CRÓNICA EXPRÉS: Cuando el incumplimiento genera inconformidad, pero se encara

Rosy RAMALES

En el municipio de Santiago Textitlán pedían la presencia del gobernador Alejandro Murat para liberar los accesos y a las 40 personas retenidas. Y él fue. Con su asistencia, dio muestras de diálogo, entendimiento y atención por parte de su gobierno.

Porque es como el mandatario dijo: “…estoy aquí…para atender las necesidades de sus habitantes, porque ese nuestra obligación”.

Como es sabido, en diciembre pasado Santiago Xochiltepec atacó a Río Santiago quemando casas, lo cual hizo que habitantes de esta agencia se desplazaran a la cabecera municipal. Desde entonces, los desplazados pidieron la intervención del Gobierno del Estado y hace dos meses acudieron a Palacio Nacional también en busca de ayuda.

Los gobiernos venían atendiéndolos. Incluso, se consiguió que las partes en conflicto se sentaran para dialogar en una mesa ex profeso.

Sin embargo, la semana pasada el Gobierno del Estado pospuso para otro día la mesa de negociación prevista para el lunes para continuar buscando soluciones al conflicto entre ambas agencias. Luego, a la zona no llegó el personal comprometido por la Secretaría General de Gobierno (Segego) para sostener un dialogo con los desplazados sobre la entrega de despensas y productos de higiene personal.

Y ¡zaz!, que se enojan y que retienen a alrededor de 40 personas, en su mayoría elementos de seguridad y de la Guardia Nacional que acudieron al lugar a realizar algunas diligencias ordenadas por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca.

Algo falló en la Segego, que preside Francisco García López. ¿O qué pasó?

Como haya sido, el incumplimiento, así sea de pequeñeces, genera inconformidad, máxime cuando los desplazados están desesperados porque llevan ocho meses esperando regresar a su comunidad. Aunque nada justifica privar de la libertad a las personas como medida de presión para conseguir soluciones.  

En fin, el gobernador Alejandro Murat tuvo que asistir personalmente. Y qué bueno que encaró de frente el problema. Además, las comunidades siempre necesitan sentir la cercanía del mandatario, aunque solamente le falte un año para concluir su mandato.

Lo acompañó el Secretario Francisco García, el representante de la Secretaría de Gobernación, José Carlos Fuentes Ordaz, y el titular de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla.

JOSÉ CARLOS Y ALAMILLA

Por cierto, José Carlos Fuentes y Bernardo Rodríguez Alamilla, son dos servidores públicos en cuyo desempeño de la función encomendada han mostrado compromiso y vocación de servicio.

Ninguno de los dos anda metido en grillas, ni privilegiando grupos de ninguna naturaleza, sino andan metidos en lo suyo.

Rodríguez Alamilla, en su carácter de Defensor de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca está atento de la problemática en la materia. Ha resultado mejor que su antecesor.

Y José Carlos es uno de los poquísimos funcionarios (de los que tienen representación de alguna de las dependencias del Gobierno Federal) con don de gente, de carácter amable y sencillo en su trato. Vaya, no ha subido en un ladrillo.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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