueblo.

Un presidente de Zacatepec Mixe, dijo en alguna ocasión, que, por haber adquirido el Compromiso para desempeñar el cargo de Primer Concejal, en diez años no se recuperó, mermó al máximo sus escasos recursos, obtenidos en su vida laboral.

Así, el Compromiso es un ofrecimiento a la naturaleza, a los cielos, a la comunidad, al pueblo. Es Dar, como don de ser colectivo. Una vez cumplido, se es completo, se es universal, es satisfacción de vida, es la realización de un Ser Genérico.

En el cumplimiento del Compromiso, se fue coherente entre el decir, pensar y el hacer, en la grandeza de los hechos, en el enorme triunfo ante las adversidades. En fin, es la grandeza del triunfo de la voluntad, de la conciencia, de la responsabilidad. Así las cosas.

Asistí a la Asamblea Regional convocada por el INPI en Tlalixtac, se supone que esta institución programó su presupuesto para la realización de estos eventos, por lo que no se vale el maltrato que reciben las autoridades comunitarias. Mal organizada, mal lugar, vale para lucimientos personales.

No es consulta , es una simulación de consulta, es una verdadera burla a los pueblos. Fue un darnos por nuestro lado. Qué feo. En vía de mientras sea usted rabiosamente feliz. Nha shagsllo bishll.

Nueva Constitución de Oaxaca VI

Por Cipriano MIRAFLORES

Creo que en el artículo primero de la Constitución de Oaxaca, debe expresar, con amplitud, la naturaleza del Estado oaxaqueño a partir de la naturaleza de su población.

El Estado debe ser reflejo objetivo de la realidad de Oaxaca. El objetivo primordial de este Estado es la conciliación de dos realidades: la existencia de dos derechos fundamentales: los derechos colectivos y los derechos individuales.

Aquí debe estar el arte de esta Constitución: la armonización de estos dos derechos, es decir, el derecho de los pueblos y los derechos individuales. Deberá institucionalizar cuatro órdenes jurídicos: el federal, el estatal , el municipal y la de los pueblos precoloniales. Es decir, expresar la realidad de Oaxaca.

Por lo tanto, expresar con nitidez la naturaleza Plurinacional del Estado, así como su propósito anticolonial, intercultural, plurilingüe, antipatriarcal , antirracial y ecológico.

A la vez, establecer que todas las personas, los pueblos, gozarán de los derechos humanos reconocidos por nuestras normas constitucionales y en los tratados internacionales en que el Estado Mexicano forme parte.

Así, el Estado oaxaqueño respondería a una realidad y a necesidades muy concretas. La verdad, en la medida en que nuestros pueblos viven en una situación colonial, de dependencia, subordinación, de genocidio, racista, de patriarcalismo y de destrucción del medio ambiente, los derechos de libre determinación y autonomía son nulos.

En este sentido, definido así el Estado, el legislador estaría cumpliendo un Compromiso Histórico con su tierra y consigo mismo. Los pueblos están en una situación tan lamentable, que sus identidades se van desvaneciendo, quedando solo poblaciones en la pobreza, en la marginación, en la explotación y en el utilice electoral.

A partir de este artículo primero, se construye todo el andamiaje jurídico, político, social, económico, cultural y ecológico, que de alguna manera lo expresa el Proyecto Constitucional , pero que debe ser más claro y objetivo.

En esta coyuntura histórica, Oaxaca necesita de sus diputados y diputadas asumir su responsabilidad. ¿Será mucho pedir? Ojalá que el serrano gobernador sea sensible y haga historia, tal como lo expresa su Movimiento y alcancemos la Primavera. Así las cosas, en vía de mientras sea usted rabiosamente feliz y cuídese mucho. Nha shagsllo bishlle.

Nueva Constitución de Oaxaca VII

Por Cipriano MIRAFLORES

Desde siempre, el Estado de Oaxaca ha tenido un solo proyecto civilizatorio: la occidental. La naturaleza de nuestras tres Cartas Constitucionales así lo demuestran. Las pinceladas de reconocimiento de otras civilizaciones, han sido eso: pinceladas.

La propuesta de la Constitución original de 1922 de conciliar el derecho colectivo con los derechos individuales, fue una de esas pinceladas. O el reconocimiento de la existencia de los pueblos precoloniales existentes en la Constitución en los años ochenta, es otra.

