CRÓNICA POLÍTICA: Senadores…¿se irán sin eliminar el fuero?

Rosy RAMALES

La Cámara de Diputados Federal ya cumplió: Aprobó reformas a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos mediante las cuales elimina el fuero para todos los servidores públicos, incluido el Presidente de la República, quienes podrán ser imputados penalmente durante el tiempo de su encargo ante la comisión de algún delito

Así, ocurrió lo insólito. ¿Tendrán que ver las campañas electorales presidenciales ¿Qué el país esté a punto de otra alternancia? ¿Lleva dedicatoria para el mandatario nacional saliente con todo y gabinete? ¿O para el entrante?

Habría que revisar el dictamen.

Por lo pronto, la “eliminación” del fuero constitucional es una acción histórica como bien la calificaron los diputados en la sesión ex profeso. Aunque no todo está dicho: Falta la aprobación del Senado de la República (y pronto entrará en receso) y la ratificación de la mayoría de los Congresos Locales.

Sin ambos avales, no podrían entrar en vigor las reformas a los artículos 17, 61, 74, 108, 110, 111, 112 y 114 de nuestra Carta Magna. Así que urge la aprobación del Senado para que se produzca en cascada el aval de las Legislaturas estatales.

Ya lo dijo el diputado Francisco Martínez Neri: “…los diputados que hoy votamos este dictamen no debemos confiarnos, ni tampoco debe hacerlo la sociedad. Juntos, debemos exigir que la cancelación del fuero sea procesada en el Senado de la República y que se obtenga la aprobación de 16 congresos estatales.”

Si los senadores se van sin aprobar la eliminación del fuero, entonces habría que hacer una campaña para no votar por los candidatos y candidatas de las filiaciones políticas de tales legisladores omisos, varios de los cuales, por cierto, son suplentes de actuales abanderados a las diputaciones federales a disputarse el primero de julio próximo.

Incluso, varios de quienes ahora fueron postulados al Senado de la República o a la Cámara de Diputados Federal fungieron como servidores públicos del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto o de gabinetes de gobernadores, y pretenden llegar al Congreso de la Unión precisamente buscando inmunidad.

Así, que si no es ahora, nunca será. Vaya, se duda hasta en caso de que en el Congreso de la Unión quede una mayoría de izquierda. Llegar al poder cambia la forma de pensar y de actuar; transforma al político, con sus honrosas excepciones.

En fin, por lo pronto los diputados federales ya cumplieron aprobando las reformas constitucionales pertinentes para eliminar el famoso fuero, que no es otra cosa que un privilegio implícito en determinados cargos públicos a favor de sus respectivos titulares e impide que sean procesados penalmente.

Implicaba (o implica todavía porque falta el aval del Senado y de las Legislaturas Locales para concretar la eliminación del fuero) realizar un engorroso procedimiento para quitarle la inmunidad a los funcionarios y poder juzgarlos.

Y ahí andan tan libres como el viento ex gobernadores, ex funcionarios y legisladores que han usado para su beneficio el dinero del pueblo. Eso sí, los contribuyentes deben ser puntualitos con el pago de impuestos para el gasto público; caso contrario corren el riesgo de andar perseguidos penalmente.

Pululan los servidores públicos que agarran dinero público y no pasa nada. Ah, pero si cualquier ser humano roba para comer, se va a la cárcel sin misericordia alguna, y todo porque no es delincuente de cuello blanco.

En el mismo comunicado de la Cámara de Diputados se hizo referencia a lo siguiente: “Desde 2003 existían 356 solicitudes de juicio político examinadas por la Subcomisión de Examen Previo… En contraste, de 45 solicitudes de declaración de procedencia que esta institución legislativa recibió en ese mismo lapso y que fueron ratificadas, solo cuatro culminaron en desafuero.

“Relata que en la historia, la Cámara de Diputados ha desahogado muy poco juicio de procedencia. Hay siete casos en los que se ha llevado a cabo y se ha logrado retirar la inmunidad de los servidores públicos. De estos siete casos, solamente tres han enfrentado su proceso penal.”

¡Qué triste!, ¿verdad? Así el tamaño de la corrupción en nuestro país, por eso los legisladores (con sus excepciones) se habían negado a eliminar el fuero. Ya la Cámara de Diputados Federal dio el primer paso; falta el Senado.

Y bueno, las reformas aprobadas por los diputados sí eliminan en fuero, pero todavía conceden ciertos privilegios. Por ejemplo:

Que el Presidente de la República también podrá ser sujeto de juicio político y que la acusación respectiva que haga la Cámara de Diputados ante la de Senadores, requerirá de la mayoría calificada.

O sea, llevarlo a un proceso penal no será tan sencillo ni tan rápido como cualquier mortal. Quizá los legisladores prevén evitar que las reformas constitucionales se conviertan en un instrumento político para desestabilizar el país.

Pero ello también se presta a que continúe la impunidad para el Presidente de México merced a acuerdos para imposibilitar la mayoría calificada.

¿Atolito con el dedo?

Otro ejemplo:

“En el caso de que un Juez determine la vinculación a proceso a alguno de los servidores públicos, se le podrá imponer cualesquiera de las medidas cautelares que señale el Código Nacional de Procedimientos Penales, salvo la prisión preventiva y la suspensión temporal en el ejercicio del cargo, hasta en tanto no se dicte sentencia condenatoria o bien termine el periodo para el cual fue electo o nombrado.?

¿Y por qué no? O todos coludos o todos rabones.

Además falta ver los transitorios, no sea que la entrada en vigor venga establecida para dentro de cien años.

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Correo: rosyrama@hotmail.com 


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