CRÓNICA POLÍTICA: Asambleas Informativas, ¿el pueblo se fatiga?

Rosy RAMALES

A finales de mayo la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo convocó al pueblo de México a “tomar las plazas públicas” para realizar Asambleas Informativas en Defensa de la Transformación y la Soberanía bajo la consigna: “La Patria no se vende.”

Porque su administración enfrentaba una campaña de desinformación orquestada por la “ultraderecha internacional” en el contexto de dos hechos: La muerte de agentes estadounidenses que participaron en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en Chihuahua, y la acusación del Departamento de Justicia de Nueva York en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el narco.

Tras la convocatoria, Morena puso manos a la obra llevando a cabo las primeras Asambleas Informativas en Defensa de la Transformación y la Soberanía, celebradas el sábado 6 y domingo 7 de junio. Según el sitio web de este partido, desde entonces cada fin de semana se realizan un promedio de 200 asambleas en todo el país. 

El contexto viene a colación para preguntar: ¿Y han servido de algo tales asambleas? ¿Sirven de algo?

Porque queda claro que no es el “pueblo” el que ha “tomado las plazas públicas” de forma espontánea, sino es la estructura de Morena: Militantes, simpatizantes y quizá hasta su “voto cautivo”; es lo que este partido llama “pueblo”.

Vaya, la ciudadanía apartidista no va a salir a defender a un partido político, cualquiera que sea; menos la ciudadanía afín a la oposición o adversa al partido oficialista.

En las citadas Asambleas, la estructura morenista sí ha informado sobre la campaña en contra de la Presidencia de México y de Morena; sobre las principales acciones del Gobierno Federal encabezado por la presidenta Sheinbaum y sobre un comportamiento a la baja de los índices delictivos, como pidió la mandataria.

Pero ese “pueblo” constituido por Morena, ¿realmente lo cree? Tal vez, porque se supone que es adepto. Y solo de Morena porque no se ve que en estas asambleas participen militantes de los partidos aliados, que solo se autoproclaman parte de la Cuarta Transformación cuando les conviene, sobre todo en épocas electorales.

En corrillos políticos dicen que estas Asambleas Informativas son, en realidad, un instrumento de movilización territorial de Morena; una estrategia para contrarrestar la narrativa de la oposición y mantener activa a su base electoral. 

Esto último es evidente. Y no solo mantienen activa la base electoral, sino que también funcionan como una estrategia para posicionar candidaturas a cargos de elección popular, cosa que se aproxima a los actos anticipados de campaña y a la promoción personalizada de aspirantes. 

Ahí andan del tingo al tango en este tipo de pasarelas electorales.

Las llamadas asambleas informativas, cualquiera que sea su motivo aparente, en el fondo han sido eso: Actos proselitistas. Como suele decirse, en la guerra y en el amor todo se vale, y las contiendas electorales son la guerra. Entonces Morena echa mano de sus instrumentos y estrategias que utiliza incluso desde antes de que el Movimiento naciera como partido político nacional.

El problema es que ya muchos años con las mismas tácticas. ¿No cansarán a la gente con tanta asamblea informativa sobre lo mismo? Peor aún, ¿no será un exceso hacer que las personas sacrifiquen sus sábados o domingos, días destinados al descanso y a la convivencia familiar?

Quizá va siendo hora de que la presidenta Claudia Sheinbaum como jefa política de Morena modifique la estrategia para tener activas a las bases del partido guinda; una tarea en la cual la nueva presidenta del Comité Ejecutivo Nacional, Ariadna Montiel Reyes, también debe aportar ideas.

Quién sabe cuándo terminan las Asambleas Informativas para la Defensa de la Transformación y la Soberanía encomendadas por la mandataria. Y ya vienen las asambleas informativas de quienes resulten coordinadoras o coordinadores estatales en aquellas entidades federativas que van a renovar gubernatura; eventos que, en los hechos, no son otra cosa que campañas anticipadas de virtuales candidatas y candidatos. 

También vienen las asambleas informativas que deben realizar las y los coordinadores distritales para las elecciones a las diputaciones federales y locales. Luego las correspondientes a las coordinaciones municipales, etc. 

Uf, tanto acto anticipado…perdón, tanta asamblea informativa. Y de ahí vienen las precampañas legales y luego las campañas.

¿No hartan a su electorado? 

***

rosyramalesg@gmail.com


Descubre más desde Rosy Ramales

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *