COLUMNA DE CIPRIANO: El derecho a tener derechos

Cipriano MIRAFLORES

En una sociedad dividida en clases sociales, entre gobernantes y gobernados, en grupos sociales y en individuos autónomos, necesariamente tienen que existir derechos que hagan posible la existencia social. El lema de hoy es el derecho de tener derechos. Todos los individuos, los colectivos humanos tienen el derecho de tener derechos.

 Algunos opinan que por el solo hecho de ser humano se tienen derechos que por ello son universales e inalienables, otros opinan que los derechos necesariamente, son por convención entre los hombres. Lo que podemos afirmar es que existen derechos que deben ser convenidos, necesariamente, por ser propias de la naturaleza humana.

Se puede considerar que un sistema moral, un sistema que explica lo que deberíamos y lo que no deberíamos hacer, es una estructura compleja de derechos, que se solapan y se intercalan.

Todos los derechos se pueden explicar en términos de cuatro tipos básicos: de privilegio, de poder, de inmunidad y de reclamación.

 Son de privilegio aquellos derechos de libertad, de hacer algo si no se tiene la obligación de no hacerlo. El derecho de reclamación consiste si la otra parte tiene alguna obligación contigo de hacer o de no hacer algo.

 Se tiene derecho de poder cuando se tiene la potestad o la autorización para cambiar la forma de otros derechos, ya sean los tuyos o los de otros. Se tiene derecho a la inmunidad respecto a otra parte si esa parte carece de derecho de poder de cambiar tus derechos de algún modo.

 En la Declaración de los Estados Unidos se estableció que todos los hombres han sido creados iguales; el Creador les ha concedido ciertos derechos inalienables; entre esos derechos se cuentan: la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

 El hombre tiene el derecho inalienable de siempre ser tratado como un fin y jamás como un medio. De la misma manera considerar al derecho a la dignidad humana. Por eso es importante que los hombres convengan sobre estos derechos fundamentales.

 En la Declaración Universal de los Derechos humanos se considera que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad  y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

 No se debe tener estos derechos como simple declaración, sino que los derechos tienen que ser efectivos, realizables por la asociación política a la que se pertenece, en este caso, el Estado.  La suma de derechos que tenemos los mexicanos, regularmente, los gobiernos son impotentes, incapaces de hacerlos efectivos, esta es la verdadera cuestión.

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