CRÓNICA POLÍTICA: Sufragio Efectivo, No Reelección…aunque 439 quieran reelegirse

Rosy RAMALES

Constitucionalmente es derecho de las y los representantes populares la reelección, pero también es un derecho ciudadano el voto libre.

Así que la ciudadanía votante el día de la jornada electoral puede confirmar en las urnas electorales el lema maderista: “Sufragio Efectivo, No Reelección”.

Aunque 439 diputadas y diputados federales hayan manifestado su intención al Instituto Nacional Electoral (INE) de buscar la elección consecutiva.

Falta que los partidos políticos vuelvan a postularlos en su totalidad. Independientemente de ello, ¿qué pensarán aquellas personas que pretender reelegirse? ¿Qué las mexicanas y mexicanos están contentísimos con la labor legislativa?

De entrada, fue una mentada la cantidad de más de 300 mil pesos auto-asignados al final de 2020 (entre dieta, apoyo legislativo, apoyo para informes, gestión social, etc.), mientras la inmensa mayoría de los representados padeciendo penurias: Falta de empleo, de salud, de algún familiar, de algún amigo.

Casi nada qué comer en la mesa, pidiendo prestado, vendiendo el patrimonio o en el peor de los casos robando para llevar el pan y la sal a sus hogares, para medicinas para sus enfermos de Covid-19 o para prevenir el virus.

Nada hizo la gran mayoría de diputadas y diputados federales para la austeridad republicana efectiva como,  por ejemplo: Reducir el número de 500 diputaciones, al menos cien de representación proporcional; ahí sí habría un ahorro significativo.

Tampoco nada hicieron por modificar la fórmula para reducir en algo el financiamiento público a los partidos políticos, los cuales en tiempos de innovaciones tecnológicas y de comunicaciones todavía reciben franquicias telegráficas y postales. Imagínense, es sacar dinero como sea.

Crearon instituciones innecesarias y desaparecieron necesarias.

No fueron capaces de incentivar el desarrollo económico y sin éste tampoco hay desarrollo social; por el contrario, se han mostrado apáticos ante la agonía de las pequeñas y medianas empresas, y ni siquiera motivaron con instrumentos legales las empresas comunitarias.

Tampoco han ejercido su función a cabalidad en cuanto a guardar el equilibrio de poderes. No se trata de satanizar al Presidente de la República, ni de aniquilarlo, sino se trata de hacer efectivas las competencias correspondientes a cada poder.

Sin embargo, lo han dejado hacer.

La oposición por la cola que traía y por su reducido margen de acción al convertirse en la minoría; y el grupo parlamentario de Morena, a ser el partido en el gobierno, cayó en el mismo pecado del priismo: Rendirle pleitesía al Ejecutivo para asegurar el siguiente cargo.

Ahí esta ahora Mario Delgado Carrillo, quien de líder de la bancada morenista en la Cámara de Diputados Federal pasó a presidente nacional de Morena.

En 2018 pulularon ciudadanos y ciudadanas que creyeron en que con la llegada del morenismo al poder se acabarían esas prácticas porque ofrecían un cambio verdadero, una real transformación del país.

Sin embargo, poco o nada ha cambiado.

Ciertamente, dos años son insuficientes para ver cambios estructurales; no obstante, alcanzan para asomarse.

Si por lo menos desde el Congreso de la Unión se hubiesen dictado las medidas legislativas necesarias para enfrentar de mejor manera la pandemia Covid-19, otra sería la suerte de México.

Si actualmente el Gobierno de la República estuviera en manos de otro partido político, seguramente ya hubiesen destituido al Secretario y al Subsecretario de Salud.

En fin, ¿en verdad la ciudadanía se desborda por ir a votar por las mismas legisladoras y los mismos legisladores?

Quien sabe.

Tal vez le apuesten a retener votantes mediante programas sociales y cuánta dádiva, pero también es probable un alto abstencionismo.

Veremos qué pasa, en política nada está escrito.

JALONEO POR LA ELECCIÓN CONSECUTIVA

Por otra parte, la reelección puede fracturar a los partidos políticos porque si el 90% de las y los legisladores fuesen postulados nuevamente, ¿cuántos militantes y simpatizantes se quedarán esperando turno?

Esa elección consecutiva (que no es otra cosa más que la reelección) menoscaba el derecho político de ser votado de la mayoría de las y los ciudadanos.

Entonces vendrá la inacción u operación en contra por enojo de quienes no sean postulados porque el partido haya privilegiado la reelección de otro, o viceversa.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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