PDPR-EPR manda comunicado sobre las elecciones

A QUIÉN CORRESPONDA:

() Nos dirigimos a usted (es) para dar a conocer un comunicado de nuestro partido (PDPR-EPR) para continuar informando nuestra opinión sobre el presente proceso electoral nacional. Como siempre se agradece la atención prestada al envió y el esfuerzo que se haga para su difusión.

ATENTAMENTE

VERACRUZ IGNACIO DE LA LLAVE A JUNIO 03 DE 2021

COMITÉ ESTATAL DEL PDPR-EPR   

AL PUEBLO DE MÉXICO

A LOS PUEBLOS DEL MUNDO

A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NACIONALES E INTERNACIONALES

A LOS ORGANISMOS NO GUBERNAMENTALES DEFENSORES DE LOS DERECHOS HUMANOS

A LAS ORGANIZACIONES POPULARES Y REVOLUCIONARIAS

¡HERMANAS, HERMANOS, CAMARADAS! 

La espiral de violencia de clase en el país ha sido una constante en el actual proceso electoral, sin embargo, sólo ha tocado a actores menores del entorno de la democracia burguesa, a manera de encontrar solución a la contradicción coyuntural que es la disputa intestina por la obtención de mayores posiciones en el Legislativo, Ejecutivos estatales y municipales, es decir, por la hegemonía política.

Los ataques selectivos desatados contra diferentes actores políticos de la lucha electoral es fuego amigo dirigido a sus propios lugartenientes, testaferros, caporales, empleados, lacayos, y uno que otro iluso que confía en la alternativa de la democracia burguesa y que, elección tras elección, lo único que logra es convalidar a anquilosados políticos de oficio, a clanes regionales que cambian de color partidista según los tiempos políticos, así como también,  para legitimar el régimen de explotación y opresión capitalista.

Los cerca de 90 asesinados a nivel nacional vinculados a la coyuntura electoral, significa el sanguinario reacomodo de los diferentes grupos de poder económico. Las víctimas eran aspirantes apuestos de elección, candidatos con registro, funcionarios públicos y militantes a nivel municipal principalmente.

Asesinatos políticos por su esencia que se diluyen en el omnipotente, omnipresente y “escurridizo crimen organizado”, mismo argumento de las administraciones panistas y priista; violencia que expresa las contradicciones no antagónicas que se traduce en nuevas posiciones políticas producto de la disputa electoral, todo indica que tendrá más poder quien más sangre y víctimas ofrende a las denominadas elecciones históricas de las últimas décadas, que en los hechos se han revelado como las más violentas, más de 700 agresiones principalmente en Veracruz, Guanajuato, Guerrero y Oaxaca, y así quedarán registradas en la biografía de éstas.

En el pasado quedó ganar elecciones con acarreos, ratones locos, carruseles, tamales, urnas embarazadas, mapache, turismo electoral, mesa que más aplauda, catafixia, caídas del sistema y un largo etcétera, en la actualidad esas prácticas son juego de niños, peccata minuta, al sustituirlas por una dinámica que emana de un Estado policíaco militar, que mantiene como política de gobierno transexenal en toda la amplitud del territorio nacional prácticas fascistas, la ejecución extrajudicial, la desaparición forzada de personas y las masacres.

En la entidad veracruzana, como en el resto del país, en los procesos electorales la violencia ha sido denominador común, de antaño ésta se ejecutaba de forma específica sobre las masas trabajadoras para obligarlas a votar por los candidatos del PRI. En el actual proceso electoral es la entidad con más asesinatos políticos electorales, catorce en total, entre ellos dos candidatos a la presidencia municipal.

Es una de las principales entidades del territorio nacional donde el cometido de crímenes de lesa humanidad es recurrente, prácticas del terrorismo de Estado que tienen continuidad con la anuencia, omisión o comisión de administraciones estatales en sucesión, que han estado en manos tanto de priistas como panistas; actualmente la gestión de Morena no hace la excepción, complicidad y determinación de clase, que se traduce en impunidad e inmunidad para los perpetradores materiales e intelectuales.

Prácticas fascistas que están desde el inicio del gobierno del Ingeniero Cuitláhuac García Jiménez y no han cesado a la fecha, por el contrario, han adquirido una dinámica recurrente, ascendente y profusa, a grado tal que es la violencia institucional uno de los signos distintivos de la llamada cuarta transformación en tierras veracruzanas.

