DEL ZÓCALO A LOS PINOS: Verdad histórica versus verdad única.

Raúl CASTELLANOS.

“VERDAD HISTÓRICA VERSUS VERDAD ÚNICA”; “una vez descartado lo imposible…lo que queda por improbable que parezca es la verdad” –Arthur C. Doyle dixit-; “es tan difícil decir la verdad como ocultarla” –Baltasar Gracián-, Rabindranath Tagore filósofo indio con aguda sabiduría apunta “la verdad no está de parte de quien grite más” y Thomas Mann asegura “con el tiempo, es mejor una verdad dolorosa que una mentira útil”; de ninguna manera se trata de echar campanas al vuelo, el camino por recorrer es largo, sinuoso y no exento de riesgos, sin embargo la respuesta del Estado mexicano ante la crisis de credibilidad provocada por el informe del grupo de expertos independientes de la CIDH, revela sensibilidad ante las evidencias y la necesidad de abundar en la búsqueda, más que de la verdad, de los motivos reales, los autores intelectuales y las complicidades oficiales, del nivel que sean y de los personajes de que se trate, que provocaron esta acción concertada que tanto ha indignado y lastimado; ampliada –a petición de parte- la presencia del grupo que elaboró el informe que contradice al de la PGR, aceptada por la Procuradora Arely Gómez la “necesidad absoluta” de realizar un nuevo peritaje, en el que participen los expertos de ambas partes –PGR, CIDH-, el próximo 24 de septiembre, dos días antes del primer aniversario de los hechos de Iguala, el Presidente Peña se reunirá con los padres de los normalistas desaparecidos, sus asesores, el grupo de la CIDH encabezado por Carlos Martín Beristáin y Francisco Cox muy probablemente estarán presentes, la CNDH y los responsables de los peritajes y estudios oficiales que llevaron a la “verdad histórica”; encuentro que puede ser determinante para arribar a una verdad, si no histórica si aceptada por las partes como la crónica de lo que nunca debió ocurrir; lo importante será, el 24, salir de los Pinos –suponemos ahí se reunirán- con puntos de encuentro, es obvio que no habrá consensos, pero los disensos no deben conducir a la ruptura, partiendo del supuesto de que el Estado –mexicano- no va a aceptar que se imponga ahora como “verdad única” la del GIEI en lugar de la “verdad histórica”; en este contexto hay dos temas que son fundamentales, el primero, sobre la posible -ya descartada por José Torero- incineración en el basurero de Cocula de los estudiantes normalistas, al respecto el pasado jueves Héctor de Mauleón se preguntaba en su columna de “El Universal”, ¿De veras se cayó la verdad histórica? Y reflexionaba, “Una duda sincera: que habrá llevado al GIEI a exponer una investigación de seis meses y apostar por conclusiones que derivan de “cálculos conservadores” y una visita de minutos al basurero donde supuestamente ocurrieron los hechos? ¿por qué casarse con una conclusión que contradice en parte la del equipo argentino de Antropología Forense, que aseguró que “se recuperaron restos humanos quemados y calcinados tanto en el río San Juan como en el basurero de Cocula” y señaló que existían indicios de que el basurero había sido utilizado “en fuegos anteriores, al menos desde el año 2010”?, ¿de verdad la versión de Murillo ha sido derribada? ¿nos movemos en el terreno de la ciencia o seguimos atados al de la fe?. El reporte del GIEI plantea dudas serias sobre la manera en que se llevó a cabo la investigación oficial. Pero cojea. Cojea al pasar por el basurero”; el segundo –tema- me parece de la más alta relevancia, ayer domingo se conoció un documento con número “Oficio 030443”, de fecha 10/09/15 firmado por el jefe del Estado Mayor de la Novena Región Militar, General de Brigada Arturo Vallarta, en el que, en síntesis, se expresa que “por ninguna razón se permitirá que los llamados expertos –a quienes en el escrito se considera extranjeros- de la CIDH interroguen a militares” por los hechos ocurridos en Iguala, basa su argumentación en los artículos 1, 16 y 21 de la Constitución y 2 y 73 del Código Federal de Procedimientos Penales, concluyendo “en el Estado mexicano la investigación de los delitos compete al Ministerio Público y a las policías, sin que ninguna autoridad pueda autorizar, en esa investigación, a particulares entrevistas a los testigos, como sería el caso por este grupo de extranjeros”; como se advertirá, la posición del General Vallarta, puede leerse de varias formas, ¿mensaje cifrado?, ¿te lo digo Carlos Martín para que entiendas Enrique?, ¿es la posición del General Cienfuegos?; en suma, solo estos dos puntos pueden motivar, si las partes no conceden, un desencuentro que a nadie conviene…¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?…

RAÚL CASTELLANOS / RCMULTIMEDIOS.MX   http://rcmultimedios.mx/politica/47629/del-zcalo-a-los-pinos#.VfY-Dc-kffE.mailto

 


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