CRÓNICA POLÍTICA: “Alito” y Salomón Jara, objetivo común

CRÓNICA POLÍTICA: “Alito” y Salomón Jara, objetivo común

12 agosto, 2019 0

Rosy RAMALES

La cargada interna le funcionó al PRI. Tal como lo preveía el grupo de poder interno, Alejandro Moreno Cárdenas (“Alito”) ganó la elección a la dirigencia nacional del longevo y casi agónico Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Era previsible la derrota de Ivonne Ortega Pacheco a pesar de encuestas que le daban cierta intención del voto. Pero no con tan aplastante porcentaje de votos a favor de la fórmula encabezada por “Alito”: 80.9% contra  apenas 15.2%; casi la hace pomada.

(Claro, aplastante internamente porque en realidad habría votado acaso un millón de militantes de los seis millones y fracción, lo cual habla de un PRI prácticamente extinto).

Vaya unas elecciones (internas o constitucionales) no se ganan solamente con buenas intenciones; sino con estructura completa, con organización, con estrategia y con dinero; máxime sabiendo que luchaba contra lo que ella llamó “la cúpula”.

Y parece que a la yucateca le hizo falta todo ello. Evidentemente, Ivonne atribuye su derrota a “irregularidades” como cambio de mesas receptoras de votos, cambio o expulsión de sus representantes, embarazo de urnas, coacción y compra del voto, etc.

En una eventual impugnación tendrá que probar las supuestas irregularidades de manera fehaciente. Y probar no significa “dicen que dijo que vio”; es contar con las evidencias de modo material y formal. Ivonne dice que consultará a la militancia sobre impugnar, ¿no será que no cuenta con los elementos probatorios?

Revertir resultados contundentes no es fácil; aunque tampoco imposible siempre y cuando existan pruebas y un buen equipo jurídico. Pero todo parece indicar dificultad para darle la vuelta a los resultados de la jornada electoral interna de este domingo.

En el PRI, como en cualquier partido político, tienen reglas escritas y no escritas; y los priistas lo saben y en la sangre llevan la praxis. Entonces, internamente ya no cabe ahora decirse o sentirse engañados.

Si el respaldo del 99.99% de los gobernadores priistas funcionó como navajita de rasurar, igual que la operación de la estructura partidaria a favor de “Alito”, fue porque a Ivonne le hizo falta estrategia, estructura y dinero.

¿Y Ulises Ruiz Ortiz? Según que traía la estructura y es bueno en estrategia, ¿entonces qué le falló? ¿El dinero? ¿No lo tiene o no quiso invertirlo en la elección interna en la cual él no participó? Claro, para qué arriesgar.

¿O en realidad nunca tuvo ninguno de los tres elementos? Si fuera el caso, entonces hasta debería agradecer a la Comisión Nacional de Procesos Internos haberle negado el registro como candidato a la dirigencia nacional del PRI; hubiera quedado en ridículo con una aplastante derrota cuando se decía el candidato de la militancia.

Eso de que en su natal Oaxaca haya arrasado “Alito”, sí que es para retirarse de la política.

O al final tanto Ivonne como Ulises ¿soltaron la elección?

En fin, a ver qué pasa. Por lo pronto, los resultados oficiales no variarán casi nada en relación a la encuesta de salida realizada por Consulta Mitoksky; el objetivo de “Alito”, más bien del grupo de poder que lo respalda era ganar y ganó hasta contundentemente.

SALOMÓN JARA

Ayer el senador Salomón Jara Cruz, de Morena, realizó su informe legislativo de manera faraónica en la capital de su estado natal: Oaxaca. Lo hizo en el más grande auditorio donde se lleva a cabo la máxima festividad de los oaxaqueños: El Auditorio Guelaguetza, donde caben alrededor de entre 15 y 20 mil personas.

¿Cómo lo llenó? Bastó un breve recorrido por las calles cercanas para percatarse de las decenas de autobuses en los cuales llegaron los asistentes. ¿Por sí mismos? ¿O fueron acarreados al más puro estilo PRI?

