CRÓNICA EXPRÉS: ¿Qué le pasa a Noé que no puede estarse quieto?

Rosy RAMALES

Tiene razón la gente de enojarse. Sea poca o mucha. Incluso, así se trate de trolles o de adversarios de la 4-T que avientan comenarios en redes sociales cuando ven a Noé Jara Cruz en actividades oficiales del gobierno municipal de Oaxaca de Juárez, donde renunció a la Secretaría de Gobierno a principios de noviembre pasado para no perjudicar al gobernador con la cantaleta del nepotismo, que en su caso jurídicamente no lo era. 

Mejor hubiese dicho la verdad: Que se separaba del cargo para hacer trabajo político en el proceso de Revocación de Mandato, y que regresaría a la Secretaría de Gobierno municipal tan pronto como transcurriera la jornada revocatoria. 

Así hubiera sido honesto, sincero, leal. 

Pero durante el proceso revocatorio, después y ahora ha sido evidente que Noé nunca se fue del gobierno municipal, que en los hechos continúo desempeñando funciones, salvo que sus apariciones en actividades oficiales sean una concesión para no hacerlo sentir mal.

Sin embargo, no se trata de apariciones relámpago, de mera casualidad, sino sale hasta en las mesas encabezadas por el presidente municipal Raymundo Chagoya Villanueva. Es más, Noé mismo subió a la red “X” una imagen en la cual aparece la encargada del despacho de la Secretaría Municipal y él en una reunión con el comité de la colonia El Arenal.

Probablemente Noé acompañó al comité. No obstante, da la impresión de participar en las decisiones de la Secretaría de Gobierno Municipal.

En política, la forma es fondo.

¿Qué le pasa a Noé que no puede estarse quieto? ¿Qué no puede alejarse de la política? Que no puede prescindir de publicitarse?

En ocasiones, los gobernantes tienen a su lado personajes polémicos cuya sola presencia levanta ámpula, aún cuando para ellos sean necesarios para el trabajo político. Pero casi no aparecen. Por ejemplo, en la época del gobernador Diódoro Carrasco, su tío, David Palacios, quiso figurar porque traía dones políticos propios (y mejores que el sobrino), pero no pudo por el parentesco y porque empañaba la imagen del mandatario; David terminó haciéndose a un lado.

De qué sirve que Noé haya anunciado su renuncia a la Secretaria de Gobierno Municipal para evitar dañar la imagen de Salomón Jara con los señalamientos de nepotismo, si de todos modos daña la imagen del gobernador con tanta simulación al aparecer en actividades oficiales del gobierno municipal.

Y no solo daña la imagen de Salomón, también la de Ray Chagoya, su propia imagen, y la imagen de los gobiernos estatal y municipal. Entonces, de qué sirvió el ruido de su renuncia a la Secretaría Municipal, así como su tarea en el proceso revocatorio si el resultado fue adverso en las demarcaciones donde actúo.

¿O fue un resultado a propósito para perjudicar al presidente municipal?

Por cierto, parece que ya hicieron las paces. 

Noé puede asistir como invitado a actividades oficiales del gobierno municipal o como promotor de colonias, pero como en política la forma es fondo eso de aparecer en el presidium, pues genera la duda sobre si ya regresó formalmente al cargo de Secretario Municipal. Dice la vox populi: “No hagas cosas buenas que parezcan malas”.

Si no ha regresado de manera formal, entonces que le diga a Ray Chagoya que le tome nuevamente la protesta. Total en la Secretaría Municipal hay una persona encargada. Y así Noé le pone punto final a la simulación en el tema.

Ups. Pero tiene el obstáculo del argumento con el cual justificó su salida. No es fácil de borrar. 

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rosyramalesg@gmail.com


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