REDACCIÓN
Derivado de los hechos violentos registrados el domingo pasado en Asunción Nochixtlán, integrantes del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos Capítulo Oaxaca llamaron al Gobierno Federal y Estatal para que cese el uso excesivo de la fuerza en contra de los maestros de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Por el contrario, consideraron, ambos órdenes de gobierno deben atender el problema de origen frente a los reclamos del magisterio democrático nacional.
En voz de Juana Pérez Torres, pidieron justicia ante las agresiones cometidas en contra del magisterio y del pueblo, así como alto a la represión a fin de evitar de que Oaxaca se convierta en un cuartel.
Condenó el actuar de los elementos de la Policía Federal en los desalojos efectuados en la entidad, cuyas acciones ya fueron estudiadas, y actuaron encapuchados y vestidos de civil.
Mencionó que los pueblos de Oaxaca y el magisterio se han unido en la defensa de la educación pública, laica y gratuita y en contra de la «reforma privatizadora de la educación».
Por lo mismo, pueblos y maestros continúan organizándose pacíficamente para exigir se derogue la Reforma Educativa del Presiente de la República, Enrique Peña Nieto.
Para finalizar, se pronunció por qué no se registren más hechos de sangre. «La fuerza no es propia de los gobiernos democráticos, sino de regímenes autoritarios, que están perdiendo el consenso social», dijeron.
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