Nueva economía, reto ante la Covid-19

Una vez superada la pandemia, es necesario realizar un cambio en la estructura social y económica del mundo

La pandemia de Covid-19 dejó ver las vulnerabilidades de las instituciones de salud, el incremento de las desigualdades sociales y hasta el deterioro del modelo económico que, en la mínima variación, todos fuimos testigos del colapso de los mercados mundiales.

Ante esta situación, urge reestructurar la economía mundial y dejar de ser vista únicamente como generadora de riqueza y, entonces, pasar a una nueva transición, a una nueva economía que permita estar al servicio de las personas y del mismo planeta para generar las condiciones óptimas de desarrollo y de convivencia social.

A esta nueva economía la podríamos definir como un conjunto de acciones con un propósito común: generar ideas para mejorar la vida de las personas, la sociedad o la salud del planeta. Por ello, organizaciones internacionales como NESI en España y en México, Congregación Mariana Trinitaria (CMT), están promoviendo esta nueva economía, cuyo objetivo es lograr el desarrollo sostenible y las metas del Acuerdo de París del Cambio Climático.

Esta crisis provocará que se realice un cambio en la estructura económica y social del mundo, con cambios profundos en preferencias de los consumidores y un rebalanceo entre tipos de bienes y servicios a producir.

Surgen diversos cuestionamientos, tales como, ¿si la humanidad está preparada para estos nuevos cambios?, ¿los dirigentes de los países tienen la capacidad para dar una respuesta a los retos que se vienen?, ¿tendremos la capacidad de adaptarnos a esta nueva economía?, etc.; es así como tendremos que aprender y aprehender a aprovechar las circunstancias, ver los nichos de oportunidades para lograr el cambio que se requiere en beneficio de las futuras generaciones. 

A partir de ahora, todo lo que se haga deberá centrarse en la construcción de economías y sociedades más equitativas, inclusivas y sostenibles; que sean más resistentes a los cambios venideros, al cambio climático y a los muchos otros desafíos mundiales a los que se enfrentará la humanidad.

CMT: por un futuro sostenible

Congregación Mariana Trinitaria (CMT) sabe que el trabajo en equipo y las alianzas estratégicas serán vitales para el impulso de las familias y sociedades más vulnerables, aquéllas que ante esta pandemia quedaron a la deriva y sin el apoyo necesario.

Es así como en los últimos meses ha impulsado convenios, no ha dejado de trabar en pro de las personas que más lo han requerido y ha pensado en las acciones futuras; tal es el caso del programa “leche líquida”, implementado en diversos estados del país y que han beneficiado a varias decenas de miles familias; o el programa de “aportación solidaria para tecnología”, entregado recientemente en Michoacán y que ha impactado a casi mil alumnos y docentes de la Escuela Preparatoria por Cooperación (PREFECO).

Otro ejemplo del impulso a esta nueva economía son los huertos de traspatio o huertos urbanos con el objetivo de impactar de dos maneras: a) en mejorar la alimentación familiar al tener acceso a su propia cosecha de legumbres y verduras y b) generar ahorro e ingreso a la economía del hogar; pues al hacer su propia cosecha de alimentos, no se gasta y a su vez, el excedente en la cosecha puede ser comercializado de manera local y, por ende, tener un ingreso económico extra.

Es así como se apoya el trabajo colaborativo en las comunidades, se refuerza la economía local y el consumo consiente; sobre todo, se deja de lado la idea del asistencialismo esporádico y se trabaja por sembrar la semilla del impulso de un cambio de raíz, en el que el actor es parte fundamental y activa de su transformación positiva.

Esto ha sido gracias a su modelo Ecosistema de Bienestar CMT, el cual funciona como plataforma operativa que permite implementar diversas acciones transversales y que están dirigidas a disminuir carencias y rezagos social para mejorar el bienestar de las familias. Este modelo está integrado por 11 cadenas que permiten potenciar las políticas públicas y los recursos financieros en beneficio de la ciudanía.

DATOS

La agencia calificadora Moody’s, ajustó su estimado de la economía mexicana para el año 2020, pues ahora esperan una contracción de 10 por ciento en el Producto Interno Bruto (PIB).

México figura entre las naciones más impactadas por el brote vírico y la segunda más afectada entre los países emergentes, solo detrás de Argentina, país que estiman que este año se contraerá 12 por ciento.

Para el año que viene, Moody’s estima un rebote de 3.7 por ciento en el PIB de México, ubicándose también como una de las economías con la recuperación más lenta.

(C.M.T)

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