Fue un evento escandalosamente contrario a la austeridad republicana, a la honestidad y a la Constitución Moral, de Morena. ¿Quién pagó el alquiler del auditorio, los autobuses y por lo menos el agua para las personas pobres que asistieron? Si no tienen para comer, menos para financiarse un pasaje desde sus pueblos y comunidades indígenas o colonias populares.

Por ahí debió empezar el senador Salomón Jara; por informar el costo y la fuente de financiamiento de su faraónico informe. ¿Fue a cargo del Senado? ¿Del Congreso Local donde la mayoría de los diputados morenistas fueron puestos por él?  ¿De su dieta? ¿De sus ahorros?

¿O es como dicen las malas lenguas? Que los presidentes municipales afines al senador financiaron el evento con el pago de autobuses, y otro tanto habría sido aportación del grupo priista en el poder local. Salomón Jara tiene muy buena relación con cuadros del PRI; cuenta hasta con compadres. Evidentemente, él siempre lo ha negado.

En fin, al faraónico evento del informe del senador los morenistas lo califican como “gran poder de convocatoria”. ¿En serio? ¿Y también puede ser un monumento a la corrupción?

Como haya sido, Salomón Jara, más que un informe legislativo, hizo una demostración de músculo electoral, de voto cautivo, rumbo al próximo proceso electivo para renovar la gubernatura de Oaxaca; fue un destape, pues, aunque al actual mandatario Alejandro Murat Hinojosa le faltan tres años todavía.

Claro, en la praxis a los aspirantes a la sucesión hasta tarde se les está haciendo para sus campañas adelantadas.

Quizá Salomón quiso mostrar músculo porque venía sintiendo pasos en la azotea debido al placeo del senador también Raúl Bolaños Cacho Cué, del PVEM, con vacas sagradas de Morena como el líder de la Cámara Alta, Ricardo Monreal, quien también asistió al informe de Jara y lo apapachó tanto como al líder de la bancada del Verde.

El nombre de Raúl venía mencionándose como prospecto a la sucesión quizá en una eventual coalición Morena-PVEM-PT (como en Puebla y Baja California) o Morena-PVEM-PRI. Y eso aunado a la presencia de Bolaños Cacho Cué en visitas a Oaxaca del presidente Andrés Manuel López Obrador y junto al gobernador, pues sí es para sentir pasos en la azotea por parte de Jara.

Como sea, Salomón ya le dejó un gran paquete a Raúl Bolaños: Demostrar el mismo o más músculo. Además, Jara le dio a entender que no será tan fácil quitarle la candidatura de Morena a gobernador de Oaxaca; aunque el líder moral de este partido será quien tenga la última palabra.

CAUSA COMÚN Y USO DE INDÍGENAS

Este domingo 11 de agosto, el priista Alejandro Moreno Cárdenas (“Alito”) y el senador morenista Salomón Jara Cruz tuvieron una causa común: Ganar.

El primero, ganar la elección interna a la dirigencia nacional del PRI; el segundo, ganarle tiempo al tiempo rumbo a su aspiración a la candidatura de Morena para gobernador de Oaxaca.

Pero además, si aplicamos la sabia filosofía popular cuando dice “piensa mal y acertarás”, ¿podría pensarse que una causa común entre ambos fue apagar con el escandaloso evento de informe legislativo, cualquier escandalo en la entidad oaxaqueña sobre las elecciones internas el PRI?

Igual y estoy equivocada. No obstante, no deja de ser mucha coincidencia el informe de Jara el mismo día de la elección del Revolucionario Institucional. ¿O sí es mera casualidad?

En Oaxaca “Alito” tenía la estructura priista a su favor y sus oponentes internos anticiparon la probabilidad de “fraude electoral”; durante la jornada Ivonne Ortega y Ulises Ruiz acusaron irregularidades, pero mediáticamente pasaron desapercibidas.

Quizá no las hubo en grandes dimensiones. O fue tal el escándalo en medios y en redes sociales en torno al opulento informe de Salomón Jara, que en Oaxaca la jornada electiva del PRI  pasó casi desapercibida; la atención se centró en el evento morenista.

Lo que sí se notó en ambos eventos (el informe del senador morenista y la elección priista) fue el uso de indígenas. Claro, los involucrados dirán en descargo que fueron por propio pie y por propio gusto.

Vean por ejemplo está imagen de la jornada priista:

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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