ANDARES POLÍTICOS: “No sabe su validez”, pero denuncia sin pruebas

Benjamín TORRES UBALLE

De tanto usar el gastadísimo “ahí viene el lobo”, sucedió lo que en el cuento infantil: ya nadie les cree en Palacio Nacional cuando acusan a la ligera sin pruebas. Así pasó en la mañanera de este martes cuando el señor Presidente se sacó de la manga un documento que “les llegó” y del cual previamente admitió “no sé sobre su validez, pero no está de más darlos a conocer”.

Si el mandatario no tiene la certeza plena de la “validez” del mencionado documento supuestamente para “debilitarnos políticamente”, cómo es posible que se atreva a publicitarlo. Su acción es, por decirlo de manera respetuosa, absolutamente irresponsable y provocadora. En el escrito titulado “Rescatemos a México”,  del cual la Presidencia no proporciona datos de quién se lo hizo llegar, suponiendo que no haya sido autoelaborado, se menciona a un presunto organismo BOA (Bloque Opositor Amplio) para frenar a López Obrador y Morena.

En el mencionado texto –del que varios hipotéticos apoyadores ya se deslindaron- no hay realmente algo nuevo a destacar en el marco de crispación social y política que prevalece en el país. Si fuerzas políticas opuestas al jefe del Ejecutivo y su partido Morena, se unen con el fin de acotarlos rumbo a las elecciones del próximo año, la pregunta es ¿dónde está lo ilegal, lo inmoral o la falta de ética?

No es posible que el tabasqueño pretenda ahora olvidar que para obtener el triunfo en las elecciones presidenciales, formó la coalición “Juntos Haremos Historia”, o que actualmente en el Congreso, Morena mantiene alianzas con sus aliados (PT y PES ) lo cual es válido, pues nada hay que lo impida, por el contrario, es una práctica común en la esfera política que a nadie debiera espantar.

Lo que López Obrador debe entender –y vaya que lo comprende a la perfección- es que ganó la Presidencia de manera abrumadora con 30 millones de votos, pero en México la población ronda los 125 millones de habitantes. En ese sentido, resulta imposible que todos aprueben el modo en que está gobernando. Siempre han existido –y existirán-  integrantes de la sociedad que no estén de acuerdo en cómo se realiza la tarea presidencial. Así que no hay sorpresa alguna.

Por lo tanto, el sospechoso documento y el hipotético grupo que lo generó, se perdieron irremediablemente en unas cuantas horas en el ignominioso pantano de la incredulidad y la mofa. Los suplieron toda clase de burlas y memes en las redes sociales. Pero más allá de la frivolidad y el chascarrillo que de manera generosa brota en Twitter, queda la impresión de que la “revelación” en la conferencia fue otro más de los distractores fallidos que siguen sin funcionar en Palacio.

No es con señalamientos “sin validez” como el presidente López Obrador enfrentará exitosamente a quienes, desde ya, están planeando y accionando para quitar la mayoría a Morena en la Cámara de Diputados en el 2021 y restarle margen de maniobra política al Ejecutivo. La mejor forma es con resultados que beneficien sin distinción a la sociedad, no sólo a la clientela morenista.

Hoy México padece los efectos de la mayor crisis económica, social, política y de inseguridad de tiempos modernos, que no se generó en el gobierno actual, pero que ha sido acrecentada por la administración morenista. Logros y fallos están ahí, a la vista de todos, los datos son fríos. Por ejemplo, la brutal ola de violencia viene desde sexenios anteriores, pero en éste se ha profundizado.

La economía estaba creciendo en los gobiernos previos, poco, pero aumentaba, sin embargo, en el primer año de AMLO, el Producto Interno Bruto se desplomó a -0.3%. Mientras que la pandemia de Covid-19 exhibió de manera plena y cruel el desastroso estado del sistema de salud público cuyas carencias, por una mal aplicación de la llamada “austeridad republicana” en medicamentos, instrumental y equipamiento, rayan en lo criminal. Ahí quedan las muchas protestas de los médicos.

Hay, como se ve, motivos para discrepar del optimismo presidencial cuando ya ha transcurrido una cuarta parte del sexenio y las condiciones de bienestar para una parte sustancial de los mexicanos no han mejorado, al contrario, el desempleo, la informalidad, la violencia y polarización social se han exacerbado, y de esto, el Presidente no debe culpar a otros, sino a él mismo y su equipo.

Así que, en tan difícil entorno, hay que olvidar los recursos incendiarios, esos que, efectivamente, suelen llevar a callejones sin salida. Seguir inculpando, abierta o de manera velada, sin pruebas, es un error monumental, máxime si viene de quien se supone debe procurar la unión, armonía y desarrollo de sus gobernados. Deben cesar las cortinas de humo, es mejor trabajar con eficacia.

STATU QUO

Un alud de críticas se llevó la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, por la sospechosa pasividad y tolerancia que su gobierno muestra con los grupos violentos autollamados “anarquistas”, que desde la semana pasada, bajo el pretexto de las marchas para exigir freno a la brutalidad policiaca, han causado una serie de actos vandálicos en propiedad pública y privada. Muy mal por doña Claudia, parece que extravió el concepto de lo que significa el estado de derecho.

@BTU15

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