ANDARES POLÍTICOS: Y finalmente le perdieron el miedo…

Benjamín TORRES UBALLE

A escasos días de que presente su Tercer Informe de Gobierno, el presidente López Obrador llegará con una serie de reveses que sacudieron a últimas fechas su descomunal ego y soberbia. Apenas este jueves la oposición se quitó el pavor que sus dirigentes le tenían al mandatario y no permitieron en el Congreso una aprobación exprés para un periodo extraordinario donde se discutiría el distractor de moda: la revocación de mandato. Esta vez, el PAN, PRI, PRD y MC, hicieron equipo y resistieron el embate de las fúricas huestes morenistas y sus hilarantes aliados.

El enorme berrinche del tabasqueño hizo que repartiera culpas y se prodigara en pretextos. Así, el expresidente Carlos Salinas de Gortari, “quien sigue mandando”, habría orquestado -según López Obrador- junto con Chong (Miguel Ángel) y Josefina Vázquez Mota, la resistencia que no permitió la discusión de la mencionada revocación. “Es el mundo al revés”, se lamentó un contrariado AMLO.

Pero lo anterior sólo fue el colofón de una semana desfavorable para el jefe del Ejecutivo. Días antes, la secretaria de Educación, Delfina Gómez, se hizo “bolas” con la carta responsiva que deberían entregar los alumnos que decidan volver a clases presenciales el próximo día 30. Ante el alud de críticas y protestas, el presidente se salió por la tangente y manifestó estar en desacuerdo con la dichosa carta. Con ello, descalificó y puso en evidencia –como lo ha hecho en múltiples ocasiones con otros funcionarios- a la maestra Delfina quien no tuvo de otra que corregir la decisión y cancelar el cuestionado requisito.

No obstante, el tema central en el regreso a las aulas pasa por el debate de si es o no oportuno. La opinión de los padres de familia es mayoritariamente en contra, sabedores del enorme riesgo que corren sus hijos al volver a instalaciones poco o nada seguras en plena cresta de la tercera ola del covid-19, por cierto, calificada por el propio López Obrador como un “pequeño rebrote”.

Empero la pandemia, que como la necedad del presidente es gigantesca, en días recientes mostró su peor cara y rompió récords de contagios por arriba de 20 mil nuevos casos. Esto no tiene contento al pueblo bueno que sufre un calvario para recibir atención en hospitales públicos donde medios de comunicación evidenciaron la corrupción imperante en hospitales del sector público, como el IMSS (bit.ly/3mnVmNZ) y el Hospital Balbuena en la Ciudad de México (bit.ly/3j5ZTCP).

A los yerros en la administración obradorista hay que agregar el vodevil presentado por la Secretaría de Relaciones Exteriores, donde despidieron de la Embajada en España al agregado cultural Jorge F. Hernández, y pocos días después hicieron lo mismo con Enrique Márquez, quien lo echó. Pero la cadena de ridículos en la Cancillería es vasta. Para suplir a Hernández, nombraron a la escritora Brenda Lozano, una acérrima crítica del presidente López Obrador. El show finalizó este viernes cuando el mandatario propuso nombrar para el cargo a una poeta indígena.

Como si la amplia serie de acontecimientos negativos al gobierno obradorista no fuera suficiente, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenó el recuento de votos en Campeche que había otorgado la gubernatura a la morenista Layda Sansores -hija del controvertido priista Carlos Sansores Pérez-. Es necesario recordar que fue este Tribunal quien el 13 de agosto último quitó tres diputaciones federales a Morena por diversas anomalías. Un Trife que luego de haberse sacudido al servil José Luis Vargas de la presidencia, ha mostrado cierta independencia.

Sin duda que López Obrador sigue gozando de buena popularidad, especialmente entre los sectores más desfavorecidos, debido a los programas sociales. No obstante, popularidad no significa necesariamente votos a favor, así quedó ampliamente demostrado en las recientes elecciones donde Morena fue apabullado en la Ciudad de México y zona periférica lo cual trajo como consecuencias que la oposición se quedara con la mayoría de alcaldías en la capital de la República -otrora enclave de AMLO- e importantes y estratégicos municipios del Estado de México.

Mas la situación del jefe del Estado mexicano no es para nada boyante, las masacres no cesan en el país, los feminicidios siguen aumentando, la inseguridad campea en el territorio nacional y la pandemia sigue cobrando la vida de muchos ciudadanos y contagiando a miles. Ya ni hablar de la muy peligrosa polarización social alentada desde Palacio Nacional, el acoso y amenazas al INE o el lesivo aumento de precios en el gas LP y alimentos básicos.

Nada hay para presumir en el informe de labores que presentará el Ejecutivo. Los pasivos son muchos. Es evidente que el ocaso del presidente inició; aquellos a los que tenía sometidos con amenazas ya se rebelaron y los aspirantes a sucederlo sólo verán por su proyecto político y en algún momento romperán con él.

En vía de mientras, los partidos de la oposición estarán este lunes y martes en Washington para denunciar ante la OEA y la CIDH que «en el pasado proceso electoral, hubo complicidad del gobierno de México con el crimen organizado, pues lamentablemente durante todo el proceso electoral no hubo una sola acción para garantizar la seguridad en la República, dejando que ocurrieran amenazas, secuestros y asesinatos de operadores, líderes políticos así como también de candidatas y candidatos, unos incluso en actos públicos». ¡Qué tal!       

@BTU15

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