Asimismo, el reconocimiento de las autonomías de los pueblos para el nombramiento de sus autoridades fue otra más.

En esta última pincelada, los gobiernos federales y estatales se han esforzado en combatirla, a partir de ponerles barreras a estas autonomías con diversas normas y procedimientos.

Por ejemplo, el Estado y los partidos políticos han evitado el reconocimiento de más municipios de los pueblos, que todas luces lo merecen, cuento por lo menos cien más de los 418 existentes.

El gobierno actual de la llamada Cuarta Transformación, pretende una pincelada más, que nos parece acertada, el reconocimiento del principio de interculturalidad como norma de Estado y de gobierno en sus relaciones con los pueblos existentes.

Pero basta de pinceladas, se debe pintar el cuadro completo: un proyecto civilizatorio en donde quepan todas las civilizaciones existentes en el territorio oaxaqueño, con libre determinación y autonomía.

Un mundo en donde quepamos todos en condiciones de igualdad, de libertad, de justicia, en un mismo plano todas las civilizaciones.

Pienso que es la única manera en que Oaxaca será una potencia mundial y nacional. Oaxaca como una enorme Morada de civilzaciones, de pueblos con sus comunidades.

El proyecto Constitucional presentado por el gobernador Jara puede enriquecerse con la participación y aportaciones de oaxaqueñas y oaxaqueños, gente con autoridad y sabiduría ancestral que seguramente ayudarán a tener una Nueva Constitución que refleje lo que Oaxaca es y de su sueño: ser para todas y todos, en medio de un pluridiverso para llegar a una Universidad: Unidad en la diversidad.

Así las cosas, en vía de mientras sea usted rabiosamente feliz, bonito jueves de viuce. Nha shagsllo bishlle.

Nueva Constitución de Oaxaca VIII

Por Cipriano MIRAFLORES

Es evidente que la mayor resistencia de los pueblos precoloniales u originarios para la imposición de la cultura occidental, por ende, de su colonización, ha sido su organización comunitaria, dentro de un espacio delimitado, han practicado sus culturas, sus normas, procedimientos, como enorme caparazón para evitar ser absorbidos por la cultura colonial.

Si bien ha servido para la resistencia, la comunidad se ha convertido en una limitación política para hacer más efectiva la misma resistencia.

Se necesita abarcar más espacio territorial, para que además de resistir mejor la aculturacion, se pueda construir condiciones, no solo de resistencia, sino para estar en condiciones de ganar más espacios políticos y tener alternativas de competencia efectiva con la cultura dominante.

No se trata solo de ocupar espacios políticos comunitarios, sino también de espacios políticos municipales, con sello propio, así como regionales y por qué no, estatales, como puede ser Oaxaca.

Es evidente que los pueblos precoloniales necesitan de niveles de organización más amplios, para hacer efectivo un proyecto civilizatorio, donde se esté en condiciones mejores con la civilización occidental.

En sentido contrario, los pueblos solo esperan el tiempo de desvanecimiento de su mundo, de sus civilizaciones, de sus principios y normas de vida, que pueden ser alternativa de un mundo mejor.

Deben tomar el toro por los cuernos, hagan posible el reconocimiento Constitucional de los 17 territorios culturales que ocupan, precisamente, los 16 pueblos precoloniales y el pueblo afromexicano.

Las comunidades serían la base territorial mínima de organización política – administrativa de cada uno de los pueblos.

A partir de este reconocimiento del territorio cultural, será posible el reconocimiento de facultades autónomas de los pueblos, por lo cual tendrán amplias posibilidades de potenciar sus culturas y abandonar, desvanecer, sus situaciones coloniales.

Oaxaca sería el primer Estado Plurinacional, pluridiverso, pluricultural e intercultural de México y de América Latina, con amplias posibilidades de hacer historia por el bien de todos.

Desde luego, los territorios culturales no impiden el reconocimiento de administraciones más amplias de alcances regionales, o la debida integración, por ejemplo, del pueblo binnigulaza ( zapoteco), en un conjunto de subregiones, que a su vez pudiese constituir un poderoso territorio cultural.

De verdad, no podemos seguir con las mismas prácticas de gobierno y organizativas con tan malos resultados, es ya necedad.

Así las cosas, en vía de mientras sea usted rabiosamente feliz, ya sabe es viernes, el cuerpo lo pide. Nha shagsllo bishlle.

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