CRÓNICA POLÍTICA: Senadores, copartícipes en la delincuencia de “cuello blanco”

  • Sepultaron la eliminación del fuero

Rosy RAMALES

Tanto enojo de los mexicanos en contra de la cínica y descarada corrupción no movió la conciencia de los Senadores de la República para avalar la eliminación del fuero constitucional de todos los servidores públicos, incluido el Presidente de México.

Terminó el último periodo ordinario de sesiones de la LXIII Legislatura, y los senadores ya se van valiéndoles un cacahuate el clamor popular de acabar con la corrupción que impera en los tres Poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial en ambos órdenes.

¡Sólo pasa en México, caray! ¿Qué esperan? ¿Un golpe de Estado? ¿La sublevación de las masas? ¿O la incrustación del crimen organizado en los órganos de gobierno?

Quizá ya lo está, por eso tanta resistencia al aval para eliminar el fuero. El Congreso de la Unión también se resistió al nombramiento de los fiscales General y Anticorrupción.

Así pues, los legisladores son copartícipes en la delincuencia de cuello blanco. Incluso, algunos de los miembros de ambas cámaras forman parte del selecto grupo que goza del privilegio de hacer y deshacer con los recursos públicos, y de disponer hasta de las vidas humanas.

Bien dicen en los corrillos comunes: La delincuencia más peligrosa es aquella compuesta por bandas de políticos, pues roban, matan, dejan con hambre a la población, hacen más pobres a los pobres y destruyen pueblos completos.

Y gozan de inmunidad e impunidad.

¿Hacia dónde va México?

Ni siquiera hay visos de recomponer las cosas gane quien gane la Presidencia de la República y el Congreso de la Unión en las elecciones del primero de julio próximo. Vamos, ni siquiera ganando Andrés Manuel López Obrador, quien, por el contrario, plantea regresar al esquema donde el Presidente nombraba al Procurador (que ahora sería Fiscal).

Los diputados federales cumplieron aprobando las reformas constitucionales para eliminar el fuero, pero los senadores las frenaron.

Claro, aún tienen alrededor de tres meses como para convocar a un último periodo extraordinario de sesiones y aprobar los grandes pendientes para completar el sistema anti-corrupción y eliminar el fuero. Sin embargo, no lo harán, salvo ocurra un milagro.

Los senadores en su mayoría ya andan muy ocupados en las campañas electorales. Es más, buena parte de ellos botó la función legislativa para irse a candidaturas para el próximo cargo: Una diputación federal, una diputación local o una presidencia municipal.

Lo que sea, el caso es seguir viviendo a costa del erario; engañando a la ciudadanía con paliativos y falsas ofertas de cambiar la situación del país, de la entidad o de los municipios en caso de ganar las elecciones de julio próximo. ¡Mentiras!

¡Voten por ellos y ellas!

Los senadores no hicieron su tarea. Pero eso sí, sin el menor pudor todavía algunos se atrevieron a separarse del cargo en el último tramo de la Legislatura.

¿Agotados de tanto trabajo? ¿Urgen vacacionar? ¿Qué les importa ya la función legislativa? ¿Se incorporan a campañas electorales?

Como sea, el Pleno del Senado de la República aprobó licencia para separarse de sus funciones legislativas, por tiempo indefinido, a la senadora María del Pilar Ortega Martínez y al senador Juan Carlos Romero Hicks, ambos del Grupo Parlamentario del PAN, a partir del 1 de mayo.

También fue aprobada licencia a la senadora sin partido, Luisa María Calderón Hinojosa, por el periodo comprendido del 1 al 15 de mayo, reincorporándose el 16 del mismo mes.

¿Qué tal?

Senadores y senadoras llevan una vida en rosa. 128 miembros de una Cámara Alta que se sale muy cara al pueblo de México.

¡128 que a nadie representan! Bueno, sí, representan a los grupos políticos a los cuales pertenecen. ¿O son grupos de otra naturaleza?

Y solamente deberían existir 64, que son los de mayoría relativa. O si mucho, 94, incluyendo a los 32 de primera minoría, y ya es exagerado el número.

Los 32 restantes, esos sí que están demás; son los de lista nacional, los que se le asignan a los partidos en función del número de votos. O sea, son quienes llegan al Senado de la República sin el menor esfuerzo, solamente porque forman parte de los grupos políticos selectos.

Y se han convertido en un mal para el país.

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Correo: rosyrama@hotmail.com  


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