Rosy RAMALES
Pues aun con el Dictamen persiste la incertidumbre sobre los integrantes de la terna para designar a la persona titular de la Defensoría de los Derechos Humanos de Pueblo de Oaxaca (DDHPO).
Más bien, sobre uno de ellos de manera específica: José Bernardo Rodríguez Alamilla, actual consejero del Consejo Ciudadano de la DDHPO; reelecto hace un año por la Legislatura del Congreso del Estado.
Resulta que las diputadas morenistas Elisa Zepeda Lagunas y Magaly López Dominguez han inscrito un voto particular en el Orden del Día para la próxima sesión ordinaria de la LXIV Legislatura, en relación con la terna para designar al o a la titular de la DDHPO.
Y en dicho voto, argumentan que la protesta como titular de la Defensoría de José Bernardo «implicaría de manera automática la abjuración a su protesta como consejero…»
O sea, estaría faltando al juramento de cumplir con el cargo de consejero. Algo así.
Y tal abjuración, consideran las diputadas, lo hace inelegible.
Mmm… aunque en los requisitos de elegibilidad exigidos expresamente en la ley secundaria no se alude nada al respecto, y que son los siguientes:
Ciudadanía mexicana, gozar de sus derechos civiles y políticos, y nativo (a) del estado o residente en los últimos 5 años. No haber sido: Servidor público de mando superior de ninguno de los tres órdenes de gobierno en los 2 últimos años; ni condenado por delito intencional, ni inhabilitado en la función pública.
Además: No haber ocupado puesto de elección popular ni de partido político al menos 2 años anteriores al proceso de selección; no tener antecedentes de violencia y/o discriminación en el ámbito público o privado; no haber resultado responsable por violaciones a los derechos humanos en alguna de recomendación; y acreditar conocimientos suficientes teóricos y prácticos en la defensa y promoción de los derechos humanos con perspectiva de género y pluralismo jurídico.
¿O la abjuración va implícito en alguno de estos requisitos? Parece que no.
Sin embargo, ojo, si impugnan el caso, siempre se corre el riesgo de encontrar una norma, una tesis, una jurisprudencia, un criterio, un instrumento internacional, que de soporte al aspecto impugnado.
Seguramente las diputadas morenistas, con su voto particular, sentarán bases para una probable impugnación de resultado incierto.
Mientras tanto, la imagen de José Bernardo entraría en una etapa de conflicto y desprestigio, siendo que en los corrillos en materia de derechos humanos hay quienes lo consideran bueno en el tema. Por eso lo reeligieron, según cuentan.
Claro, falta ver que la Secretaría de Servicios Parlamentarios, a cargo de Jorge Abraham González Illescas (del PRI), suba al Orden del Día el voto particular de las diputadas morenistas.
En fin, que implícitamente dicho voto particular viene a confirmar que el «palomeado» es José Bernardo, pues ninguna otra persona de la terna es cuestionada.
A ver qué pasa, porque además el Pleno legislativo tiene la facultad de cambiar o desechar un dictamen de Comisión. Aunque parece que la elección del ombusdman ya está muy cantada en la persona de Rodríguez Alamilla.
Aquí el voto particular:
Descubre más desde Rosy Ramales
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




