Raúl CASTELLANOS
“LA GUERRA DE CALDERÓN PARTIÓ DE UN DIAGNÓSTICO EQUIVOCADO”; el juicio de valor que resulta lapidario, entendemos, es “lo que quiso decir” –Aguilar dixit- el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, cuando expresó “en la mal llamada guerra contra las drogas se partió de un diagnóstico equivocado y de una estrategia mal diseñada que generó una escalada de violencia sin precedente”, al clausurar el Tercer Foro del Debate Nacional sobre el Uso de la Mariguana, en la Universidad Autónoma de Coahuila, en el que, además, para que no quedara duda de a quién iba dirigido el mensaje concluyó “se debe distinguir entre los daños que causan las drogas y los que causan las políticas de drogas equivocadas”, incluyendo los «daños colaterales» -Calderón dixit- agregaríamos; recado, que como ya lo hemos comentado a propósito de otros temas, parece llegar a destiempo, cuando el daño infringido al actual gobierno federal, por las secuelas de las malas decisiones del Comandante Supremo de la “Band of Brothers’s” se advierte irreversible; aunque cabe la posibilidad, me comentaba ayer un agudo analista, se trate de una primera luz ámbar al activismo de la señora Zavala, quien sin rubor alguno anda del tingo al tango, por toda la “hermosa República Mexicana” –Televisa dixit- lanzando críticas con el ventilador prendido al máximo, fingiendo una demencia envidiable, la misma –Margarita Zavala- que parece no advertir lo que con claridad, no hace muchas lunas le recordaron en un medio nacional al referirse a la “esposa discreta, la esposa leal” de Felipe Calderón presidente, “The Good Wife”, le llamaban, aludiendo a la exitosa serie de televisión y reflexionaban “pero esa postura de lealtad incondicional hacia su esposo es precisamente lo que hace inviable su candidatura presidencial. Por lo que sabía y calló. Por lo que permitió que pasara y pasó, por el fracaso del panismo en la Presidencia que no admite, ella no es nada más una ciudadana cualquiera, independiente, sin partido, que proviene de un pasado de fábula rosa, ella no puede enarbolar honestamente una opción de denuncia al establishment, ya que lo apuntaló, fue colaboradora, cómplice, colega, co-conspiradora de la administración de Felipe Calderón, escuchó, aconsejó y aplaudió, no fue una simple espectadora”; pero volviendo al tema y al descubrimiento del Secretario Osorio Chong, ya desde el 12 de julio de 2012, Javier Sicilia le escribía a Calderón “Su guerra Sr. Presidente, aunque lo niegue, es hija de una bovina subordinación de la agenda de seguridad de nuestro país a la agenda de seguridad de los Estados Unidos, que en buena parte esta fincada en una estupidez decretada hace 40 años por Richard Nixon: “la guerra contra las drogas”. Sr. Presidente –la historia lo demuestra con la prohibición y la legalización del alcohol en EU- es un asunto de salud pública, de libertades y de controles de mercado y del Estado, jamás un asunto de seguridad nacional. Por eso Obama –quien aunque sabe del absurdo de esta guerra que está poniendo en crisis la democracia internacional, no ha hecho nada por detenerla- lo llamó con fina ironía “Elliot Ness”. Ness, quien al igual que usted quiso, desde un puritanismo policiaco, erradicar a sangre y fuego a las mafias de Chicago, se hundió en la obscuridad y el fracaso cuando Roosevelt, en un acto de profundo republicanismo, legalizó el alcohol para desarticular realmente a las mafias y reducir la criminalidad y la corrupción que habían aumentado exponencialmente en Estados Unidos con la ley seca”; y ya para concluir el mismo Sicilia le refregaba a Calderón, lo que el Secretario de Gobernación omitió en su análisis “No ha querido reconocer tampoco –presidente Calderón- como quizá Ness nunca lo entendió –al fin y al cabo no era un político, sino un policía- que su estrategia de golpear a las cabezas de los cárteles lo único que ha traído es el aumento de la verdadera criminalidad –la trata de personas, las desapariciones, el secuestro, la extorsión-, la atomización de los cárteles en infinidad de células delictivas y una mayor corrupción de los gobiernos y los partidos”; la gran pregunta ahora es, ¿hasta dónde y hasta cuándo? Se atreverá el Presidente Peña, realizar “corte de caja” y saldar cuentas con el “calderonato”, o también su cuarto de guerra estará haciendo un “diagnóstico equivocado” sobre los gobiernos fallidos de la “docena trágica” panista, es pregunta…¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?…¡5 años de resistencia…ya solo faltan 264 días para que Gabino Cué pase a ocupar su lugar en el basurero de la historia!… RAÚL CASTELLANOS HERNÁNDEZ / RCMULTIMEDIOS.M / @rcperseguido
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