CRÓNICA EXPRÉS: Martínez Neri ¿condenado a ser un munícipe florero?

Rosy RAMALES

A seis meses de haber asumido la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez, Francisco Martínez Neri da a conocer la deuda que le dejó su antecesor, Oswaldo García Jarquín: Del orden de los 386 millones de pesos.

¿Demasiado tarde?

Depende de cómo se vea. Realizar una auditoría o una simple revisión no es fácil, lleva su tiempo. Solamente los especialistas saben si se puede hacer en menos tiempo. Pero realizarla debe ser una obligación de todo gobernante entrante para saber a ciencia cierta la situación que guarda la administración pública como punto de partida.

Imagínense, con una deuda de ese tamaño qué puede hacer Martínez Neri. Representa, según dijo, un 25% del presupuesto de egresos municipales del 2022, por lo que no será posible enfrentarlo en un solo ejercicio.

Oswaldo García Jarquín lo dejó atado de manos. Y eso que es del mismo partido político: Morena. Por gobernantes como éste, la ciudadanía está perdiendo la confianza en la “Cuarta Transformación”; ahí está el brutal abstencionismo visto en la reciente elección de la gubernatura oaxaqueña.

El ‘atado de manos’ es un decir, porque conforme a lo anunciado por Martínez Neri presentará las denuncias correspondientes en contra de su antecesor por el mal manejo de recursos durante la administració municipal, la primera de Morena en la capital del estado.

Las preguntas son si en verdad presentará las denuncias, si éstas prosperarán, y si con ello se resarce el daño, que afecta a la población del municipio de Oaxaca de Juárez, en cuyas arcas parece no haber ni para bachear las calles de una ciudad patrimonio y eminentemente turística.

Y quizá no sea solamente Oswaldo García Jarquín el responsable de la deuda, sino su cabildo completo, donde hubo regidores de oposición que en su mayoría hicieron “mutis”; además de toda la alta burocracia del ayuntamiento (funcionarios de primer nivel).

Por cierto, algunas personas con regidurías o con cargos públicos en la administración de Oswaldo García Jarquín, también figuran en el gobierno municipal encabezado por Martínez Neri.

En fin, junto con su informe sobre la deuda, debió, no anunciar que denunciará, sino debió informar que ya presentó las denuncias correspondientes.

A ver qué hace la administración de Martínez Neri; que la deuda no sea justificación para mantener en el abandono la capital oaxaqueña, donde hace falta mucha obra pública: Una nueva central de abastos, puentes elevados, mejoramiento de vialidades, etc.

Bueno, ya hay un Plan Municipal de Desarrollo que debe cumplir. ¿O con tan grande deuda heredada de su antecesor, Martínez Neri se convertirá en un munícipe florero?; o sea, solo de adorno a pesar de su carisma y talento.

Tal vez se coordine con el próximo gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, para responder a la expectativa ciudadana sobre el desarrollo de la capital oaxaqueña. Y eso, a ver, porque falta que el mandatario estatal entrante conozca cual es la situación que guarda la administración pública que recibirá en diciembre próximo.

La capital oaxaqueña es el corazón político de la entidad y por lo mismo, la caja de resonancia de ambos gobiernos.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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