CRÓNICA EXPRÉS: Con fractura hay derrota; el riesgo de Morena en la capital oaxaqueña

Rosy RAMALES

Qué bueno que el Gobernador Salomón Jara Cruz se deslindó del discurso violento y misógino de su hermano, Noé Jara Cruz, en el que denostó a mujeres y a cuadros políticos de Morena advirtiendo con cerrarles el paso para la candidatura a la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez para las elecciones del 2027, cuyo proceso electoral iniciará el 10 de septiembre próximo.

Lo hizo el Gobernador de manera muy escueta, pero se desmarcó al decir que él no da línea. Eso en su conferencia de prensa de ayer lunes. No obstante lo escueto, se entendió que no le dio línea a su hermano para que pronunciara ese discurso en la comida que hubo recientemente al parecer con líderes de colonias, barrios y agencias de la capital oaxaqueña.

También qué bueno que el Comité Estatal de Morena sacó un posicionamiento en el cual llama a los militantes, simpatizantes y aspirantes a mantener la unidad, la seriedad y el respeto a las disposiciones del movimiento.

En Morena, dijo, los tiempos y las reglas son iguales para todos.

Esto en relación a que la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, Citlalli Hernández, informó que se modifican los plazos del proceso interno para la definición de las coordinaciones en defensa de la transformación y la soberanía. Entonces, las fechas de registro se correrán para realizarse a finales del mes de agosto; para coordinadores distritales federales y presidencias municipales.

En su pronunciamiento, el Comité Estatal de Morena también dijo que su movimiento se fortalece con organización, disciplina y apego a los principios que le dieron origen; por ello, convocó a privilegiar la unidad, el diálogo y el respeto entre la militancia, así como a seguir trabajando con responsabilidad para fortalecer la organización territorial del partido.

Este comité, que encabeza Alejandro Velasco Armas, tiene bastante razón, porque solamente la unidad los va a hacer ganar: la unidad y el trabajo, por supuesto.

Sin embargo, ya no se percibe ese entusiasmo, esa hambre de ganar la capital oaxaqueña ni esa unidad que se respiraba en el 2024, cuando ganó Raymundo Chagoya Villanueva, cuya planilla la postuló el PVEM en candidatura común con el entonces partido Fuerza por México-Oaxaca, pero en realidad fue una propuesta morenita pactada con el Verde.

En ese entonces Noé, las diputadas a las que denostó (Haydeé Reyes Soto y Liz Arroyo) y el senador Luis Alfonso Silva Romo trabajaron en unidad. Era un equipo compacto, sólido, dinámico, que armaron toda una estrategia para ganar. Y ganaron.

Aunque al final Liz se alejó un poquito.

Esa unidad que traía este equipo homogéneo y el carisma de Ray Chagoya con su discurso innovador, hicieron posible el triunfo; votó ciudadanía y buena parte de la militancia morenita; la otra parte votó por Francisco Martínez Neri que en realidad fue la propuesta de Morena, y bueno esta derrota es un ejemplo de la derrota cuando el partido guinda se fractura.

También ese movimiento estratégico aportó votos para que el Partido Verde Ecologista de México sumara al Senado de la República por la vía plurinominal, pues Luis Alfonso fue postulado por el Verde. Asimismo, la senadora Laura Estrada Mauro quien ganó la senaduría de primera minoría.

Ahora esa unidad ya no se ve; las declaraciones en el discurso de Noé Jara revelan que hay una fractura en este equipo. Si esa fractura persiste de aquí al día de la jornada electoral, definitivamente Morena puede perder la elección, porque quien salga como candidato o candidata va a necesitar que los demás se sumen.

Si no se suman, va a ser un triunfo muy cerrado o definitivamente van a perder la capital oaxaqueña. O sea, sin unidad no hay victoria garantizada.

Y miren, todavía falta que el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) defina si va mujer u hombre como candidata o candidato en la capital oaxaqueña en el caso de Morena.

Una de las reglas de competitividad es que en las demarcaciones electorales donde el partido tenga una clara posición de derrota o desventaja no va mujer, para no provocar que pierda una candidatura femenina. Falta ver si en la capital oaxaqueña —donde Morena aún es competitivo— perdería una mujer si es que la postulan, debido a la falta de unidad y a la escisión que hay en este grupo político.

Si la candidatura se define para hombre, puede que vaya en reelección Raymundo Chagoya, quien tiene todo un trabajo político en Oaxaca de Juárez; o puede que compita otro cuadro de Morena. Pero sin unidad, el que sea tiene el riesgo de perder.

En conclusión, solamente la unidad los va a hacer ganar. Parece que están confiando demasiado en la marca, pero la marca ya trae un desgaste por el ejercicio de gobierno en los tres niveles; por lo tanto, quizás deban apostarle más a la persona y, sobre todo, a la unidad.

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rosyramalesg@gmail.com


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