ANDARES POLÍTICOS: La captura de la “Miss Moni” y el escepticismo popular

ANDARES POLÍTICOS: La captura de la “Miss Moni” y el escepticismo popular

13 mayo, 2019 0

Benjamín TORRES UBALLE

Repentinamente el tema de la “Miss Moni” se tornó vigente. La Procuraduría de la Ciudad de México dio a conocer el pasado 30 de abril que otorgaría una recompensa de 5 millones de pesos a quien aportara datos para localizar a Mónica García Villegas, dueña del Colegio Enrique Rébsamen.

El Rébsamen colapsó durante el sismo del pasado 19 de diciembre de 2017. A consecuencia de ello, murieron 19 alumnos y siete adultos. Una de las causas posibles de que se viniera abajo el inmueble, es que García Villegas construyó de manera irregular un departamento en la parte alta de la escuela. Lo que resulta increíble es que ninguna autoridad capitalina haya podido frenar la edificación. 

Dicho centro escolar funcionaba en la entonces delegación Tlalpan, cuya jefa era nada menos que la morenista Claudia Sheinbaum Pardo, actual jefa de Gobierno. Muchas anomalías hay detrás de la construcción del dichoso departamento que hasta ahora no han sido explicadas de modo satisfactorio. La ancestral corrupción de autoridades en las ahora alcaldías, es ampliamente  conocida por la ciudadanía. Los inspectores encargados de “verificar” construcciones y sus respectivos permisos, son una partida de voraces funcionarios a los que ninguna obra se les escapa.

Por eso es imposible que Claudia Sheinbaum como delegada, y la administración de Miguel Ángel Mancera, quien era el titular del Ejecutivo local, queden exentos de responsabilidad. Cierto, de acuerdo a lo que conocemos, “Miss Moni” sería la principal responsable de lo sucedido en el Rébsamen por haber construido de manera ilegal sobre el plantel, lo que, según versiones oficiales, incidió en el desplome de las instalaciones del colegio privado. Pero hay muchas complicidades.

Lo que llama poderosamente la atención, es que la aparente celeridad para localizar y detener a Mónica García Villegas, se da a cinco meses de que Sheinbaum Pardo asumió el poder en la capital de la República y de que los padres de los niños fallecidos no cesan en exigir justicia. Un caso en el que la incondicional del presidente López Obrador –fue su secretaria de Medio Ambiente en el Gobierno capitalino, vocera en la campaña a la Presidencia de la República en el año de 2006 del tabasqueño, además de coordinarle el tema de gobierno y política para la elaboración del Proyecto de Nación 2018-2024- no escapa a una serie de justificadas conjeturas en el “caso Rébsamen”.

Todo indica que la jefa de Gobierno busca a toda costa que doña Mónica pague pronto los “pecados” por el delicado y sensible tema que representa social y políticamente el asunto de los 26 muertos en la referida escuela. Estaría quitando así, los reflectores que tiene encima. Sobre todo porque su gestión gubernamental en la Ciudad de México ha dejado mucho que desear lo cual le ha generado una avalancha de críticas. La inseguridad asfixia a los capitalinos sin que la doctora Sheinbaum sea capaz de ofrecer una solución. A diario hay muertes violentas en el otrora distrito federal.

Grupos criminales echaron raíces en esta capital y se disputan el control de la apetitosa plaza. Por ello el narcomenudeo está a todo lo que da. Las extorsiones a comerciantes en el Centro Histórico son cosa de todos los días, al igual que de las que son objeto restauranteros en la Condesa y la colonia Roma. Los asaltos en el transporte público tienen aterrorizados a los pasajeros.

Hablar del Sistema de Transporte Colectivo Metro, es hacerlo de un medio obsoleto, saturado, deficiente, sucio, invadido por los vendedores ambulantes y delincuentes. Hechos recientes exhibieron a usuarios heridos debido a fallas en las escaleras eléctricas, incluso, recordamos el caso de la mujer que sufrió un infarto cerebral dentro de las instalaciones y fue sacada a la calle, donde murió. También se ha mostrado en las diversas redes sociales  y medios de comunicación a vagoneros tundiendo a elementos de la policía. Sencillamente es deplorable el estado del Metro, complicado por una directora que parece totalmente rebasada por el complejo desafío de ponerlo en orden.

Y no es toda la problemática que tiene en jaque a Claudia Sheinbaum; los incendios que han afectado en días recientes a la Ciudad de México llenaron de humo y contaminación al Valle de México con las consecuencias nefastas para la salud y la convivencia de la población. La suspicacia popular, es decir, la del “pueblo sabio”, considera que este domingo el índice que mide la contaminación fue “aguantado” en 145 puntos para no declarar contingencia ambiental.

Tal como se ve, el panorama de la señora jefa de Gobierno, no es precisamente halagüeño. La ciudadanía no quiere actos demagógicos e inútiles. Precisa de resultados. No desea muertos en las calles, o delincuentes haciendo de las suyas. Para lo que fue electa Claudia Sheinbaum es para gobernar bien, como se debe. No se elige a un gobernante para que eche mano de excusas ante su incompetencia. Así que la captura –a esta hora no se sabe si fue aprehendida por la policía o simplemente ella se entregó a las autoridades- de la Miss Mónica genera más dudas que certezas. Pareciera una cortina de humo para intentar ocultar el desastre en materia de seguridad que avasalla a la Ciudad de México y otros factores que atentan contra el Estado de derecho.

@BTU15

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