Raúl CASTELLANOS
“LA IZQUIERDA LATINOAMERICANA…Y EL SÍNDROME DE LA PERPETUIDAD”; Evo Morales inició su primer periodo como Presidente de Bolivia el 22 de enero del 2006 –triunfó con el 54% de los votos-, al amparo de la antigua Constitución Política del Estado de Bolivia, que después de ser reformada, mediante un referéndum revocatorio que obtuvo el 67% de aprobación, le permitió reelegirse en 2009, para dos periodos consecutivos, 2010-2015 –con el 64%- y 2015-2020 -61%-, haciendo valer el argumento respaldado por el Tribunal Electoral, de que el primer periodo no contaba, ya que se trataba de “otra” nación por haber “cambiado de nombre”; sin embargo como aún queda mucho por hacer –según sus propias palabras- en “la lucha antiimperialista” y estando prohibida, como lo estaba en la anterior Constitución una tercera reelección consecutiva, se organizó un referéndum para reformar la Constitución reformada, que le permita “siempre respetando la democracia” –Evo dixit-, reelegirse por cuarta vez en el 2019, para gobernar hasta el 2025; aclarando, por si alguien quiere acusarlo de intentar mantenerse en el poder hasta que la muerte los separe, que, aunque sus asesores le aconsejaban que el referéndum fuera para permitirle la reelección a perpetuidad, sueño dorado de Hugo Chávez que la muerte le impidió y muy probablemente de su sucesor Nicolás Maduro que poco falta para que lo saquen del Palacio de Miraflores los militares, aunque sería preferible que fueran los votos, de Rafael Correa, que la “necia realidad” y sus torpezas ya echaron abajo, recién anunció que no se presentará a la reelección en 2017, de los Kirchner, que el destino también truncó y de Danielito Ortega, que si lo alcanzó, al costo de irse derechito al basurero de la historia; él, Evo Morales, por “responsabilidad” y por permitir la llegada de nuevos cuadros, que asegura todavía no acaban de “madurar”, pero que espera lo hagan de aquí al 25, solo aceptó que fuera –el referéndum- para optar por un periodo más; pero como suele suceder, la vida y la ruleta de la política giran, ayer lunes muy de mañana, la página web del Tribunal Electoral, exponía, que con 8281 actas de un total de 30367, el “NO” vencía con un 63.51% contra el 36.49% del “SÍ”, sin embargo –según nota de El País- la oficialista Agencia Boliviana de Información decía que “la presidenta del Tribunal, Katia Uriona, habría asegurado cerca de la media noche del domingo que con los resultados preliminares al 72.5%, el SÍ obtenía un 43.”% y el NO 56.5%; sin embargo sondeos a pie de urna daban otra lectura, Ipsos atribuía al NO el 52.3%, frente al 47.7% del SÍ, Mori ajustaba más 51% el NO, 49% el SI; en este escenario, la oposición, que en Bolivia no está nucleada, salía a celebrar, por su parte el Vicepresidente, Álvaro García declaraba “un empate técnico” y advertía que los resultados probablemente se “revertirían” cuando llegaran los resultados de las zonas rurales -¿dónde habremos oído eso?-, lo cual hace suponer –piensa mal y acertarás, dice el refrán- que Evo y su grupo no están dispuestos a perder, incluso un agudo observador reflexionaba que los resultados atípicos de la página web del tribunal frente al número de actas, podían ser el preludio de una manipulación mayor para revertirlos; ante este escenario, recordé cuando en el 2007 acudimos a La Paz, para entregarle al Museo Nacional Bolivariano de Historia, una Carpeta Gráfica elaborada por creadores plásticos oaxaqueños con motivo del Bicentenario del nacimiento de Benito Juárez, el día anterior a la entrega, me pasé viendo el Informe de Gobierno, que Evo rendía ante la Asamblea Plurinacional; vestido a la usanza tradicional, de pie ante una mesa, -que por cierto me recordó la del Paraninfo de mi Universidad- Evo se pasó varias horas argumentando su proyecto, sus logros y los retos, tenía –sobre la mesa- un altero de hojas que revisaba, se mojaba el dedo en la boca y las pasaba, de vez en cuando se detenía a buscar algún dato y las revolvía, era en apariencia la informalidad total y en contraparte la Asamblea lo escuchaba en silencio, se advertía el mayor respeto; al día de hoy, no tengo duda, eran los mejores momentos de Evo, aún era el Evo diputado incómodo, el Evo “aimara cerrado” como se definía, el Evo panadero y ladrillero, el Evo de los grandes bloqueos en la zona del Chapare, el que marchaba al frente de miles de cocaleros, el Evo que ya no es Evo…¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?…¡5 años de resistencia…ya solo faltan 280 días para que Gabino Cué pase a ocupar su lugar en el basurero de la historia!… RAÚL CASTELLANOS HERNÁNDEZ / RCMULTIMEDIOS.MX / @rcperseguido http://bit.ly/1LDq7Cs AddThis Button BEGIN
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