EN OTRO CANAL: ¿Abriremos los ojos ante la 4T?

Armando REYES VIGUERAS

En la calle y en muchos hogares, los comentarios van en el sentido de quejarse del actual gobierno, tanto por el desempleo, la inseguridad o el alza en el costo de la vida, pero las encuestas no reflejan esto, pues a pesar de la disminución en la aprobación del presidente, sus números se mantienen en terreno positivo. Esto nos lleva a preguntar acerca de qué está pasando con los mexicanos y si en algún momento abrirán los ojos a la realidad que vive el país.

Ni quien dice pio

En diversas películas se retrata este episodio. Alguien es señalado de practicar la brujería y, de inmediato, la turba furiosa la apresa –generalmente era una mujer la acusada– y sin esperar pruebas la llevaba a un juicio sumario que invariablemente la declaraba culpable. El castigo irremediablemente era la muerte, pues podría ser atada a una rudimentaria balsa y echada al agua de un río, si se hundía y moría se consideraba inocente, o era quemada en la hoguera y si moría demostraba no ser culpable –con todo y que ya había sido castigada a pesar de ser inocente–, pero si se salvaba era señal de que, en realidad, era una bruja.

Pues esta misma forma de proceder es la que estamos atestiguando con el actual presidente. Sin ofrecer pruebas, se declara culpable a alguien y la turba realizará el linchamiento correspondiente.

¿Hay dudas de esto?

Se acusó que en el caso del aeropuerto de Texcoco había corrupción, como también en el caso de la distribución de medicamentos o en los fideicomisos, ¿y las pruebas de esto? Seguimos esperándolas, así como a alguien que haya sido llevado a juicio por estos temas, aunque la turba repita que se está limpiando al país de la corrupción.

Algo similar ocurre en el tema de la pandemia. Se superó la barrera de los 80 mil muertos por el virus, pero la gente sigue creyendo en la palabra mañanera presidencial de que vamos bien, a pesar de las evidencias en sentido contrario.

El desempleo repuntó, algo que se puede comprobar en las calles, pero las encuestas reflejan poco esta preocupación entre los ciudadanos y en cuanto al tema de la inseguridad, se sigue pensando que también se sigue el camino correcto, cuando por menos muertes por homicidios dolosos se calificó a Felipe Calderón como asesino y se descalificó lo que se denominó su guerra contra el narco.

Antes se quejaban de la militarización de la seguridad pública, pero ahora que se tiene una Guardia Nacional con militares en tareas de policía, se vuelve a cerrar los ojos y pocos se atreven a alzar la voz.

¿Qué es lo que sucede con los mexicanos que siguen confiando ciegamente en un gobernante que no ha demostrado capacidad?

Si a Peña Nieto se le puso la etiqueta de corrupto por la Casa Blanca, el video en el que se muestra a Pio López Obrador recibiendo dinero de un operador del gobierno de Chiapas es disculpado y se repite la excusa de que es una aportación, aunque no se sepa a donde fue el efectivo.

Los zapatistas se oponen al Tren Maya, pero los que antes los apoyaban ahora nada dicen de esta situación, como si todo el movimiento que lidera Marcos y otros indígenas hubiera desaparecido.

Si la prensa internacional señala errores como la inversión en este contexto de pandemia de la refinería de Dos Bocas, la intolerancia del presidente ante la crítica o los casos de corrupción denunciados, a muchos mexicanos les da igual y siguen como si esas noticias no se dieran a conocer.

Las protestas por la falta de medicinas para los niños con cáncer o las de las mujeres en contra de la violencia de género que padecen a diario, son minimizadas y desde Palacio Nacional se acusa que hay alguien detrás que las mueve o que tienen intereses políticos en realidad, de nada sirve que padres de familia o las propias mujeres nieguen esto, porque para muchos mexicanos eso no es importante y en las encuestas responden que votarán por Morena el año entrante, aunque en el pasado por menos que eso perdieron posiciones otros partidos.

Hay denuncias en contra de funcionarios del propio gobierno federal, tanto en los medios como en las cartas de renuncia de Germán Martínez, Carlos Urzúa o Jaime Cárdenas, pero el discurso oficial dice que ya acabó la corrupción y muchos mexicanos siguen considerando que el presidente va bien en la lucha en contra de este flagelo.

Desaparecieron más de 100 fideicomisos, con el pretexto de que había corrupción, aunque no se pueda citar más de 3 casos y no se explique cómo no se pudo corregir esta situación a pesar de que había funcionarios de la 4T a cargo de los fideicomisos, pero a los mexicanos esto les tiene sin cuidado y las encuestas demuestran que no hay preocupación por este tema.

¿Qué necesitará el mexicano para abrir los ojos ante la realidad que vivimos o es mucho el temor que prefiere mentir en los sondeos o las que en verdad están cuchareadas son las encuestas que ponen al presidente arriba en las preferencias?

@AReyesVigueras

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