CRÓNICA POLÍTICA: El “Reto 40 días por Oaxaca”…parece estar funcionando

Rosy RAMALES

El pasado 09 de agosto 2020, el gobernador Alejandro Murat Hinojosa convocó a las personas en general a actuar con responsabilidad y sumarse al reto “40 días por Oaxaca” que contempla el uso correcto del cubrebocas, abarcando la protección de la nariz hasta la barbilla.

Y parece estar funcionando.

El 09 de agosto, los Servicios de Salud (SSO) de Oaxaca informó que al corte de ese día se presentaron 132 casos nuevos de COVID-19, que sumaban 11 mil 680 contagios acumulados en el estado.

Y al corte epidemiológico de este domingo 16 de agosto, reportó 56 casos nuevos, sumando 12 mil 358 casos acumulados a COVID-19 en toda la entidad.

Y aunque hay una diferencia de 678 casos acumulados desde la fecha en que se emitió la convocatoria hasta este domingo, también se registra una disminución en el número de municipios con nuevos casos: El 09 de agosto eran 40, ayer se reportaban 24.

En el periodo que se comenta el número de defunciones ya no son más de cien: 84 en ocho días.

Paralelamente, según el informe oficial, en el mismo lapso disminuyó el número de casos sospechosos: De 874 a 832. Al mismo tiempo se registra un aumento en el número de pacientes recuperados: De 9988 a 10668.

Y el número de casos notificados, del 09 al 16 de agosto, fluctúa en los 1009. Pero de éste, según se entiende, salen negativos y positivos, siendo mayor el número de casos negativos.

Claro, aparte de los informes oficiales, puede que exista un subregistro (como en casi todo el país) de casos de COVID-19 que no son reportados a las dependencias competentes.

Pero la estadística oficial del Gobierno de Oaxaca revela un ligero descenso en el número de nuevos casos, lo cual viene siendo una buena noticia. Aunque tampoco es para cantar victoria; lo ideal sería que tanto esta entidad como las otras 31 estuvieran ya en semáforo verde o por lo menos amarillo.

Y amén de los lineamientos federales (dudosos, inciertos, desconcertantes), el gobernador de cada entidad federativa es responsable de cómo se vaya moviendo el semáforo epidemiológico en su entidad federativa, y será mejor que se mueva en base a datos reales.

Y aunque el color naranja en el semáforo epidemiológico representa que las posibilidades de contagio se mantienen altas, siempre es una esperanza saber que los casos de COVID-19 y defunciones van disminuyendo, sin que por ello se descarte que de un día para otro las cifras oficiales se disparen por cualquier razón.

No obstante, la convocatoria del gobernador Alejandro Murat hacia la sociedad de sumarse al reto “40 días por Oaxaca” que contempla el uso correcto del cubrebocas, abarcando la protección de la nariz hasta la barbilla, es una acción responsable, sensata.

El reto parece estar funcionando. Y él es el primero en poner el ejemplo usando el cubre-bocas, contrario al mal ejemplo que pone “ya saben quien”.

Lógicamente, todas y todos los integrantes del gabinete legal y ampliado usan cubre-bocas y juntos han emprendido una campaña en redes sociales promoviendo usar el cubre-bocas, así como en las estratégicas giras de trabajo.

Por ejemplo, Miriam Liborio Hernández, directora del Instituto para la Educación de Adultos (IEEA) en la firma de un convenio en el municipio de Santiago Tepextla para acercar los servicios de alfabetización y educación primaria y secundaria; Eufrosina Cruz Mendoza, Secretaria de Pueblos Indígenas y Afromexicabo, en el banderazo a la obra de agua potable y drenaje en Santiago Llano Grande.

Nallely Hernández, Coordinadora de Unidades Móviles, mediante las cuales, incluso, el Gobierno de Estado practica pruebas rápidas de COVID-19 a manera de medida preventiva; Aída Ruiz, directora del Instituto Oaxaqueño de Atención al Migrante; Héctor Anuar Mafud, Secretario General de Gobierno; José Ángel Díaz Navarro, Secretario de la Contraloría y Transparencia Gubernamental; Igmar Medina Matus, director de BanOaxaca, entre otros.

Todo el gabinete. Y aunque parezca mentira, también en buen ejemplo cunde. Parece que el uso de cubre-bocas en Oaxaca se ha multiplicado con el ánimo de reducir los contagios COVID-19. Sin embargo, lamentablemente sigue habiendo personas que no lo usan simplemente porque no quieren; prefieren comprar un refresco gigante de cola, que comprar un cubre-bocas.

Quizá en Oaxaca, como en otras entidades del país, los gobernadores y presidentes municipales deberían convocar a los establecimientos comerciales a no permitir la entrada de personas que no usen cubre-bocas; incluso, de algún modo incentivar a dichos comercios para hacer crecer la ola de protegerse y proteger a los demás.

Al mismo tiempo, todos los niveles de gobierno  –aunque no se cuente mucho con el Gobierno Federal— continuar con las medidas sanitarias: Sanitización, entrega de gel antibacterial y de cubre-bocas, promoción al lavado de manos, etc. Claro, sin que esto implique proselitismo en la víspera del inicio del proceso electoral 2020-2021.

EL SEMÁFORO

En el medio https://mexico.as.com/, sección Actualidad, en una publicación sobre el semáforo epidemiológico, se destaca lo siguiente en relación a Campeche como primera entidad en semáforo amarillo:

“‘Tuvieron que pasar 11 semanas de la “Nueva Normalidad” para que un estado de la República Mexicana descendiera al color amarillo de riesgo de contagio. “Campeche está en riesgo amarillo, es el riesgo medio o moderado. Esto quiere decir que hay esperanza y que esta epidemia está llegando a niveles donde estamos descendiendo la curva y la velocidad de los contagios está disminuyendo y queremos llegar al menor de los niveles de contagios y de riesgos en nuestro país”, señaló el doctor José Luis Alomía…”

La mayor parte de México hasta hace tres días se encontraba en el color naranja del semáforo de riesgo: 25 entidades, en las cuales por el color las posibilidades de contagios se mantenían altas. Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Sinaloa, Durango, Querétaro, Jalisco, Michoacán, Estado de México, Ciudad de México, Puebla, Veracruz, Morelos, Tlaxcala, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Yucatán y Quintana Roo.

Y seis estados estaban en el riesgo máximo de contagio; en semáforo rojo: Baja California Sur, Nayarit, Colima, Zacatecas, Aguascalientes e Hidalgo.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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