El cálido desayuno de mujeres con Raúl

Rosy RAMALES

Martina Escobar invitó a desayunar a Raúl Bolaños Cacho Cué con mujeres. Y lo trató como se trata a quien se ve crecer. “Es una buena persona, preparado, honesto”, le dijo a las comensales micrófono en mano y de pié en medio del salón.

Mientras, Raúl la escuchaba atento desde la mesa que compartía con su mamá, Socorro Cué Sacre; con su hermana, María José, y con más mujeres allegadas a él y a Martina, quien, como especialista en el arte culinario, preparó un delicioso desayuno a base de fruta, jugo y vegetales.

Previamente, a su llegada, Raúl saludó de mano a cada una de las invitadas de Martina, mesa por mesa, tomándose la foto con ellas. Todas habían llegado con puntualidad inglesa; la misma que practica el joven candidato al Senado de la República de la primera fórmula oaxaqueña por la coalición “Todos por México” (PRI-PVEM-Panal).

El salón estaba repleto de mujeres, sin lugar vacío en las mesas redondas con manteles color arena, copas con jugo de papaya, fruta con yogurt, tasas para café, charolitas de pan miniatura, y al centro canastitas arregladas con flores amarillas y moradas.

Había mujeres de todas las edades, salvo niñas. Y no todas militan en alguno de los partidos integrantes de la alianza electoral. Más bien, las militantes eran las menos; estaba por ejemplo, Mariana Nassar Piñeyro, Carmelita Ricárdez Vela, Aurora López Acevedo, Patricia Villanueva, María de las Nieves García Fernández y Nallely Hernández García.

Y párenle de contar, las demás, en su mayoría son mujeres de la sociedad civil, principalmente de la capital oaxaqueña. Y muchas de ellas son profesionistas y empresarias.

Después de saludar a cada una, Raúl tomó asiento. Fue el momento en que Martina ofreció el desayuno, no sin antes referirse a su invitado como un joven con amor por Oaxaca, con valores y educado por doña Socorro Cué, una mujer que consagró su vida a sus hijos.

Raúl por su parte, agradeció a la anfitriona el desayuno, su atención y sus cálidas palabras. “Martina es ejemplo de una mujer luchona”, le dijo. Luego se refirió a su mamá como el eje de su familia. Las mujeres ahí reunidas aplaudieron ese momento.

Luego Raúl muy brevemente les habló de su oferta como candidato al Senado, la cual se divide en cuatro ejes, entre los cuales están: Desarrollo económico, inclusión social y seguridad y justicia. Explicó cada uno de ellos y cómo concretarlos legislativamente.

Y al fina pidió a las comensales reflexionar su voto. En ese tenor les dijo: “No solo está en juego la elección; está en juego el destino de nuestras familias, de nuestra Patria y de Oaxaca. Por eso es importante que contrasten las diferentes propuestas: La propuesta de la traición, la propuesta populista, y la propuesta responsable que es la nuestra, y la de nuestro candidato a la Presidencia de México, José Antonio Meade”.

Raúl regresó a la mesa para disfrutar el desayuno preparado por Martina. Y mientras lo degustaba, Maru, una de las comensales, pidió el uso de la palabra para reforzar lo dicho por el candidato, a quien se refirió como una persona con valores; luego dijo: “Sí, reflexionemos nuestro voto, para que a nadie le pasé lo que a mí cuando los seguidores de Andrés Manuel López Obrador tomaron el Marqués del Valle por varios meses”.

Las mujeres ahí reunidas se mostraron receptivas, apapachadoras, solidarias con Raúl. Incluso, su maestra de Kinder, se paró en medio del salón para expresar admiración por su alumno y respeto al político, así como para manifestarle su adhesión.


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