Rosy RAMALES
Cuentan en los corrillos camerales que está en todo su apogeo la lucha por la titularidad de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO).
Que el Congreso del Estado parece agencia de subasta al mejor postor. Otros le ven facha de Lotería Nacional, y de mercadeo en la compra-venta del premio mayor: La Defensoría.
Y que en esa plaza, priistas ya compraron a diputados locales de Morena para votar por José Bernardo Rodríguez Alamilla, actual consejero del Consejo Ciudadano de dicha Defensoría. ¿Será?
¿Y qué priistas habrían comprado el voto de diputados morenistas? La fuente no lo especificó. No dijo si diputados del grupo parlamentario del PRI, comandados por Alejandro Avilés Álvarez, que se pinta solo para esos menesteres; o si la transacción se concretó directamente vía PRI o Ejecutivo estatal.
Lo que sí dijeron es que en las negociaciones fue muy importante la influencia de Rey Morales. ¿Se tratará del mismo Rey Morales que militó en el PRD hasta que vio que el barco se hundía sin remedio y entonces saltó a Morena? ¿O se trata de un homónimo?
Si fuera el primer caso, pobre Morena porque entonces padecerá los mismos vicios que llevaron al PRD al borde de la tumba política.
El caso es que ese Rey Morales que mencionan en los corrillos legislativos influye en algunos diputados de Morena como, por ejemplo, Alejandro López Bravo, a quien en los círculos políticos lo llaman «El Chavo del Ocho», según dicen que por su parecido con el personaje de la televisión mexicana.
Aunque ahora le han cambiado por el «Chavo del Oxxo». «¿Por qué?», preguntamos. Y la fuente respondió: «Porque le da por vender todo».
¿Será que tenga una tienda de abarrotes? Vaya usted a saber.
Retomando el tema: Si la Comisión Permanente de Derechos Humanos de la LXIV Legislatura del Congreso del Estado de Oaxaca se hubiera dividido, entonces Alejandro López Bravo (de Morena), Victoria Cruz Villar (del PVEM) y Magda Isabel Rendón Tirado (del PRI), sacarían el dictamen a favor de Bernardo.
Y Magaly López Domínguez (quien la preside) y Elisa Zepeda Lagunas (ambas de Morena) se verían imposibilitadas para sacar el dictamen a favor de César David Mateos Benítez o de Yésica Sánchez Maya; ambos respaldados por organizaciones sociales.
Bueno, no precisamente sacar el dictamen directamente a favor de alguno de tales aspirantes, sino más bien una terna donde vaya la persona palomeada por el Ejecutivo para ocupar la titularidad de la Defensoría.
Mmm… quien sabe si sea cierta la intromisión que le atribuyen al gobernador Alejandro Murat Hinojosa en este proceso de renovación de la Defensoría. Pero sea o no, lo ponen como un mandatario con mucho poder como para aplastar a la mayoría morenista siendo que el PRI se redujo a partido chiquitín y a chiquillada en el Congreso Local.
Claro, los diputados de la bancada de Morena están archi-súper divididos. Y hasta el momento se desconoce cuál sería el sentido de la votación del G-10 y del G-16.
En fin, ¿y por cuánto se habrían vendido algunos diputados morenistas para apoyar a priistas para votar a favor de Bernardo? Pues dicen que por «1 kilo»
¿1 kilo de qué? ¿De frijol con gorgojo? Noooo. En el argot político le dicen «1 kilo» a un millón de pesos. Uy, pues se vendieron por nada. Y la vergüenza les durará toda la vida, claro, si acaso la conocen.
¿Y qué diputados entraron al beneficio de «1 kilo»? Ah, eso si no lo dijeron. Pero quedará claro en la votación. Igual y no hay nada de tal «kilo».
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Correo: rosyrama@hotmail.com
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