EN OTRO CANAL: ¿Problema de comunicación?

EN OTRO CANAL: ¿Problema de comunicación?

13 enero, 2020 0

Armando REYES VIGUERAS

Luego de la desaparición del Seguro Popular y su sustitución por el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabin), y de las quejas que provocó por las contradicciones acerca de si se cobraba o no por los servicios, uno de los argumentos en defensa de esta medida del gobierno federal es que todo se debe a un problema de comunicación y que las críticas son parte de lo que acostumbra la oposición. El problema es que con este, la cantidad de problemas de comunicación aumentan preocupantemente.

Houston, tenemos un problema…

Muchos políticos denuncian una campaña de desprestigio en su contra cuando son descubiertos en un mal manejo patrimonial o en algo que viola la ley. Otros acusan un complot en su contra cuando la crítica los pone en el centro del debate, en tanto que otros más aluden a un problema de comunicación cuando las denuncias se incrementan por algún programa o acción de gobierno que no funciona.

Es algo que se ha presentado con priístas, panistas, perredistas y, ahora, con morenistas.

Las críticas por lo que está sucediendo alrededor del Insabin se inscriben en la última categoría de pretextos para que la gente tenga otra percepción del asunto.

Sólo que hay un pequeño problema que no se puede tapar fácilmente con decir que se trata de un problema de comunicación y fingir que todo está bien.

Lo anterior porque el actual gobierno federal concentra, como pocos, el control tanto de los medios de comunicación estatales como de la prensa en general, merced al manejo que han hecho de la publicidad oficial. Además, cuentan con el principal comunicador político del país y una plataforma en redes sociales que les permite fijar en la agenda una gran cantidad de temas.

Así que hablar que todo se debe a un problema de comunicación es dar el primer pretexto que se les ocurre para tratar de explicar algo que puede ser un error de diseño o de implementación.

Porque también lo mismo se puede decir en el tema del bajo crecimiento económico, la manera en que se está manejando la migración desde Centroamérica, los despidos en el gobierno y la reducción de puestos de trabajo en diciembre, algo que se ha negado desde el gobierno mismo con los tradicionales “otros datos”.

Pero no se trata de un pretexto que sea nuevo porque llegó Morena y el lopezobradorismo al gobierno federal, sino que es usado por políticos de todos los colores y sabores.

Y con el presupuesto e instrumentos que manejan, es curioso que invoquen este tema para cubrir sus errores.

Aquí es donde entra otra faceta de este asunto, pues tampoco a los políticos nacionales les gusta reconocer errores. Es muy raro el legislador, alcalde, gobernador –y ni se diga del actual presidente– que acepten que se equivocaron en alguna decisión. La mayoría busca culpables o saboteadores en la oposición o en algún escalón de la administración pública, pues –en su mente– ellos no pudieron cometer un error de diseño u operación.

Así, dejando atrás cualquier curva de aprendizaje o inexperiencia, seguiremos viendo errores que se cometen en distintos ámbitos del gobierno y explicaciones que buscan encontrar culpables en otros lados, menos en donde realmente se generan los errores.

Por cierto, sería interesante saber si el actual presidente ya sancionó a alguien o a alguna empresa por la corrupción en la construcción del NAICM en Texcoco, porque se canceló por esa razón, ¿verdad?

También sería bueno saber si se considera dar marcha a atrás a la operación de plantas generadoras de electricidad con carbón, a contrapelo de la tendencia mundial a usar energías limpias, así como saber si cambió su opinión de las centrales eólicas, esas que según ya saben quien afeaban el paisaje.

Además de conocer si se mantiene la decisión de construir una refinería y si se cumplirán los plazos prometidos, en un tema que va en contra de la tendencia mundial y que no se ha reflejado en combustibles más baratos.

O si se mantiene firme la promesa de no afectar a los trabajadores de medios de comunicación, luego de las modificaciones a la manera en que se asignaba la publicidad oficial, tras los más de 10 mil despidos que se han dado en lo que va del actual sexenio.

Digo, si no queremos que sigan los problemas de comunicación, los complots de la oposición o las campañas de desprestigio que afectan a nuestra tan lastimada clase política que ahora se pinta de otro color para seguir haciendo lo único que sabe hacer: vivir del erario.

@AReyesVigueras