REDACCION
A tres horas de la cita, prevalece una clara intención de reventar el Consejo Estatal del PRD o por lo menos viciarlo, para abortar la elección del candidato a gobernador.
Se han dado conatos de violencia. En algún momento hubo jaloneos entre perredistas y policías, los primeros los empujaron intentando pasar una valla en el interior del hotel Misión San Felipe, donde se programó el evento.
Eso ocurrió cuando Jesús Romero López terminaba de hacer declaraciones de prensa, y pedía lo dejaran pasar para reunirse con los consejeros que apoyan a Benjamin Robles.
En el vestíbulo, el bar, el restaurante y en los pasillos, el fuerte olor del gas lacrimógeno, que alguien echó mediante bombas, hacía toser y llorar a personas que aguardaban en el interior del hotel.
El olor quedó impregnado. Una puerta de cristal del restaurante yacía en el piso hecha trizas.
Mientras, un perredista, que se identificó como secretario general de comité municipal decía en voz alta parecerle muy extraño que hayan encerrado en un cuarto a consejeros afines a Robles Montoya.
Sin embargo, nadie vio tal encierro. Y hay muchos síntomas de intento de reventar el Consejo, donde, a decir de los propios perredistas, tendría mayoría José Antonio Estefan Garfias.
Y prevalece la duda sobre si efectivamente son militantes del PRD o infiltrados.
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