CRÓNICA EXPRÉS: La niñez que no conocía el pórtico del Palacio de Gobierno

Rosy RAMALES

Justo en la esquina de Flores Magón, una señora mostraba a su hija el corredor del Palacio de Gobierno, que ahora luce despejado, sin esas enormes lonas negras que cubrían parte de la fachada y que servían de casa de manifestantes, principalmente de indígenas triquis liderados por mujeres.

La señora señalaba con una mano hacia el interior del corredor de cantera verde del Palacio. Parecía decirle a su hija: “Mira ¡conócelo, admirálo!”

Una niña de alrededor de 12 años de edad, los mismos que llevaba ‘tomado’ el acanterado pórtico del Palacio de Gobierno; edificio histórico que data de 1832, pero cuyos orígenes se encuentran en 1576 como el lugar donde se asentó la primera casa consistorial (del ayuntamiento) edificada de materiales tradicionales.

La niña observó detenidamente el hermoso corredor de la sede del Poder Ejecutivo estatal. Pero no pudo recorrerlo por estar cercado aún con vallas metálicas, previniendo una nueva invasión de grupos sociales; que si bien tienen el derecho de manifestación, también tienen la obligación de respetar el derecho ajeno: Libre tránsito y el disfrute del patrimonio cultural, por ejemplo.

La niña fijaba la mirada sobre el corredor, donde el Gobierno del Estado montó una exposición de pinturas. La intención del nuevo gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, es quitar las vallas metálicas con el ánimo de que la ciudadanía vuelva a caminar por el corredor del pórtico del Palacio, conocerlo, disfrutarlo, y admirar muestras de arte.

Como hace 12 años, antes de que fuese “tomado” y convertido en refugio de manifestantes

¡12 años!

La edad de la niña. Así que los jóvenes de entre 12 y 15 años de edad no conocen completa la fachada del Palacio de Gobierno del Estado de Oaxaca. Y aquellos de 18 años de edad, quien sabe si la recuerden; tenían apenas seis años cuando los manifestantes prácticamente se apoderaron del pórtico.

¿Y en ese lapso ningún gobernador dio respuesta a sus demandas. Sí. Pero cada vez demandaban más. Y ante cualquier intento de desalojo se decían víctimas de violaciones a sus derechos humanos. Puede que los hubiese. Pero después hasta gozaron de medidas cautelares para protegerlos de la arbitrariedad institucional.

Quizá cada parte exageró un poquito.

La madre de la chica se percató de que está escribiente las observaba. Pero ninguna no se incomodó. Continuaron ahí por un rato; luego partieron rumbo al mercado “20 de Noviembre”.

Momentos antes, mientras esperaba la hora de la cita para una entrevista, me senté en una de las mesas del conocido Bar Jardín; pedí agua y una torta acompañada de ensalada rusa. El mesero ofreció la botana-especialidad de la casa: zanahorias en vinagre, que, a decir verdad, las hacen jugosas y sabrosas.

Desde ahí, observamos cómo las personas, locales y visitantes, disfrutan de la amplitud del zócalo de la capital oaxaqueña. Se sientan en las maceteras adornadas con flor Nochebuena una tras otra en hileritas; pasean en vueltas, platican en grupos pequeños, o disfrutan de un café en los restaurantes de los portales, los cuales también deberían quitar las vallas que en algún sexenio pusieron para protegerse de manifestantes.

En la orilla del lado poniente, hay un enorme nacimiento para la celebración de la Navidad en la histórica Ciudad de Oaxaca de Juárez, donde, por cierto, existe una tradición única: La Noche de Rábanos, que se lleva a cabo el 23 de diciembre, en la cual hortalnos y floricultores exponen figuras confeccionadas con rábanos y flor inmortal.

Hacía mucho tiempo que no se veía a oriundos y visitantes (nacionales y extranjeros) disfrutar el zócalo de la capital oaxaqueña, sin ser espantados por los malos olores a orina que provenían de las carpas de manifestantes.

El desalojo pacífico ha sido una acción aplaudida por la mayoría (tal vez el 90%) de la ciudadanía oaxaqueña harta de no poder transitar por el zócalo o por el corredor de Palacio de Gobierno.

Quizá pronto pueda disfrutar plenamente de una ciudad capital remozada. En los plantes del nuevo mandatario estatal, Salomón Jara, se encuentra también el embellecer la histórica capital oaxaqueña, corazón político de la entidad, haciendo una especie de remodelación de accesos y calles, principalmente del centro.

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Correo: rosyrama@hotmail.com


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