Rosy RAMALES
En su extenso discurso de toma de protesta como candidato del PRI a Gobernador de Oaxaca, el mexiquense Alejandro Murat Hinojosa se dedicó a criticar al gobierno de Gabino Cué Monteagudo, encontrando en cada carencia y rezago la “omisión” de “una administración fallida”.
Y comparando estadísticas de otras entidades federativas, como Nuevo León y Guadalajara, se preguntó por qué Oaxaca no tiene los mismos niveles de vivienda, salud, educación, etc., olvidando que antes de Cué gobernaron dos priistas: Ulises Ruiz Ortiz y José Murat Casab, de quien heredó el derecho de sangre a ser “ciudadano oaxaqueño”, más no nativo.
Precisamente el hartazgo ciudadano hacia los gobiernos priistas, fue uno de los principales factores que abonaron a la derrota de PRI en el 2010; otro factor fue el pleito entre José Murat y Ulises Ruiz, cuyo candidato, Eviel Pérez Magaña, perdió la elección de gobernador, ayudado por los contrarios internos. Los muratistas lo han negado, pero la incorporación de Germán Espinoza Santibáñez al gabinete ampliado de Cué, siempre dejó la duda.
Por cierto, Germán Espinoza apenas renunció a su cargo como director general del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO) para integrarse al equipo de Alejandro Murat, y disputa la coordinación de la campaña con Samuel Gurrión Matías y Alejandro Avilés Álvarez, quien, como líder de la bancada priista en el Congreso del Estado operó para sacar por mayoría de votos la reforma constitucional mediante la cual redujeron la residencia efectiva para ser gobernador de 5 a 3 años en beneficio del hoy candidato del PRI; reforma invalidada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Retomando el discurso de Alejandro Murat, debería formular mismas preguntas hechas en su apología del desastre, por lo menos a los dos ex gobernadores priistas que antecedieron a Cué, también a Germán Espinoza y a Alfonso Gómez Sandoval Hernández, Secretario General de Gobierno de la actual administración coalicionista, cargo al cual renunció para participar en el proceso interno del PRI a gobernador; ahí estaba, en la toma de protesta.
Tras enunciar innumerables rezagos y carencias, así como últimos lugares ocupados por Oaxaca, Alejandro Murat dijo que, eso sí, esta entidad se ubica en el primer lugar en marchas con 1.5 al día. Uy, y eso que disminuyeron desde cuando el Gobierno Federal motivó (¿u obligó?) a Cué a dar el golpe de timón en materia educativa y despojar a la Sección 22 del SNTE del control que ejercía en el manejo de los recursos y de la estructura del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca.
Los profes estaban mal acostumbrados. ¿Y quién los malacostumbró? Es un secreto a voces que sexenio tras sexenio, líderes sindicales recibían presupuesto a manos llenas, sobre todo en las dos últimas administraciones priistas. Incluso, la Sección 22 llegó a jugar el papel de brazo electoral; contribuyó al triunfo de Cué en el 2010 y en el resultado de las elecciones federales del 2015 con su “boicot”.
En medios masivos del comunicación, locales y nacionales, se ha hablado de la existencia de dos bandos al interior de la Sección 22: Los “Pozoleros”, identificados con Eviel Pérez Magaña y los “Pelones”, identificados con el ex gobernador Murat. Nada confirmado de manera fehaciente.
¿En esas relaciones y acciones se encontrará parte de la respuesta a la pregunta de Alejandro Murat del por qué en Oaxaca los niños reprueban matemáticas y lectura? En la otra parte tendrá responsabilidad Cué.
El ahora candidato electo habló enérgicamente sobre la queja de los oaxaqueños porque el gobierno de Cué benefició mayoritariamente a empresas foráneas con obra pública. ¿Sabrá qué entre éstas hubo empresas de ex gobernadores priistas?
Cuestionó también la existencia de “carreteras sin mantenimiento”. ¿De la red estatal o de la federal?
En fin, que si Alejandro Murat hubiera nacido en Oaxaca… bueno, cuando menos vivido y crecido en esta entidad, sabría a ciencia cierta la respuesta a sus “¿por qué?” hay escasa vivienda, hospitales sin concluir, obras echas por empresas foráneas, niños reprobados, etc. Claro, entonces no tendría tema de discurso.
Un discurso, por cierto, sin más contenido que una demagogia electoral encantadora. Quienes conocen la realidad de Oaxaca, se dan cuenta.
Y esa será su estrategia de campaña para derrotar a la coalición PRD-PAN-PT: La crítica al gobierno de Cué, tierra fértil, ciertamente, pero en muchas de sus omisiones y acciones también fueron partícipes diversos priistas; incluso, hay rezagos acumulados desde los sexenios priistas. Irán a la guerra electoral, cuando en mayo del 2013 Cué fue uno de los invitados de honor al bautizo-primera comunión de las hijas del matrimonio Murat Morán.
La herencia política es lápida.
Copia a Colosio, a Peña y al partido español PODEMOS
Sin originalidad en el discurso y en el accionar, Alejandro Murat Hinojosa usa frases de Luis Donaldo Colosio Murrieta como el “Nunca más…” “Nunca más un Oaxaca con un campo ocioso”, por ejemplo.
Frase que también usa en su lema o slogan el partido político español PODEMOS, de izquierda y de militancia joven, cuyo origen se encuentra en el manifiesto “Mover Ficha”, con el significado de “convertir la indignación en cambio político”.
¿Será por eso que Alejandro Murat habla y promete un instantáneo “cambio verdadero”, la “transformación de Oaxaca”? Claro, luego de arengar en contra de las omisiones del gobierno de Cué. Y su discurso está impregnado del slogan «Sí se puede».
Y como sello de la casa, imita a Enrique Peña Nieto subiéndose a las vallas para saludad a la gente, caminando por la pasarela para saludarla, tomándose la foto, etc.
¿Y qué dijo Manlio?
El presidente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones Rivera, dijo que con Alejandro Murat Oaxaca “tendrá un mejor futuro” y, por supuesto, vaticinó su triunfo en las elecciones de junio próximo.
Dijo también que le daba gusto clausurar la Convención Estatal, donde más de 12 mil delegados se manifestaron a favor de registrar a Murat como candidato del PRI a Gobernador de Oaxaca.
Sin embargo, en la Alameda de León, donde se realizó la Convención, no había tal cantidad de priistas, quien sabe si efectivamente delegados aún cuando portaban su respectivo gafete; en ese sitio, no se pueden contar más de 12 mil asistentes, por reducido para el número y porque se confunden con peatones y turistas.
Incluso, quedaron decenas de sillas vacías en el espacio destinado a “invitados especiales”, el cual separaron con vallas metálicas del área donde las bases se desgañitaba por el candidato; la élite a salvo de la militancia.
El ausente
Asistieron algunos evielistas, como el diputado federal Antonio Amaro Cancino, pero quien fuera el más cercano competidor de Alejandro Murat Hinojosa, Eviel Pérez Magaña, no se vio ni en el templete ni en el área de “invitados especiales”. Tampoco se vio a todos los diputados federales. ¿Estarían tomando la sombra debajo de alguno de los frondosos Laureles?
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Correo: rosyrama@hotmail.com
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