Rosy RAMALES
Qué valiente Carmelita Ricárdez Vela al animarse a dirigir el Comité Directivo Estatal del PRI en época de vacas flaquisimas para el otrora partidazo.
Ni recursos económicos, ni humanos. Ya ven, gran parte de la militancia priista se mudó al PRI, empezando por priistas fifís que prefirieron cargar toda la vida con la vergüenza de la traición que perder la comodidad implícita en cargos populares.
Por cierto, la mayoría de esos fifís vivieron mucho tiempo del Revolucionario Institucional, partido que les dio todo, hasta los hizo ricos. Pero lo abandonaron tan pronto no vieron futuro en sus filas. Ahora están dañando a Morena.
Y ese es el panorama a nivel nacional como en las entidades federativas, incluyendo, por supuesto, Oaxaca, donde hasta el último gobernador priista se mudó a Morena tras dejar en la lona al PRI, partido que de su máximo histórico de votación de más de 600 mil votos obtenido en el 2010, se desplomó poco a poco hasta llegar a 252 mil 675 votos en 2022 y mucho menos en la elección de diputaciones locales del 2024, 139 mil 491.
En fin, Carmelita Ricárdez ya estaba al frente del PRI-Oaxaca, pero como delegada del Comité Nacional. Y ayer fue electa presidenta del Comité Estatal junto con Jesús Madrid Jiménez como secretario general. Qué cosas tiene la vida, en épocas difíciles le toca a una mujer; parece que los buenos tiempos siempre han estado reservados a los varones priistas. ¿O Alito no dio permiso?
Fue la única fórmula registrada al proceso interno convocado desde principios de mayo, quien sabe si porque no hubo más valientes o porque Alito dio línea. Lo más seguro es que haya dado línea, pues aunque en la lona el otrora partidazo recibe financiamiento público local, entonces quienes forman parte de órganos directivos, sectores y organizaciones, tienen asegurada la chamba.
Como sea, Carmelita tiene el reto de sacar adelante al PRI-Oaxaca rumbo a las elecciones intermedias del 2027 (tanto locales como federales). Como delegada emprendió una estrategia mediática, con conferencias de prensa semanales. Es una buena idea, pero no es suficiente.
Al PRI oaxaqueño le hace falta realizar trabajo a ras de tierra. Sí, se les ha visto en giras de trabajo, pero tampoco es suficiente. Quizá al otrora partidazo le haga falta tocar la puerta de cada casa, en cada municipio, colonia, barrio.
Eso si quiere salir triunfante en las elecciones del 2027, salvo que la cúpula priista (atrás de las dirigencias formales) termine de sepultar al PRI.
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