CALEIDOSCOPIO: S.O.S. Nos están matando

Guillermina GÓMORA ORDÓÑEZ

En México, 11 mujeres pierden la vida diariamente por violencia de género. Sin embargo, no es un tema prioritario en la agenda política. La impunidad es uno de los principales factores por los cuales son asesinadas. La organización “Nosotras Tenemos Otros Datos”, denunció que la falta de justicia en los delitos de violencia contra las mujeres se ubica en 98%.

México se convirtió en un país de alto riesgo para la mujer. De enero a septiembre de 2022, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, (SESNSP), reporta 711 casos de feminicidio. En lo que va del sexenio de la #4T se contabilizan 3,771 muertes por violencia de género, de acuerdo con la consultora TResearch.

Representamos el 51.2% de la población total en el país. Sin embargo, niñas, jóvenes y adultas viven en riesgo constante de sufrir algún tipo de agresión. El Estado de México, Veracruz y Nuevo León son las entidades donde hay más asesinatos de mujeres.

Hoy nos cimbran los casos de Ariadna Fernanda y de la maestra de inglés, Mónica Citlali, encontradas muertas en Morelos. Dos casos plagados de irregularidades por la violación al debido proceso. Dos casos donde las autoridades revictimizan y exhiben su indolencia y negligencia. Dos casos donde la justicia se administra con criterios políticos.

Hace 8 meses fueron Debanhi Escobar Bazaldúa, desaparecida durante 13 días y encontrada muerta luego de una serie de irregularidades en las investigaciones denunciadas por sus padres y María Fernanda Contreras, víctima de feminicidio en Nuevo León, donde los equipos de seguridad del Estado fueron burlados por los criminales.

Cuatro casos donde la omisión y la corrupción de las autoridades alejan la verdad y la justicia y generan incertidumbre en la sociedad. Ciudadanos agraviados e indefensos que han participado en los últimos años en diversas protestas a lo largo y ancho del país para exigir justicia y seguridad. Sin embargo, el gobierno de López Obrador desdeña las exigencias y vincula el feminismo a los “conservadores”.

El abanico de la violencia de género es amplio. Las mujeres y las niñas sufren diversos tipos de violencia en todos los ámbitos de su vida y bajo múltiples manifestaciones: en el hogar, en el espacio público, en la escuela, en el trabajo, en el ciberespacio, en la comunidad, en la política, en las instituciones, entre otros.

Como el de Lidia Gabriela, que perdió la vida en la Ciudad de México al lanzarse de un taxi en marcha para no ser secuestrada. Su familia explicó que tenía pánico de convertirse en una desaparecida más. O la muerte de las 2 mujeres que cayeron a una coladera sin tapa cuando se dirigían a un concierto en la alcaldía Iztacalco.

Los resultados de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, a cargo del Instituto Nacional de Geografía y Estadística revelan que de un total de 50.5 millones de mujeres de 15 años y más, 70.1% ha experimentado, al menos, una situación de violencia a lo largo de la vida. La violencia psicológica es la que presentó mayor prevalencia (51.6%), seguida de la violencia sexual (49.7%), la violencia física (34.7%) y la violencia económica, patrimonial y/ o discriminación2 (27.4%).

Juan Martín Pérez, coordinador de Tejiendo Redes Infancia en América Latina y el Caribe, afirma que el solo hecho de tener entre 15 y 17 años, ser mujer y vivir en México te da 36% de probabilidades de ser víctima de feminicidio. Un diagnóstico que lamentablemente se confirma todos los días, aunque el 86% del territorio nacional esté bajo alerta por violencia feminicida y desaparición de mujeres y niñas.

Las mexicanas vivimos en riesgo, pero al gobierno “humanista” de la #4T no le importa. En 2022, “A los cuatro programas que existen para atender la violencia contra las mujeres se les destinó un presupuesto de mil 178 millones 543 mil 371 pesos, que apenas representa 0.016% de los recursos que se ejercen para 2022 y que ascienden a 7 billones 88 mil 250 millones 300 mil pesos”. (El Universal)

Una dolorosa realidad que obliga a reflexionar y actuar. Normalizar la situación nos expone ante la brutalidad de los depredadores. Debemos exigir al Estado que garantice la seguridad de los ciudadanos y facilite el acceso efectivo a la procuración e impartición de justicia de todas las mujeres del país. Este es un reto que no debe postergarse.

#No estamos todas, faltan las asesinadas y las desaparecidas.

Vericuentos

#ElINE no se toca

Como se anticipó, miles de ciudadanos salieron en defensa de la democracia y de la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE) en la CDMX y 50 ciudades más. José Woldenberg, ex presidente del instituto, único orador en la marcha, recordó la historia de la construcción de la democracia que ha permitido la alternancia en el país: “Ocho reformas electorales se llevaron a cabo entre 1988 y 2014 y los resultados están a la vista… El problema mayúsculo, el que nos ha traído aquí, el que nos obliga a salir a las calles es que buena parte de lo edificado se quiere destruir desde el gobierno”. Advirtió: “México no se merece una reforma constitucional en materia electoral impulsada por una sola voluntad”. ¡Vientos!

@guillegómora

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