CRÓNICA EXPRÉS: Alejandro, tiene la oportunidad de dar un giro político en Oaxaca…es hora de las definiciones

Rosy RAMALES

Hace algunos días, en ocasión de la columna titulada: “AMO, ¿dejó solo al Gobernador de Oaxaca en la tragedia del sismo?”, el lector Marco Mathus comentó en Twitter:@Drmathus “Hoy el gobernador tiene la oportunidad de dar un giro político a su favor en el estado”:

No sé el sentido amplio y exacto de la frase del lector.

Sin embargo, como esta escribiente lo entiende, tiene toda la razón y retomo la frase: Hoy el gobernador tiene la oportunidad de dar un giro político a su favor en el estado.

Oaxaca quizá sufre el abandono del Gobierno Federal, encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador; hoy que ha sido golpeada por incendios forestales, la crisis de salud y económica generada por la pandemia y acecha el temporal de huracanes.

Es probable que vía sus representantes estatales (sin capacidad ejecutiva), el Gobierno Federal asegure estar atendiendo Oaxaca, una de las que parecían entidades favoritas de AMLO, quien la ha visitado frecuentemente a partir de asumir a Presidencia de México.

Pero desde el día del sismo (23 de junio de 2020), no se ha visto, ni se ha sabido, ni se ha sentido la mano del presidente López Obrador, jefe político de Morena; líder y partido con fuerte presencia en la entidad oaxaqueña, sobre todo AMLO.

Oaxaca es bastión de AMLO y, en consecuencia de Morena; partido que en 2018 arrasó tanto en las elecciones federales como en las locales; redujo al PRI a la nada política en su representación local en las Cámaras del Congreso de la Unión, y en el Congreso local lo redujo a seis diputaciones (solo una de mayoría y cinco pluris).

Así que con tal fuerza electoral, Morena considera que ganará nuevamente la mayoría en el Congreso del Estado de Oaxaca y el mayor número de los 153 ayuntamientos de régimen de partidos para las elecciones del 2021. Pero además, desde ahora se hecha en la bolsa la gubernatura a decidirse en 2022.

Y en ello contará la fuerza de Morena, la presencia de AMLO y los recursos del Gobierno Federal en obras y acciones…¡y en sus programas sociales!

Cuenta y ha contado. ¿Saben por qué? Porque el PRI se ha desentendido de Oaxaca. Y porque el jefe político del priismo oaxaqueño (o sea, Alejandro Murat Hinojosa) ha abandonado su liderazgo político partidario.

Por lo menos así se le percibe.

Y el ejercer su liderazgo político partidario, no significa que use los recursos públicos para beneficiar al PRI y con fines político-electorales.

No nos referimos a una práctica de esta naturaleza, sino al acercamiento entre priismo y jefe político en una entidad, además, donde el Revolucionario Institucional está partido; por un lado caminan los priistas afines al grupo de Alejandro Murat, y por otro lado, caminan los priistas afines a Ulises Ruiz, y por otro, aquella militancia ajena a ambos grupos.

Alejandro Murat compró un pleito que no es suyo.

Además, entre la atención al Partido Verde y el apapacho a Morena, ha descuidado al único partido que sacará la cara por él: El PRI; y a la única base que lo respaldará hasta en los peores momentos: La priista.

Pero Alejandro está muy a tiempo de retomar el liderazgo. Vaya, el priismo de por sí es proclive a seguir a un líder, y no lo ha tenido al 100%. Por lo menos eso pareciera.

Alejandro Murat, cual capitán de un barco, ya incorporó a su gabinete cuadros que forman equilibrios: Samuel Gurrión y Héctor Pablo Ramírez, quienes si mal no recordamos renunciaron a su militancia priista.

Pero le hacen falta más equilibrios, tanto en su gabinete como en el PRI, cuya recién electa dirigencia carece de presencia, formación, fuerza, como si solamente hubiese sido electa para efectos formales y no para impulsar realmente el reposicionamiento de este partido.

En fin, que los desastres naturales como el sismo han sacado a flote (además de la pobreza, carencias y necesidades de los pueblos de Oaxaca), la necesidad de liderazgo.

Y ese líder, que puede ser Alejandro Murat, hoy puede darle un giro político a Oaxaca; hay muchos priistas esperando señales de rumbo.

Es hora de definiciones: O camina con el PRI, o camina con el Verde o camina con Morena; definición que no significa un rechazo a las alianzas… pero él debe llevar la batuta.

¿O quien le entregará la gubernatura?

***

Correo: rosyrama@hotmail.com

Deja un comentario