CRÓNICA POLÍTICA: Morena, la Santa Inquisición para los que no son ‘borregos’

Rosy RAMALES

Tiene razón Martí Batres Guadarrama cuando considera que no prosperará la petición de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena de separar de la bancada en el Senado de la República a Lilly Téllez García porque no pertenece a este partido, sino es externa.

Y como no es militante, no está sujeta a la disciplina partidaria.

Incluso, la misma Comisión reconoce que la senadora no es “protagonista del cambio verdadero”; o sea, no es militante. (Por cierto, este término se debería emplear en los Documentos Básicos de Morena, porque la frase actual parece eslogan electorero).

Y no solo pide su separación de la bancada porque no es afiliada a Morena, sino porque a juicio de dicha Comisión Lilly Téllez no comparte, respeta ni representa lo establecido en los Documentos Básicos del partido (¿ideología?).

Esto último parece ser el principal argumento del oficio mediante el cual se requiere al coordinador de la bancada en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, para que separe de la misma a la legisladora en un plazo no mayor de tres días hábiles.

Ups. Después de más de un año legislativo en la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia se dan cuenta de que Lilly Téllez no es militante, pero Morena le permitió actuar como parte de su bancada. Parece un contra sentido, ¿no?

Pero en realidad no lo es. Porque los estatutos de Morena admiten las candidaturas externas que darán como resultado legisladores externos, salvo que éstos soliciten su afiliación de manera voluntaria y libre; obligarlos es una falta a la ley.

Entonces, más bien lo que le duele a quien haya promovido la expulsión de Lilly Téllez de la bancada de Morena es que la senadora haya manifestado abiertamente su postura en contra del matrimonio igualitario, de la legalización de la marihuana y del aborto.

Incluso, cuando expresó su postura en contra del movimiento promueve el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, consideró Morena que “traiciona” al pueblo al respaldar decisiones de esta naturaleza.

Caray, en Morena no quieren personas pensantes, sino paleras cual seguidores de sectas. O si se prefiere decir que prefieren a los ‘borregos’, y eso que el fundador de este partido, Andrés Manuel López Obrador, dijo que se habían terminado.

Y es en Morena en cuya Declaración Principios se defiende la libertad de expresión, la democracia y el cambio verdadero, donde se expulsa de la bancada a quienes se atreven a disentir de algunas acciones legislativas.

Ser de izquierda, no significa uniformidad de pensamiento, ni abdicar a la crítica.

Y la esencia de los Documentos Básicos de Morena, su ideología, no se circunscribe a avalar el aborto, el matrimonio igualitario y el consumo de la marihuana. ¡Eso nada más no puede ser del “cambio verdadero”, ni a ello debe reducirse la izquierda.

¡Qué equivocados están! Se puede ser ideológicamente de izquierda y no coincidir con las tres reformas o alguna de ellas. Varias legisladoras y varios legisladores de Morena (algunos de los cuales ni idea tienen de principios ideológicos) han votado a favor por miedo a perder privilegios pero en el fondo discrepan.

En fin, Lilly Téllez puede impugnar no la determinación de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia porque no es militante, pero sí la materialización de la misma cuando Monreal Ávila le comunique por escrito de manera fundada y motivada el por qué la separa de la bancada.

Y tiene otra opción: Asumirse senadora totalmente independiente.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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