Rosy RAMALES
Qué bueno que hace como una semana en el Congreso del Estado fue presentada una iniciativa de ley para reformar el artículo 69 de la Constitución Política de Oaxaca “con el fin de garantizar la paridad de género” en la gubernatura; evidentemente para aplicarse en elecciones posteriores.
La presentaron las legisladoras Melina Hernández Sosa y Concepción Rueda Gómez, y los legisladores Horacio Sosa Villavicencio, Sesul Bolaños López y César David Mateos Benítez, que forman parte del Grupo Parlamentario de Morena, pero que no son todos.
El número da igual, lo mismo que la bancada.
Porque es algo que el Congreso de Oaxaca debió hacer desde que en diciembre del 2020 la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó al Congreso de la Unión y a los congresos locales legislar en materia de paridad de género en gubernaturas.
Para cumplir así con el principio de paridad en todo ya establecido en la Constitución General. Y debían legislar antes del inicio del proceso electoral local inmeditamente posterior al de 2020-2021.
¿Y qué pasó? En Oaxaca llegó el proceso electoral 2021-2022 (el inmediatamente posterior) y nada; en el Congreso Local no legislaron en materia de paridad de género para la elección de la gubernatura. No obstante de que desde la Legislatura anterior, había paridad en la integración legislativa. O sea, las mujeres legisladoras de todas las filiaciones políticas no hicieron nada.
¿O sí presentaron por lo menos una propuesta? ¿Y los legisladores varones no la respaldaron para llevarla al Pleno y aprobarla?
Y ya ven, de todos modos los partidos políticos se vieron obligados a cumplir con el principio de la paridad de género en la postulación de candidaturas, derivado del mandato de la Sala Superior que el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) llevó al rango de lineamientos; muy acotados, por lo mismo.
Conforme al comunicado del Congreso, con la reforma al artículo 69 de la Constitución de Oaxaca “se especificará en la ley, que después del periodo constitucional encabezado por un hombre, al menos el siguiente deberá ser encabezado por una mujer.”
De aprobarse, “las elecciones para la renovación del Poder Ejecutivo se realizarían de manera alternada, una exclusivamente con candidatas mujeres y una con candidatas y candidatos. El fin es que las mujeres pasen de figurar en las candidaturas a la ocupación de cargos.”
¿Puede ser así? Sería cuestión de probar para garantizar una paridad efectiva.
Pero a riesgo de que varones impugen para aterrizar el principio de paridad solamente en la obligación de los partidos políticos de postular mujeres a la gubernatura de manera alternada en cada elección.
Por ejemplo, que los partidos que en 2022 postularon hombres, en la próxima elección postulen mujeres, y viceversa, ya sea que contiendan solos o en coalición. Si nos remitimos a la reciente elección, entonces los partidos Morena, PT, PVEM y PUP, así como el PRI y el PRD, además del PNAO, tendrían que postular mujeres para la próxima sucesión; el PAN y Movimiento Ciudadano, hombres.
Claro, aquellos partidos que consigan mantener su registro para cuando llegue la siguiente elección a la gubernatura oaxaqueña. Por cierto, hay partidos locales que no alcanzaron el umbral en la elección del cinco de junio.
En fin, el caso es que el Congreso de Oaxaca debe legislar en materia de paridad de género para la elección de gubernatura. ¿Cómo? Pues diputadas y diputadas tendrán que ponerse de acuerdo.
MUJERES, A EMPEZAR A TRABAJAR
Como sea, como la paridad de género a nivel de gubernatura es un principio insoslayable, las mujeres que aspiren a competir en la siguiente elección a dicho cargo, deben empezar a prepararse para la postulación por su respectivo partido o por la vía independiente ordinaria o indígena.
Empezando por cuidar el cumplimiento de requisitos. Ya ven que ahora hasta las mujeres corren el riesgo de ser inhabilitadas por violencia política en razón de género.
En fin, parece prematuro hablar de la sucesión cuando apenas se dará la transición del Poder Ejecutivo, pero la obligación de legislar la tiene el Congreso Local (incluso, ya cayó en omisión); y el tema salió a colación por la iniciativa presentada hace unos días.
De cualquier modo, las mujeres con aspiraciones a gobernar el estado de Oaxaca necesitan hacer trabajo político, posicionarse en el ánimo del electorado; la candidatura no les caerá del cielo, pues probablemente los partidos políticos postularán a las más competitivas electoralmente.
Tienen seis años y un cachito para perfilarse. Y hasta eso, es bien poquito tiempo.
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Correo: rosyrama@hotmail.com
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