DEL ZÓCALO A LOS PINOS: PAN…Volver al pasado, el fraude está en el padrón.

Raúl CASTELLANOS

“PAN…VOLVER AL PASADO, EL FRAUDE ESTÁ EN EL PADRÓN”; a partir de las elecciones federales de 1988, marcadas por la “caída del sistema” –Elías Calles dixit-, los reclamos, el debate y los cambios en la ley –electoral- que surgieron a partir del 9 de enero de 1989, día en que Fernando Gutiérrez Barrios, en aquella época Secretario de Gobernación, con el acuerdo de todos los partidos representados en la Comisión Federal Electoral, instaló la mesa de negociación y abrió los foros de discusión de la que sería la primera reforma electoral de fondo, se centraron en dos temas fundamentales, el padrón electoral y los Órganos Electorales; sin duda había razón de sobra, el padrón electoral era manejado discrecionalmente por el Registro Nacional de Electores, organismo dependiente del Estado –vía Gobernación-, lo cual permitía su manipulación permanente, así surgían desde las casillas “zapatos”, cómputos con un buen porcentaje “adicional” de votos, normalmente hasta agotar las boletas disponibles y por supuesto no podían faltar puntualmente a la cita los muertos, que ese día –de las elecciones- resucitaban para votar por el “partido casi único” –Salinas dixit-; complementaba la “operación” electoral, la “laxitud” por decirlo con comedimiento, con que se conducían los funcionarios de las casillas, que se encargaban de “corregir” cualquier anomalía –que perjudicara al “tricolor”- aprovechando la falta de representantes de candidatos y de partidos de oposición; en consecuencia fueron estos temas, los primeros que se abordaron –en las reformas-, se separó del estado el manejo del padrón, se profesionalizó su operación, se incorporaron previsiones tecnológicas y se transformó la integración de los órganos electorales, desapareció la CFE –Comisión Federal Electoral- y surgió el IFE –Instituto Federal Electoral- hoy transformado en INE, luego vinieron nuevas reformas, que ya pusieron el acento en otros temas, en especial, la calidad de las elecciones, el financiamiento de las campañas y el acceso a los medios de comunicación; viene al caso, porque es de reconocerse que en todo el proceso de reformas, dos partidos fueron actores principales, el de la Revolución Democrática y Acción Nacional, incluso podríamos decir que el PAN fue más incisivo en las negociaciones sobre padrón electoral y órganos electorales; sin embargo como suele suceder, “hágase justicia en los bueyes del compadre”, “dime de qué presumes y te diré de qué careces”, el partido fundado por Gómez Morín ha sufrido en los últimos años un deterioro en su vida interna, da la impresión que se cumplió la premonición que le escuché hace casi 15 años al “Jefe” Diego en la presentación de un libro en la librería Gandhi “ganamos el poder ahora hay que cuidar que no perdamos el partido”; reflexión que al día de hoy parece haberse quedado corta, perdieron el poder y traen un pleito por el poder, para poder seguir administrando lo que les queda de poder; en este contexto, el grupo de “la Casa Puebla” –Corral dixit-, parecía navegar en aguas tranquilas rumbo a la renovación de la dirigencia, todo bien repartido, Anaya a la presidencia –del PAN-, Madero a la Coordinación de la Fracción Parlamentaria en San Lázaro, para desde ahí, llegado el momento disputar con Moreno Valle – quien aporta el “cash” por ahora- la candidatura presidencial, con el agregado de haber expulsado de facto al grupo del Comandante Supremo de la “Band of Brother’s”, que luego del impacto mediático del anuncio de las aspiraciones de Margarita Zavala, prácticamente ya es una voz en el desierto; pero ¡oh! sorpresa!, de pronto surgió la candidatura de Javier Corral, quien dicen los expertos “panólogos” no tiene ninguna posibilidad de ganar, lo llaman “el Marcelo Azul”, por aquello de que pretende triunfar a periodicazos y declaraciones, más sin embargo –le reconocen- es un buen fajador y le gustan las peleas de lodo, las de callejón, las de rompe y rasga; lo primero que hizo, fue impugnar la integración de la “Comisión de Elecciones”, “totalmente M&M” –Moreno/Maderista y viceversa- y el pasado día 9, hizo lo propio con el padrón de afiliados al que llamó “atípico”; dice –Corral- que contiene 47 883 ciudadanos con doble afiliación en tan solo 10 estados –o sea juegan con dos “cachuchas”-, en solo un año creció exponencialmente, se inscribieron 204 574 afiliados, casi un cien por ciento, llegando actualmente a 476 690, contradiciendo la baja incorporación de los años en que mejor le fue electoralmente al partido, casualmente, agrega, este crecimiento se dio entre enero y junio del 2014, coincidiendo con el año que se requiere para poder votar, señala a los estados de Puebla, Veracruz y el DF como aquellos donde se concentra la afiliación, impugnó también la exclusión de 5 736 militantes sin fundamento alguno y ya para cerrar –su petición- pidió que la Comisión de Afiliaciones solicite al Registro Nacional de Miembros, que acredite, funde y motive, en cada caso de los 477 010 militantes del listado nominal, cual fue el motivo por el cual fueron incluidos en el mismo; como se advertirá, en el PAN aplican las mismas mañas que alguna vez combatieron y denunciaron con singular entusiasmo…¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?… RAÚL CASTELLANOS / RCMULTIMEDIOS.MX http://rcmultimedios.mx/politica/46254/del-zcalo-a-los-pinos#.VaNdDW58XcE.mailto

 


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