La violencia criminal de clase, ya sea la ejercida por medio del aparato policíaco militar oficial y/o paramilitar, se ha vuelto en el estado parte de la forma de gobernar, en consecuencia, ha sido   preludio, desarrollo y será colofón del presente proceso electoral.

Los ejemplos sobran, pero sobresalen:

–          La ejecución extrajudicial de doce personas, en enero 2021, cerca del Ejido Alto Uxpanapa, La Choapas, Ver., todos maniatados, con ojos vendados, huellas de tortura y con tiro de gracia. De manera inmediata la sentencia oficial sobre el múltiple crimen “disputa entra ganaderos y trabajadores” “diferencias entre grupos de autodefensas”, sin embargo, las víctimas pertenecientes a Cerro de Nanchital, eran pueblo organizado que defendía el derecho a la posesión de la tierra, no permitir la desforestación y el abigeato. Un crimen político diluido en la acción perversa de una supuesta disputa entre pobladores locales.

–          La represión a indígenas totonacos el 13 de marzo del presente año; la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) se ensañó contra los manifestantes, dicha corporación policíaca en el estado se ha destacado por su carácter represivo, responsable de innumerables crímenes de Estado, es la misma corporación acusada de secuestros, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales que opera desde el Lencero con la anuencia del Ejecutivo estatal, parte del andamiaje policíaco militar.

–          Violento desalojo en la carretera Banderilla-Xalapa contra trabajadores de la educación, 14 detenidos y agresión a periodistas, en el mes de mayo bajo el argumento gubernamental de que “son charros” y de que en estos tiempos “se les atiende” por lo que ya no hay motivo para la protesta. El Secretario de Educación de Veracruz, Zenyazen Roberto Escobar García, es un político de oficio que goza de fama de ideales fascistas, conocido en el movimiento magisterial como agente del Estado, hoy investido como funcionario público favorito del gobernador a pesar de su pasado corrupto y denostar al gremio de los trabajadores de la educación.

–          De manera indeterminada los crímenes de lesa humanidad continua al mismo ritmo y cantidad que en administraciones pasadas, en las regiones Córdoba-Orizaba, Veracruz-Boca del Río como en Coatzacoalcos-Minatitlán, siendo la Fuerza Civil junto con la marina y el ejército mexicano son los principales responsables de ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas con la anuencia de los presidentes municipales en tiempos de la 4T.

El actual gobierno destaca por una política de incumplimiento a las demandas populares, resulta demagógica, es una mala copia del proceder del Ejecutivo federal; se prometió terminar con la violencia de clase contra el pueblo, sin embargo, los crímenes de lesa humanidad se dan de manera cotidiana; prometió respetar los derechos humanos, pero éstos son violentados a diario y todo termina por “solucionarlo” con un decreto o un perdón público.

El actual proceso electoral destaca por ser violento; candidatos reciclados y tránsfugas carentes de una propuesta política, todo se reduce a disputas de clanes por acceder en mejores condiciones al erario público para asegurar el interés empresarial.

Ni voto masivo, ni voto útil; la democracia burguesa luce desangelada, es predecible la ausencia masiva del pueblo en las urnas. El abstencionismo político existe, crece en cada proceso electoral y es la principal preocupación de los políticos de oficio, su existencia demuestra el rechazo del pueblo al principal “baluarte” político de la democracia burguesa.

Sostener desde las instituciones y los monopolios de la comunicación que si hay abstencionismo será porque el clima de violencia que genera la multicitada delincuencia organizada, es curarse en salud y negar al pueblo la capacidad consciente de repudiar el actual proceso electoral y a sus principales actores.

No votar es un derecho del pueblo, se convierte en una participación política consciente de quienes rechazamos el lodazal de la democracia burguesa; una forma política de expresar repudio a la opresión política y a la dictadura del capital.

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡VENCER O MORIR!

¡POR NUESTROS CAMARADAS PROLETARIOS!

¡RESUELTOS A VENCER!

¡CON LA GUERRA POPULAR!

¡EL EPR TRIUNFARÁ!

COMITÉ ESTATAL

DEL

PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO

PDPR

COMANDANCIA DE ZONA

DEL

EJÉRCITO POPULAR REVOLUCIONARIO

EPR

Año 57

República mexicana, a 3 de junio de 2021

Deja un comentario