ANDARES POLÍTICOS: Las mortificaciones del señor Presidente

ANDARES POLÍTICOS: Las mortificaciones del señor Presidente

3 enero, 2019 0

Benjamín TORRES UBALLE

Han transcurrido 34 días desde que llegó a la Presidencia de la República. Empero, las condiciones macroeconómicas en realidad, hasta hoy, no se han visto afectadas por las decisiones de Andrés Manuel López Obrador, como se esperaba en los sectores financieros y empresariales. No obstante, la absurda cancelación del Nuevo Aeropuerto es un factor que presiona ciertas variables al interior y exterior del país. El riesgo es real, pues subyace en la obcecada medida del nuevo mandatario.

Puede considerarse, por lo tanto, que el flamante presidente de México, de inicio ha podido sortear, no sin ciertos apremios, los obstáculos derivados de la acción de gobierno, aunque cabe aclarar que la mayor parte de los inconvenientes han sido generados por él mismo o su inexperto y en muchos casos, mañoso equipo saturado de hablantines, arrogantes y delirantes colaboradores.

El primer día hábil de 2019, el peso ganaba terreno frente al dólar y se cotizaba por debajo del piso de los 20 pesos. Una muestra de que en el exterior conceden el beneficio de la duda al gobierno de López Obrador. A pesar de esa buena señal y de los puntos favorables obtenidos con el incremento al salario mínimo –otorgado por los patrones, no por el gobierno-, no todo marcha sobre ruedas para el titular del Ejecutivo federal. En el futuro presidencial acechan no pocas amenazas.

La violencia es el principal peligro en la lista de preocupaciones para el nacido en Tabasco. Según nota publicada este lunes en primera plana por el diario Reforma, las ejecuciones en el primer mes de la administración obradorista crecieron 65% en comparación con el último mes (noviembre) de la gestión peñista. Pese a que López Obrador intentó descalificar al periódico, al asegurar que es una “volada”, la realidad es que los crímenes violentos han aumentado de manera significativa.

Nada detiene la avalancha de asesinatos en el país. Basta echar una mirada a los diferentes medios de comunicación. Las bandas criminales están desatadas. No dejan de aparecer ejecutados en la república mexicana, ni las terroríficas fosas clandestinas. Así que no puede hablarse de una ocurrencia del Reforma. El asesinato del alcalde de Tlaxiaco, en Oaxaca, apenas dos horas después de haber tomado posesión, exhibe el poder de las fuerzas oscuras que ponen y quitan de acuerdo a sus intereses. Negar lo evidente, no es saludable para gobierno alguno. Hay que aceptar y actuar.

Si el desplome del helicóptero en el que fallecieron la gobernadora de Puebla y su esposo, ocasionó un sinfín de especulaciones, en nada ayuda a la imagen presidencial, que Yeidckol Polevnsky asegure la reincidencia de Miguel Barbosa para competir por la gubernatura poblana, tampoco que la empleada de AMLO dedique un mensaje vía Twitter, por el 60 aniversario de la revolución cubana, de facto, el inicio de una dictadura. Así la falta de pericia política y la incuria de esta dama.

Mas qué decir de la irracional y grotesca respuesta del secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, a los señalamientos de José Antonio Meade, quien asegura que dejar de hacer el nuevo aeropuerto en Texcoco, costará al país nada menos que 145 mil millones de dólares. Son “las cuentas alegres de un hombre triste”, refutó de forma simplona sin argumentos, uno de los funcionarios más grises y cuestionados del gabinete de López Obrador.

Y desde luego que no se trata de festejar las penurias del presidente de la República, sino de hacerlas visibles a la población con el afán de que se corrijan, claro, si existe voluntad política. Pues no se pueden obviar decisiones que afectan al “pueblo sabio” y faltan, además, a las vastas promesas de campaña. Como la de no subir el costo de las gasolinas; pero ya la Secretaría de Hacienda anunció el aumento en el impuesto especial (IEPS) para este año. Impuesto “explicado” al más puro estilo cantinflesco por el titular de la dependencia, Carlos Urzúa, quien aseveró que no se trata de un gasolinazo, ya que sólo aumentarán los precios del combustible no más allá de la inflación, estimada en 3.4%. ¿Hay o no aumento? Ah, qué funcionarios tan ágiles en la cuestión numérica.

Finalmente, lo que pretende ser la obra sexenal: el Tren Maya. Donde, por cierto, no está sustentado el supuesto beneficio para las zonas donde se construirá, enfrenta la oposición del llamado EZLN. El ejército comandado por Marcos, ahora con el nombre de Galeano, dijo que no cree en las promesas del Presidente y no permitirá que pase por Chiapas su “proyecto de destrucción”, al tiempo de referirse a López Obrador como un “mañoso”. La oposición al proyecto pareciera ir en serio.

Tal como puede verse, el trabajo presidencial es nada terso. Máxime si hay disgusto enorme por la ola de despidos en diversas dependencias de gobierno de manera grosera y autoritaria. Si los jubilados por el IMSS se quejan porque en el pago de enero, realizado un día después de lo establecido, no incluyeron el supuesto y alardeado incremento al salario mínimo.

Sí, definitivamente, a pesar de los 30 millones de votos y de la incuestionable popularidad, el desencanto empieza a asomar su rostro en Palacio Nacional, para fruición de los malquerientes del presidente Andrés López Obrador. O lo que es lo mismo, insistimos: no todo es miel sobre hojuelas.

@BTU15

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