CALEIDOSCOPIO: México, entre la muerte y el poder

Guillermina GÓMORA ORDÓÑEZ

«La muerte no se reparte como si fuera un bien. Nadie anda en busca de tristezas».

Juan Rulfo

Tan acostumbrados a desafiar y festejar la muerte, hoy se ha convertido en un tema que transita entre el dolor, la frustración y el poder. La soberbia, la impunidad, la ineptitud, la negligencia, la demagogia y la indolencia gubernamental han convertido a México en panteón.

Los difuntos se cuentan por miles y las causas se diversifican sin que nadie asuma la responsabilidad de las vidas perdidas. Es el caso de la incompetencia en la pésima estrategia para enfrentar la pandemia por Covid 19 que encabeza el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell y justifica así: “las personas que fallecieron, fallecieron”.

No hay el menor asomo de pudor, de vergüenza; protegido por el poder presidencial, López Gatell suma muertos todos los días. Es el principal responsable de que estemos por llegar a 100 mil muertos por COVID-19 en la estadística oficial, que habrá que multiplicar por un factor de 2.8 para aproximarnos a la cifra real.

¿Aún seguirá pensando el presidente Andrés Manuel López Obrador que “la pandemia nos cayó como anillo al dedo”? Son casi 300 mil hogares de luto, hombres mujeres, niños víctimas del virus y de la demagogia alentada cada martes en Palacio Nacional.

Populismo que ha desestimado la importancia del uso del cubrebocas, que puede ser la diferencia entre vivir o morir por Covid-19. El rigor científico de López-Gatell raya en lo absurdo. Aquí una de sus últimas perlas negras: “No digo que no sirva, lo que digo es: sirve para lo que sirve y no sirve para lo que desafortunadamente no sirve”.

Un político de la salud que se ha ganado el mote del “Doctor muerte”. Que nada ha hecho por sus colegas que están la primera línea de atención, 1,700 decesos confirmados por Covid-19 entre los trabajadores de salud, por encima de los 1,077 de Estados Unidos, 649 del Reino Unido y 634 en Brasil. Vidas pérdidas por las omisiones gubernamentales.

Tal como sucede en materia de seguridad, donde la imparable mortandad se premia con gubernaturas. Ahí está el caso de Alfonso Durazo, ex secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, quien renunció al cargo para ir a buscar la candidatura de Sonora por Morena y que dejó al país con 63 mil 792 homicidios hasta septiembre de 2020.

En 22 meses de la administración de Durazo, la inseguridad aumentó; el llamado “culiacanazo” aún no se olvida y Guanajuato sigue bajo el control de la delincuencia organizada. Y qué decir de las estadísticas escalofriantes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que contabilizan en todo el país 704 feminicidios, 640 secuestros y 6129 extorsiones.

Pareciera que “la muerte tiene permiso” en México, ante el abandono del Estado que ha favorecido el desarrollo de patrones culturales donde las comunidades crean sus propias leyes. Donde la figura del delincuente se enaltece y la sociedad lo normaliza hasta convertirlo en aspiración social que se glorifica en todos los niveles, incluida la presidencia.

Otro doloroso botón de muestra del México entre la muerte y el poder son los mil 615 menores fallecidos por cáncer; víctimas del desabasto de medicamentos oncológicos tras casi dos años de escasez en diferentes instituciones públicas del país.

Recordemos que esta amenaza de muerte para los enfermos de cáncer se gestó desde que el gobierno de la #4Transformación decidió desaparecer el Seguro Popular, argumentando corrupción, sin contar antes con otra institución que sustituyera la atención que se les daba a los pacientes.

Al cierre del 2020, lamentablemente el panorama es desalentador, una proyección basada en datos oficiales, presentada por “Acción Ciudadana frente a la Pobreza”, estima que este año habrá un total de un millón 26 mil 342 muertos; es decir, 280 mil más que, en años anteriores, y no solo por el Covid-19.

Advierte que la pobreza extrema, las fallas de un sistema de salud ineficiente, la inseguridad y la violencia hacen que en México se pueda afirmar que 2020 será tristemente el de la muerte en el país.

Un terrible presagio para un pueblo que hizo de la muerte un emblema nacional, como la Catrina, que se la come en calaveritas de azúcar; en panes de muerto y que la reta “si me han de matar mañana, que me maten de una vez”.

Vericuentos

David Monreal, la tercera es…

Dicen que la tercera es la vencida y David Monreal dejó su cargo como coordinador general de ganadería en la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para buscar la candidatura de Morena a la gubernatura de Zacatecas.  El hermano del coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, que gobernó el estado (1998 – 2004), ya tiene contrincante en el partido, es el senador José Narro que presume el trabajo en la entidad por más de 30 años.  ¡Haga sus apuestas!

@guille gomora

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