ANDARES POLÍTICOS: Candidatos de Morena, ¿o de Sodoma y Gomorra?

Benjamín TORRES UBALLE

Mientras la población sufre de manera intensa los embates del aumento a precios en alimentos y alzas en el gas LP y gasolina, lo cual ya se reflejó también en el alza de la inflación a 6.05% durante la primera quincena de abril, el nivel más alto desde 2017, políticos de Morena obsequian una serie de espectáculos ofensivos, vergonzosos, y en algunos casos, considerados como hechos delictivos.

El asunto Félix Salgado Macedonio, con acusaciones de violación, dio inicio al desfile de morenistas involucrados en escándalos sexuales. Salgado, amigo y protegido del presidente López Obrador, de manera enfermiza se aferra a la candidatura que, justificadamente, el INE le retiró. Luego del circo que armaron él y Mario Delgado -presidente de papel en Morena- frente al Instituto Nacional Electoral, donde hubo amenazas a consejeros, finalmente acusó a su partido de no haber entregado a tiempo el reporte de gastos de campaña. Aceptación implícita de que, en efecto, la falta existió.

Luego vino, apenas hace un par de días, el video donde fue captado David Monreal Ávila, candidato de Morena al gobierno de Zacatecas, manoseando el trasero de su correligionaria y candidata al municipio de Juchipila, María del Rocío Moreno Sánchez. Enredado en una serie de mentiras para pretender justificar su deleznable conducta, el también hermano de Ricardo Monreal, coordinador de la bancada morenista en el Senado y presidente de la Junta de Coordinación Política, recibió el repudio generalizado, aun de integrantes de la cuarta transformación, excepto de Moreno Sánchez.

Que María del Rocío Moreno Sánchez haya salido en defensa de Monreal Ávila para justificar lo injustificable, es tanto o más vergonzoso y patético que la acción miserable de éste.

“No voy a permitir que me utilicen, no voy a permitir que nuevamente dañen al movimiento. El licenciado David Monreal es una persona respetuosa y nunca me ha faltado”, pretextó Moreno en una actitud servil que en nada ayuda a terminar con la violencia machista en la política.

Y apenas este miércoles, la policía de la Ciudad de México detuvo en un hotel al diputado federal morenista, Saúl Huerta Corona, quien fue denunciado por un adolescente de haberlo agredido sexualmente. Debido al fuero con el que cuenta, el legislador fue dejado en libertad. Una vez más, la condena social cayó sobre un pervertido que milita en las filas de Morena. Pese a que, en un principio, Huerta se defendió diciendo que trataban de extorsionarlo, un audio donde el agresor sostiene una llamada telefónica con la madre de la víctima, evidenció la culpa de aquel.

Huerta Corona se convirtió de la noche a la mañana en un ignominioso fardo del cual Morena quiere deshacerse rápido. A 45 días de las elecciones, saben que esto les hará mucho daño si no le cortan la cabeza al atacante de menores. Así que no sorprenden las advertencias vertidas este jueves en su cuenta de Twitter por la secretaria general del partido gobernante, Citlalli Hernández.

“Sobre el caso del Diputado @SaulHuertaOf, estamos atentos a los avances de la @FiscaliaCDMX. En morena respaldaremos cualquier acto que las autoridades correspondientes determinen para acercarse a la justicia, incluyendo un posible desafuero”. Imposible más claridad al indiciado.

Pero más allá de las determinaciones internas que, de acuerdo a los intereses políticos del señor presidente López Obrador, adopten en el Movimiento Regeneración Nacional, el hecho es que los tres asuntos descritos no son poca cosa y el tabasqueño lo sabe. El enojo social se exacerba cuando, lejos de ponerse del lado de las víctimas, el mandatario se convierte en el más férreo defensor de ciertos crápulas, tal como increíblemente lo ha hecho con el perverso Félix Salgado Macedonio.

Numerosas ocasiones, en sus propagandas mañaneras, López Obrador ha insistido, quizás para intentar convencer, de que no son iguales a los de gobiernos anteriores. Pero sucede que la realidad tiene otros datos y todo indica, de acuerdo a los acontecimientos, que son iguales… o peores. Al menos los tres ejemplos señalados en esta colaboración así permiten vislumbrarlo.

La percepción de la opinión pública es de que ciertos candidatos violadores de la ley –y de mujeres, pertenecientes a Morena parecen provenir de la pecaminosa Sodoma y Gomorra, pues sus principios morales son tan sólidos y firmes como la pederastia, las caricias lascivias y las agresiones sexuales. Desde luego que es una pequeña minoría, y no debemos generalizar; en la 4T hay gente valiosa, pensante, inteligente y muy decente –poca, pero la hay-. Sin embargo, si quienes pretenden cambiar a México, regenerarlo, deben empezar por regenerarse a sí mismos. Caso contrario, sigue siendo populismo puro y una expresión absoluta del gatopardismo mejorado por Morena.

@BTU15  

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